EL
CIERRE DE 41 CAMAS POR GOTERAS EN EL HOSPITAL MEIXOEIRO COLAPSA LAS URGENCIAS
El servicio llegó a
contar el miércoles con hasta 13 pacientes pendientes de ingreso
No había cama para
su hospitalización
Urgencias del centro en el año 2012
/ LALO R. VILLAR
Un total de 41 camas siguen cerradas en el hospital Meixoeiro de Vigo a
causa de las goteras y filtraciones de agua, lo que está provocando serios
problemas en el servicio de urgencias, según han informado fuentes sindicales.
La reducción de la capacidad del centro, inaugurado en 1989, ha obligado a
derivar los ingresos a otros hospitales como el Cíes, también del Sergas, o el
privado Nuestra Señora de Fátima. La dirección del complejo hospitalario de
Vigo (Chuvi) también ha solicitado a los médicos que agilicen las altas.
El número de camas cerradas
responde a un recuento “pormenorizado” realizado por la federación de sanidad
de Comisiones Obreras, aunque el Chuvi solo reconoce 36. En todo caso, el
problema viene de cinco años atrás, cuando los representantes sindicales de los
trabajadores denunciaron los daños estructurales del edificio, aunque se ha
agravado en los últimos meses debido a la alta pluviosidad del presente
invierno.
Urgencias del Meixoeiro llegó a
contar el miércoles con hasta 13 pacientes pendientes de ingreso y sin cama de
hospitalización. La situación se ha agravado a causa del mal tiempo de las
últimas semanas, que ha provocado un incremento de los ingresos por urgencias
de hasta el 30% y picos de hasta un centenar de pacientes diarios. Los
profesionales del servicio han denunciado también la “saturación” del personal
de enfermería, que debe dedicar una parte de su tiempo a redistribuir
pacientes. Para estos se genera el problema añadido de los traslados, denuncian
los sindicatos.
CC OO ha atribuido esta situación a
la "irresponsabilidad" de los gestores sanitarios y se pregunta
"cuántas intervenciones quirúrgicas pueden estar suspendidas" por la
falta de camas y "cuánto dinero cuesta la derivación de enfermos a las
empresas privadas".
Las camas cerradas suponen
alrededor del 10% del total, un porcentaje mayor al de las que se clausuran en
verano, cuando la actividad en el hospital disminuye considerablemente. Aunque
algunas habitaciones han sido totalmente cerradas, en la mayoría solo se ha
prescindido de una de las dos camas de que constan, por lo que siguen ocupadas
por pacientes que padecen las humedades. La entrada principal del hospital
aparece poblada de cubos para recoger las goteras, mientras que toallas y
sábanas tratan de frenar las filtraciones de agua en puertas y ventanas del
hospital.
El Sergas tiene pendiente de
acometer una reforma integral de las fachadas que lleva varios años de retraso,
y que pretendía ejecutar solo cuando entre en funcionamiento el nuevo hospital,
previsto inicialmente para 2015. Mientras tanto se han realizado reparaciones
puntuales, que han tenido que suspenderse en las últimas semanas a causa de la
sucesión de temporales. Semanas atrás, el gerente de Gestión Integrada del
Chuvi, Mario González, reconoció la "preocupación" del Sergas por las
deficiencias del Meixoeiro, y avanzó que la administración ha realizado un
estudio para conocer la gravedad de la situación, aunque advirtió de que no se
podrían realizar obras durante el invierno.
Los daños estructurales del
Meixoeiro llegaron esta semana al Parlamento de Galicia, donde PSdeG y Bloque
aprovecharon del debate sobre los servicios públicos y el mapa de áreas
sanitarias para reclamar una solución a la Consellería de Sanidade. “El centro
lleva una década soportando corrientes en las habitaciones y humedades”,
alertaron también desde el grupo parlamentario AGE. La oposición invitó al
presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a realizar una visita al hospital
para conocer de primera daño su situación y necesidades.
Fuente: www.elpais.com

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