Palinuro recibió ayer un
what'sApp de su amigo Julian Asange: "Pali, cliquea en el archivo adjunto.
Hemos pinchado a la Infanta hablando con el Rey". Y tal cual:
- ¿Qué tal
ha ido todo, hija? Dicen que no has contestado a casi nada, que te has hecho la
tonta.
- Ya sabes
que se me da muy bien. Pero sí he contestado algunas preguntas.
- ¿Sobre
qué o sobre quién? No sería sobre mí, ¿no?
-Claro que
no, papá. ¡Si estabas mirándome desde el cuadro que presidía la sala!
- Eso es lo
esencial. Yo no sabía nada. Nada de nada
- Bueno, me
preguntaron por qué le dijiste a Iñaki que se apartara de Nóos en 2007.
- Sí, para
el caso que me hizo... ¿Qué les has dicho?
- Que fue
por razones de estética.
- Es que tu
marido es muy feo. Con esa cara de lechuguino de pueblo y vendedor de
crecepelo...
- No
empieces, papá. Sabes que lo quiero, que me casé por amor, que solo veo por sus
ojos.
- Calla. Es
un inútil y un mastuerzo. ¡Mira que dejarse pillar!
- Mala
suerte, caramba. No todo el mundo tiene tu experiencia.
- ¿Qué
quieres decir?
- Lo sabes
de sobra. Iñaki solo quería imitarte. Su única falta fue seguir tu ejemplo.
- Ten
cuidado que esto está todo intervenido. Me fío menos de estos gobernantes de
derechas que de los de izquierdas.
- Pues no
me calientes. A ver ¿qué ha hecho Iñaki que no hayas hecho tú? Si hasta estuvo
tonteando con esa marujona amiga tuya.
- ¿Lo ves,
Cris? Un mastuerzo. Nunca supo cuál es la función de un plebeyo frente a un
Rey. Y con un gusto deplorable.
- Pues anda
que el tuyo... Por cierto el juez me preguntó también por el préstamo de 1,2
millones que me hiciste.
- Y que veo
en globo.
- Le dije
que eres paciente y esperarás a que lo devuelva.
- Ya, al
paso que van las cosas, lo doy por perdido.
- ¿De
verdad? No me lo digas dos veces, que te tomo la palabra. Ahora andamos un poco
apretadillos de dinero. Los abogados dicen que lo he hecho de cine y no he de
temer nada. Un mal trago. Un trámite enojoso, y se acabó.
- Ya
veremos, ya veremos. Ojalá. Si es así te perdonaré el resto de la deuda.
- Claro que
será. Me aplicarán la doctrina Botín.
- ¡Botín!
¡Ese sí que es un leal vasallo! Claro, el dinero, la clase, en fin... ¡Un
adelantado! Pero no sé yo. Está el pueblo soliviantado y los medios solo
quieren escándalos para vender.
- Si Botín
se libra, me libro yo. O todos o ninguno.
- Hay que
confiar en los banqueros y en los empresarios. Son los que controlan a los
periodistas por la barriga. Y también a casi todos los políticos (siempre hay
algún friki), que es gente escurridiza, falsa. Te descuidas y te clavan un
rejón.
- Tranqui,
papá, está todo controlado. El fiscal es de los nuestros. Y los medios te comen
en la mano.
- Los de
aquí. Los de fuera echan bombas. El cuento de la democracia y el Estado de
derecho y esas cosas. Menos mal que estos patanes no saben inglés. Y el que
menos, el berzas de Rajoy.
- No haber
empezado tú, que a veces pareces un rojo: "la ley es igual para todos, la
ley es igual para todos". ¿A quién se le ocurre?
- Había que
decir algo, mujer.
- Menos mal
que los abogados son unos soles. Sobre todo ese amigo tuyo, Roca.
- ¿Verdad
que sí, Cris? Y eso que es catalán. Hasta entre los mercaderes hay caballeros.
- Y muy
listo.
- Cierto.
Hizo la Constitución.
- Desde
luego. Es al que se le ocurrió que me hiciera pasar por tonta.
- Que se te
da muy bien.
- ¿Ves? Ya
empiezas otra vez.
- Pero si lo
dices tú misma.
- Es
verdad. Solo he cometido un error.
- ¿Cuál?
- Dejar que
Iñaki hiciera frente a la situación él solo. Tenía que haber salido yo,
diciendo que cumplía mis órdenes. Porque a la vista está: el verdaderamente
tonto es él.
- Ya te lo
decía yo, hija...
Publicado por
Ramón Cotarelo en 12:28 a. m.

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