Organizó la boda de
Álvarez-Cascos con Gema Ruiz, que el cabecilla de la Gürtel presumía de haber
pagado
C.G. | 15/02/2014
El
director general de la Guardia Civil, Fernández de Mesa. EFE
La
crisis en la frontera de Ceuta, en la que han muerto por el momento 15 personas
que intentaban entrar en España, está dejando en evidencia el talante del
director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa. Lo último, el manejo que ha hecho de sus propias
declaraciones -en las que negó inicialmente que se había disparado
pelotas de goma contra los emigrantes- para rechazar contradicciones con
Interior, que sí lo admitió. El curriculum de este gallego, apegado al de
Mariano Rajoy en sus orígenes políticos, explica muchas cosas, aunque, también,
persisten lagunas sobre su historial académico o
los presuntos regalos que recibió de
Francisco Correa, en otros tiempos. Por cierto, Fernández de Mesa
coincidió con el cabecilla de la Gürtel en la boda de Francisco Álvarez-Cascos
y Gema Ruiz, en 1996. Fernández de Mesa fue el organizador de aquella fiesta
que Correa presumía de haber pagado.
Orígenes
franquistas
ELPLURAL.COM ya contó cómo Arsenio Fernández de Mesa se movía en los entornos más ultras de Galicia en los años 70, según testimonios de antiguos alumnos del Instituto Concepción Arenal de Ferrol.
ELPLURAL.COM ya contó cómo Arsenio Fernández de Mesa se movía en los entornos más ultras de Galicia en los años 70, según testimonios de antiguos alumnos del Instituto Concepción Arenal de Ferrol.
Fernández
de Mesa formaba parte de los grupos ultras organizados para contrarrestar a los
rojos en la última etapa del franquismo. Sus reuniones eran los lunes en
el patio exterior del instituto. El actual director de la Guardia Civil,
entonces un joven estudiante al que sus amigos llamaban ‘Cuco’,
patrullaba durante los fines de semana, en las noches, junto a otros cachorros
franquistas por las zonas de ocio de Ferrol a la caza de supuestos enemigos del
régimen.
Los
cachorros franquistas de Ferrol protagonizaron un hecho que todavía allí
algunos recuerdan, cuando en 1977 la Alcaldía de Cedeira decidió levantar un
monolito en honor de Franco, que ya había muerto. Fueron usados como muro de
contención frente a los vecinos que rechazaron aquella iniciativa.
Sus
relaciones con influyentes familias gallegas
Fernández de Mesa consiguió entrar en el Ayuntamiento de Ferrol como jardinero y se metió de lleno en la política de la mano de dos
familias gallegas influyentes, los Suevos y los González Aller. Jesús Suevos era amigo personal de José Antonio Primo de Rivera, que fue presidente del Atlético de Madrid y primer director general de RTVE. Los González Aller tenían entre sus miembros a un edecán del Rey, y con gran influencia en el PP gallego.
Fernández de Mesa consiguió entrar en el Ayuntamiento de Ferrol como jardinero y se metió de lleno en la política de la mano de dos
familias gallegas influyentes, los Suevos y los González Aller. Jesús Suevos era amigo personal de José Antonio Primo de Rivera, que fue presidente del Atlético de Madrid y primer director general de RTVE. Los González Aller tenían entre sus miembros a un edecán del Rey, y con gran influencia en el PP gallego.
Diputado
en Madrid
Estas provechosas relaciones le permitieron a Fernández de Mesa entrar en el PP gallego y de ahí, en una carrera meteórica, en el Congreso de los Diputados. Los políticos más veteranos le recordarán en aquella guerra del fletán con Canadá, cuando pidió a Felipe González hacer uso de la Armada, y su posterior malestar porque se llegara a un acuerdo diplomático con aquel país: “A un gobierno tan débil como éste, que es incapaz ni siquiera de defender lo que le corresponde, caña con él”, afirmó entonces el diputado popular, que no podía negar sus orígenes franquistas.
Estas provechosas relaciones le permitieron a Fernández de Mesa entrar en el PP gallego y de ahí, en una carrera meteórica, en el Congreso de los Diputados. Los políticos más veteranos le recordarán en aquella guerra del fletán con Canadá, cuando pidió a Felipe González hacer uso de la Armada, y su posterior malestar porque se llegara a un acuerdo diplomático con aquel país: “A un gobierno tan débil como éste, que es incapaz ni siquiera de defender lo que le corresponde, caña con él”, afirmó entonces el diputado popular, que no podía negar sus orígenes franquistas.
Prestige
Sus buenas relaciones con Mariano Rajoy, desde el PP gallego, le permitieron llegar a delegado del Gobierno en Galicia cuando Rajoy era ministro de Presidencia. Y ese cargo le convirtió en uno de los hombres del Prestige, junto al propio Rajoy y a Francisco Álvarez-Cascos. Sus declaraciones durante la tragedia fueron tan desafortunadas como las de su amigo Rajoy sobre los “hilillos de plastilina”. El entonces delegado del Gobierno en Galicia respondió cuando le preguntaron por la magnitud de la tragedia lo siguiente: “Hay una cifra clara, y es que la cantidad que se ha vertido no se sabe”, lo que ponía en serias dudas su capacidad para gestionar, con el resto de los responsables políticos de aquellas fechas, la catástrofe.
Sus buenas relaciones con Mariano Rajoy, desde el PP gallego, le permitieron llegar a delegado del Gobierno en Galicia cuando Rajoy era ministro de Presidencia. Y ese cargo le convirtió en uno de los hombres del Prestige, junto al propio Rajoy y a Francisco Álvarez-Cascos. Sus declaraciones durante la tragedia fueron tan desafortunadas como las de su amigo Rajoy sobre los “hilillos de plastilina”. El entonces delegado del Gobierno en Galicia respondió cuando le preguntaron por la magnitud de la tragedia lo siguiente: “Hay una cifra clara, y es que la cantidad que se ha vertido no se sabe”, lo que ponía en serias dudas su capacidad para gestionar, con el resto de los responsables políticos de aquellas fechas, la catástrofe.
Organizó
con éxito la boda de Álvarez-Cascos
Lo que sí se le daba muy bien, vista la repercusión que tuvo, era organizar bodas por todo lo alto. Fernández de Mesa fue quien se encargó de organizar la de Álvarez-Cascos con Gema Ruiz, en 1996, celebrada en Córdoba, y que fue uno de los acontecimientos sociales de aquel año. Según ha podido saber ELPLURAL.COM, como “hombre de confianza de Génova”, se encargó de controlar a los invitados, las mesas, en definitiva que todo estuviera a punto.
Lo que sí se le daba muy bien, vista la repercusión que tuvo, era organizar bodas por todo lo alto. Fernández de Mesa fue quien se encargó de organizar la de Álvarez-Cascos con Gema Ruiz, en 1996, celebrada en Córdoba, y que fue uno de los acontecimientos sociales de aquel año. Según ha podido saber ELPLURAL.COM, como “hombre de confianza de Génova”, se encargó de controlar a los invitados, las mesas, en definitiva que todo estuviera a punto.
Correa
presumía de haberlo pagado todo
A esa boda acudió un invitado especial, Francisco Correa, cabecilla de la trama Gürtel. Fuentes cercanas a él, citadas por Vanitatis, afirmaron que se jactó más de una vez de haber pagado la fiesta y de que su mujer Carmen Rodríguez, con la que se casó también aquel mismo año, y Gema Ruiz eran íntimas.
A esa boda acudió un invitado especial, Francisco Correa, cabecilla de la trama Gürtel. Fuentes cercanas a él, citadas por Vanitatis, afirmaron que se jactó más de una vez de haber pagado la fiesta y de que su mujer Carmen Rodríguez, con la que se casó también aquel mismo año, y Gema Ruiz eran íntimas.
El
nombre de Fernández de Mesa aparece en la larga lista de presuntos agraciados
con regalos de la trama Gürtel, según documentos publicados en
ELPLURAL.COM. Y, por cierto, más de una vez.
Fuente: www.elplural.com

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