Día 18.2.14
Mantienen el gobierno y sus
intelectuales orgánicos que ya se ve la luz al final del túnel, sin embargo, lo
más importante es el hecho de que, salgamos del túnel cuando salgamos, el
paisaje que nos vamos a encontrar va a ser sustancialmente distinto del
anterior. En este contexto, lo que logremos construir en la resistencia ante la
crisis, va a revelarse clave para lograr un cambio social y político en el
futuro inmediato. Movilización, organización y lucha por desbancar la hegemonía
ideológica del liberalismo son caras de una misma moneda.
Comprometidos con la movilización y la
organización, desde la JUNTA REPUBLICANA DE IZQUIERDAS DE NAVARRA vamos a
tratar de contribuir también al tercer eje, la lucha en el terreno de las ideas.
Por ello, desde la Junta, un grupo muy plural de personas nos hemos constituido
en el Colectivo RES PUBLICA con la intención de contribuir de forma sistemática
en este debate.
Para nuestra aparición hemos elegido un
tema con el que se nos viene machacando de forma tan persistente como
infundada, el "dogma" de la ineficacia e ineficiencia de los
servicios públicos. Estamos asistiendo en nuestro país a un proceso de
privatización de los servicios públicos sin causa económica que lo justifique,
para lo que hemos elegido cuatro ejemplos de actualidad.
La realidad es que la privatización de
los servicios públicos es la concreción de uno de los principios básicos de la
doctrina neoliberal, planteando que todo lo privado es mucho más eficiente y
barato que lo público. Dicho axioma neoliberal, como muchos otros del
neoliberalismo son falsos, pero al disponer del poderoso aparato mediático hace
que la sociedad se los crea. El mecanismo privatizador siempre funciona de
igual manera, siendo tres los aspectos básicos:
1º Los trabajadores de los servicios
públicos privatizados son los paganos con una disminución de sus salarios que
suelen oscilar con descensos salariales entre el 20-40 %. A esto hay que añadir
una pérdida de derechos sociales y laborales (aumento de jornada laboral,
pérdida de derechos sociales ya adquiridos). Por último, una disminución de la
plantilla.
2º Al poco tiempo de la concesión,
cuando la empresa entiende que ya es irreversible, plantea un encarecimiento
del servicio. Esto le permite rentabilizar el servicio, unido a la falta de
inversión en el mismo, que acaba con un servicio cada vez de peor calidad.
3º Siempre las empresas privadas exigen
un porcentaje de beneficio fijo, que suele oscilar alrededor del 10 %. Son
estas empresas privadas quienes habitualmente pagan comisiones a los partidos
políticos, favoreciendo la corrupción del país.
Sin embargo estamos asistiendo en otros
países europeos al proceso inverso, debido a la mala calidad y oscura gestión
del servicio prestado por las empresas privadas y su carestía. Veamos cuatro
ejemplos
El primero fue en la Gran Bretaña de
Margaret Thatcher, adalid del neoliberalismo. Los ferrocarriles británicos
funcionaban muy bien, con buen precio del billete, beneficios, inversiones
constantes de vías e infraestructuras, buen trato laboral y nulos accidentes.
Thatcher los privatizó ¿Qué pasó? Un encarecimiento de los billetes,
empeoramiento de las condiciones laborales y disminución de las plantillas,
graves accidentes ferroviarios ante el envejecimiento de las unidades. Ante
esto ¿qué sucedió? Los ferrocarriles volvieron al Estado, haciendo que su coste
disminuya y las condiciones de los trabajadores mejoraran y hubiera nulos
accidentes. Este es un ejemplo claro de lo público/privado.
El segundo es el Ayuntamiento de León,
presidido por el PP, que privatizó el sistema de limpieza. Consecuencia de
ello, el servicio empeoró y el coste para los leoneses fue más caro.
Recientemente el Ayuntamiento, que sigue dirigido por el PP, lo remunicipalizó,
consecuencia de ello ha supuesto un 25% de reducción en su coste y los
trabajadores han mejorado laboralmente. Se pueden ver diariamente los
conflictos de servicios públicos privatizados como los de Madrid, Málaga, etc.
El tercer ejemplo es París, capital de
las dos principales multinacionales del mundo en el agua, Suez y Veolia. París
privatizó el agua en 1985 y se repartió esta concesión entre ambas
multinacionales. Para Bruno Nguyen, director de la actual Eau de París,
"se asignaban concesiones sin concurso, los contratos carecían de
objetivos claros, por lo que era difícil pedir a las operadoras privadas que
rindieran cuentas y los flujos de dinero eran opacos... Los usuarios finales no
entendían cómo se repartían las responsabilidades y las soluciones técnicas
también eran muy diversas, ya que dependían de cada operadora". Se creó la
sociedad pública Eau de Paris en el año 2010, que entiende que el agua es un
bien común y, por lo tanto, se debe preservar mediante una gestión responsable
y equitativa. El primer año de la remunicipalización consiguió un abaratamiento
del 8% de su recibo y presentó un superávit de 30 millones de euros destinados
a la mejora de las instalaciones y redes públicas de agua.
El cuarto ejemplo es la ciudad de
Berlín, donde su sistema de agua estaba dirigido por la sociedad Berlín WasserBetrieb,
siendo privatizada y repartida entre la multinacional francesa Veolia y la
alemana RWE (tercera multinacional del agua en el mundo y con sede en Berlín).
Ante el mal servicio prestado, el ayuntamiento de Berlín ha aprobado en
noviembre de 2013 la compra de la participación de Veolia por 590 millones y la
de RWE por 650 millones. Esto es consecuencia de un referéndum entre los
berlineses que fueron consultados y mayoritariamente quieren el agua bajo
gestión pública.
David McDonald, profesor de la
universidad de Queen en Canadá, dice que "vemos como cada vez más ciudades
de todo el mundo están remunicipalizando los servicios de agua. Desde Hamilton
en Canadá, a Dar Es Salam en Tanzania, pasando por Buenos Aires, o Malasia.
¿Por qué se remunicipaliza? Pues sencillamente porque está fracasando. Las
compañías no sólo no han cumplido con sus promesas, sino que, en algunos casos,
al no conseguir las ganancias que proyectaban, simplemente se han marchado como
fue en Buenos Aires... incluso en Estados Unidos, estamos viendo cómo se
remunicipalizan más servicios, porque cada vez se tiene mayor conciencia de que
el sector privado es muy caro y dificulta el seguimiento de los servicios y
contratos, así que no sólo es una cuestión de ideología".
Noam Chomsky dice: "La
privatización de servicios públicos como el agua es una operación contra la
democracia. Esto, es tanto más cierto, cuando se trata de servicios de agua
potable o de su administración. Quien controle estos recursos tiene demasiado
poder. Si el poder del Estado es siempre peligroso y por eso mismo le ponemos
límites y tiempo de duración, no se puede decir lo mismo del poder privado que
se funda en el dinero que los demás no tenemos".
La defensa de lo público se convierte en
garantía de futuro y de bienestar garantizando una gestión eficiente y ética.
El Colectivo RES PUBLICA lo
forman: Ainhoa Aznárez, Edmundo Fayanás, Miguel Izu, Paco Jiménez, Eduardo
Lacasta, Alfredo Mazariegos, Javier de Miguel y Goyo Ojer.
El colectivo Res Pública está integrado
en la Junta Republicana de Izquierdas de Navarra

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