nuevatribuna.es | 12 Febrero 2014 - 12:29 h.
La
Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2014 de Reporteros Sin Fronteras
revela una degradación importante de la situación en países tan diversos como Estados
Unidos, la República Centroafricana y Guatemala; en cambio, muestra grandes
mejoras en Ecuador, Bolivia y Sudáfrica. Finlandia, los Países Bajos y Noruega
vuelven a estar a la cabeza; Turkmenistán, Corea del Norte y Eritrea siguen
siendo los peores agujeros negros para la información.
“Herramienta
de referencia, la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros
sin Fronteras se establece sobre siete indicadores: el grado de exacciones; la
dimensión del pluralismo; la independencia de los medios de comunicación; el
clima general y la autocensura; el marco legal; la transparencia, y la
infraestructura. Esta clasificación sitúa a los gobiernos frente a sus
responsabilidades, permitiendo a la sociedad civil contar con una medida
objetiva, y ofrece a las instancias internacionales un indicador de buena
gobernanza para orientar sus decisiones”, explica Christophe Deloire,
Secretario General de Reporteros sin Fronteras.
“Este año la
posición de algunos países –incluso de democracias– se ha visto muy afectada
porque hicieron una interpretación demasiado amplia y abusiva del concepto de
protección de la seguridad nacional. Por otra parte, la Clasificación refleja
el impacto negativo que tuvieron los conflictos armados en la libertad de
información y en sus actores. Siria, el país más peligroso del mundo para los
periodistas, se ubica en el lugar 177 de entre 180 países”, precisó Lucie
Morillon, Directora de Investigación de Reporteros sin Fronteras.
El índice
anual de la clasificación, que resume
los ataques a la libertad de información en 180 países en el año transcurrido,
muestra un ligero agravamiento de la situación. Este índice pasa de 3 395 a 3 456
puntos, es decir, experimenta un aumento general de 1,8%. La situación
permanece estable en la región Asia-Pacífico, pero se agrava en África.
Mientras que la edición precedente de la clasificación estaba conformada por
179 países, este año incluye a 180. El nuevo integrante es Belice, que se sitúa
de entrada en un envidiable puesto 29°.
Conflictos
armados, inestabilidad política y seguridad nacional
La
Clasificación 2014 subraya la correlación negativa que existe entre los
conflictos armados y la libertad de información. En un contexto de
inestabilidad, los medios de comunicación constituyen objetivos y blancos
estratégicos para los grupos o individuos que intentan controlar la
información, en violación de las garantías que ofrecen los acuerdos
internacionales. Siria (177º) le pisa los talones al trío infernal, al final de
la clasificación. Entre marzo de 2011 y diciembre de 2013 cerca de 130
profesionales de la información fueron asesinados mientras realizaban su
trabajo. Suelen ser un blanco tanto para el gobierno de Bachar el Asad como
para las milicias extremistas rebeldes. La crisis siria también ha tenido
repercusiones dramáticas en toda la región.
En África,
Malí continúa cayendo hasta llegar al lugar 122. El conflicto en el norte del
país se prolonga e impide una verdadera recuperación de los medios de
comunicación. La República Centroafricana (109º) lo sigue de cerca, con un
retroceso de 43 puestos. En Egipto (159º), la destitución del presidente Morsi
a manos del ejército, comandado por el general Al Sisi, liberó a una parte de
los medios de comunicación que habían sido amordazados por los Hermanos
Musulmanes desde que ascendieron al poder, pero también dio pie a la caza a los
periodistas cercanos a la hermandad.
Lejos de
estos terrenos de conflicto, en países que se jactan de ser un Estado de
Derecho el argumento de la seguridad pública se usa abusivamente para
restringir la libertad de la información. La protección de la seguridad
nacional, aludida con demasiada facilidad, cercena los avances democráticos. En
Estados Unidos (46º, -13) la caza a las fuentes y a los informantes suena como
una advertencia para aquellos que buscan revelar información de interés general
sobre las prerrogativas soberanas de la primera potencia mundial. El Reino
Unido (33º, -3), que destacó por las presiones que ejerció sobre el diario The
Guardian, sigue los pasos de Estados Unidos.
Son
numerosos los ejemplos de “lucha contra el terrorismo” instrumentalizada por
los gobiernos. En Turquía (154º) decenas de periodistas fueron encarcelados con
ese pretexto, en particular por haber cubierto la cuestión kurda. En Israel
(96°) –que recupera parte de los puestos perdidos en la edición precedente
debido a las consecuencias que tuvo la 'Operación Pilar Defensivo' en la
libertad de la información– el imperativo de la integridad del territorio ahoga
regularmente la libertad de informar sobre el conflicto entre Israel y
Palestina. En Sri Lanka (165°, -2) el ejército fabrica las noticias de
actualidad eliminando las versiones que se alejen demasiado de la visión
oficial de la “pacificación” de los antiguos bastiones separatistas tamiles.
Algunas evoluciones relevantes
La República
Centroafricana, teatro de un violento conflicto, experimenta la caída más
drástica: pierde 43 lugares tras un año marcado por una violencia extrema y por
repetidos ataques e intimidaciones a periodistas.
A la caída
de 13 posiciones que vivió Estados Unidos (46º, -13) se suma el
vertiginoso desplome de Guatemala (125 º, -29), debido a un claro agravamiento
de la inseguridad de los periodistas, marcado por la duplicación del número de
agresiones respecto al año pasado y porque se registraron cuatro asesinatos.
En Kenia
(90°, -18), la respuesta autoritaria de las autoridades a la cobertura
mediática del atentado de Westgate, que fue muy criticada, se suma a
iniciativas parlamentarias peligrosas para los medios de comunicación. Chad
(139°), que se distinguió en 2013 por arrestos a periodistas y procesos
judiciales abusivos contra ellos, pierde 17 lugares.
Afectada por
la crisis económica y los accesos de fiebre populista, Grecia (99°) desciende
14 puestos.
Los casos de
violencia, censura directa y abusos en el uso de procesos legales tendieron a
disminuir en Panamá (87°, +25), República Dominicana (68°, +13), Bolivia (94°,
+16) y Ecuador (94°, +25). No obstante, en este país el grado de polarización
no ha disminuido mucho y sigue perjudicando el debate público.
El año 2013
estuvo marcado por algunos avances legislativos dignos de alabanza. Por
ejemplo, en Sudáfrica (42°, +11) el presidente se negó a firmar una ley
considerada liberticida para los medios de comunicación. Esta mejora va a
contracorriente respecto a otros países que se muestran como modelos
regionales, por fuerza estancados o en regresión.

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