Callejero franquista en Valladolid: entrevista a Orosia Castán: «en el
ayuntamiento de Valladolid hay quienes creen que se puede ser demócrata y al
tiempo mostrarse orgullosos del franquismo y sus símbolos»
Publicado en 9 febrero, 2014 de dedona
Foro por la Memoria de
Castilla y León
«En el ayuntamiento de Valladolid hay
quienes creen que se puede ser demócrata y al tiempo mostrarse orgullosos del
franquismo y sus símbolos»
Entrevista a Orosia
Castán, expresidenta del Ateneo
Republicano de Valladolid y miembro del Foro por la Memoria de Castilla y león
«Cuando la gente se entera de lo que hay
tras los nombres de las calles apoya su retirada»
[Valladolid, 9 de febrero de 2014]Un tribunal ha ordenado la retirada de decenas de nombres
fascistas de calles y barrios de Valladolid, dejando al descubierto el
desprecio del alcalde De la Riva por los valores democráticos y la dignidad de
las víctimas. En esta entrevista, Orosia Castán, quizá la investigadora que más
y mejor conoce la magnitud de la represión franquista en Valladolid, analiza la
situación creada en la ciudad tras que la Justicia le de la razón a la lucha
que ella misma y otros compañeros iniciaron en su ya famoso estudio sobre el
callejero.
«En Valladolid siempre ha habido
resistencia al fascismo» «El franquismo y el fascismo son ideologías
criminales»
[Foro por la Memoria]La noticia de la resolución
judicial sobre las calles y símbolos franquistas en Valladolid deja clara la
enorme presencia simbólica del fascismo en la ciudad. No son unos pocos
ejemplos, hablamos del escudo de la ciudad, de decenas de calles, de nombres de
barrios, de honores municipales. ¿Cómo es esto posible en 2014?
[Orosia Castán] La presencia de símbolos
franquistas y fascistas, mantenida en la ciudad a toda costa, es posible porque
no ha existido en ningún momento la conciencia de que tanto el franquismo como
el fascismo son ideologías criminales que ocasionaron la destrucción de una
sociedad democrática y miles de muertos. Por el contrario, mediante la
intoxicación y las mentiras, muchos piensan que son símbolos de un pasado del
que incluso hay que enorgullecerse.
Los episodios de
represión policial impune, de abusos y corrupción municipal, o los desprecios a
las víctimas del fascismo entre destacados miembros del ayuntamiento de
Valladolid ¿tienen alguna conexión con la herencia fascista que sigue activa en
placas, nombres y banderas? ¿Estamos hablando de algo del pasado, como dicen
algunos, o esto llega hasta el presente?
Todas estas actitudes, que podemos
calificar de antidemocráticas por parte de las autoridades son, sin duda
alguna, fruto de la herencia fascista que los 40 años de dictadura nos han
dejado. Es curioso ver cómo muchas de estas personas que ostentan cargos en la
municipalidad, llegan a pensar que son demócratas al mismo tiempo que se
declaran orgullosos del pasado franquista y defienden la pervivencia de los
símbolos franquistas y del régimen al que representan. En puridad puede decirse
que son, y no lo esconden, herederos ideológicos del franquismo.
¿En qué situación deja
al alcalde y su mayoría de concejales esta resolución judicial? ¿Crees que debería
dimitir?
Si el alcalde León de la Riva tuviera
conciencia democrática, jamás hubiera consentido la pervivencia de este tipo de
simbología, más cuando él conoce perfectamente su significado. Mucho menos
hubiera cometido semejante desacato a la ley, que él, como autoridad, tiene la
obligación de cumplir el primero y después velar porque todos la cumplan. El
alcalde está acostumbrado a ver su nombre en causas judiciales, y lo que es más
preocupante, a perderlas. Y nunca jamás ha considerado que esto sea causa
suficiente, no ya para dimitir, que ni se lo plantea; sino para admitir sus
errores y disculparse.
¿Se podría decir que
el Partido Popular en Valladolid es partidario claro de mantener esa
simbología? ¿Es compatible ese proceder con la defensa de valores democráticos?
En numerosas ocasiones el señor de la
Riva ha mostrado su total acuerdo con la simbología franquista que aparece por
toda la ciudad, y ha defendido públicamente su pervivencia. Su ardor en la
defensa de estos símbolos ha llegado al extremo de acudir a la calumnia de
personajes públicos republicanos, como el alcalde Antonio García de la
Quintana, fusilado en 1937, y al que ningunea cada vez que tiene ocasión,
llegando incluso a insultarle con insinuaciones injuriosas… y esa saña, después
de casi 80 años, da mucho que pensar…
Valladolid sufrió una
cruel represión que se llevó por delante a miles y miles de vidas y sometió a
los supervivientes al miedo y al silencio. ¿Crees que ha habido desde 1977
hasta hoy algún tipo de acto público oficial que haya mostrado sinceramente una
condena de aquellos crímenes y reconocimiento sincero de los que se
sacrificaron por la libertad de todos? ¿Ha estado el ayuntamiento de Valladolid
a la altura de la dignidad de este pueblo?
Valladolid fue arrasada a sangre y fuego
por los golpistas de Franco. Fusilamientos, asesinatos, muertes en la cárcel,
violaciones y robos fueron los tratos dispensados a todos los que no se unieron
al levantamiento militar, y entre ellos, muchos miembros de la propia
corporación municipal, que era la expresión de la voluntad popular elegida en
las urnas. El miedo se instaló en la ciudad, conocida como “Zona Nacional” y
tomada por falangistas armados que actuaron de manera impune. Sabiendo todo
esto, ninguna de las corporaciones de la democracia realizó un trabajo serio
acerca de la verdad de lo ocurrido, y siempre han dado la impresión de actuar
con temor. Puede decirse que ninguna de las corporaciones de la democracia ha
estado a la altura de la dignidad republicana.
Ahora parece que todos
han estado siempre a favor de limpiar la ciudad de ese tipo de restos del
fascismo. ¿Cómo trataron en su día los ayuntamientos del PSOE este tema?
La corporación socialista cambió el
nombre de algunas calles e impuso nombres de personajes de la República a otras
nuevas, normalmente en los barrios alejados de la ciudad, pero no hicieron
ningún esfuerzo por explicar públicamente lo ocurrido, ni eliminaron los
vestigios franquistas, y así continuaron las cosas hasta hoy.
¿Ha habido oposición
entre la ciudadanía contra esta humillación colectiva que significa verse
obligados a convivir con los homenajes a los verdugos?
Valladolid, a pesar de toda la leyenda
negra que le han echado encima, no es una ciudad fascista. Valladolid no es
Fachadolid, y esto puede apreciarlo cualquiera que conozca un poco nuestro
pasado como ciudad. Siempre ha existido en la ciudad una gran resistencia, una
defensa contra ese fascismo que se quería imponer: movimientos ciudadanos,
obreros y estudiantiles en el 74, con casos como el de José Luis Cancho,
arrojado por la ventana de Comisaría; cierre de la Universidad en el 75 debido
al auge y potencia del movimiento estudiantil; huelgas de la construcción, de
la basura, movimiento ciudadano, feminista…No, jamás los vallisoletanos se han
resignado a aceptar la humillación, y hemos respondido con toda la contundencia
que hemos podido.
¿Por qué y cómo
empezaste a estudiar el callejero fascista de Valladolid? ¿Tuviste alguna
ayuda?
En Valladolid constituimos una
Plataforma para luchar por una Ley de Memoria Justa y Digna. Fue un movimiento
muy importante, que se extendió incluso a otras provincias de la Comunidad.
Pasados dos años de la promulgación de esta ley, pudimos ver que no se iba a
cumplir sin la presión ciudadana. El Ateneo Republicano se puso en marcha:
constituimos una Comisión de MH y como primera medida nos propusimos censar
todos los vestigios franquistas con el fin de exigir su retirada, tal y como
indica el artículo 15 de dicha ley. El catálogo lo hice yo personalmente con la
ayuda de una compañera de la Comisión, María Jesús Villarragut. Nos llevó unos
meses, pero logramos documentar prácticamente todo.
¿Cómo ha sido la recepción
entre la gente de tu investigación sobre esa presencia fascista en las calles?
¿Qué reacciones has visto a tu trabajo?
La gente acogió el trabajo con muchísimo
interés. A todos les gustaba saber quiénes eran las personas que aparecían en
el callejero vallisoletano y qué habían hecho para merecer ese honor. El Ateneo
ha hecho ya dos ediciones del callejero, y vamos a editarlo de nuevo, porque
literalmente nos lo quitan de las manos. Las reacciones son de sorpresa y de
indignación. Siempre hay gente que piensa que es mejor dejar las cosas como
están, pero cuando leen despacio lo que cada uno de los nombres representa, apoyan
la retirada.
¿Y entre los políticos
del ayuntamiento cuando empezaste?
El grupo popular jamás nos ha mirado, si
no es para descalificar, denegar y ridiculizarnos en el mejor de los casos.
Socialistas e IU apoyaron siempre el proyecto, aunque desde luego, lo suyo
hubiera sido que ellos, como políticos con representación municipal y poder,
hubieran tenido este asunto resuelto por completo hace ya años.
¿Y ahora?
Pues ahora viene el momento de presionar
para que se cumpla la ley y la resolución judicial. Y desde luego, nosotros
estaremos encima del asunto, velando para que así sea y llevando adelante todos
los recordatorios que sean necesarios. Los símbolos franquistas de Valladolid
van a desaparecer de una vez.
¿Dirías que hay
contradicciones en esto en el campo de la izquierda?
Todo este tema, que ya pasa de
castaño a oscuro, es responsabilidad de los partidos de izquierda que han
estado en el consistorio y en el gobierno, que han tenido poder para realizar
una labor que era de justicia, y no lo han hecho. No lo han hecho ellos y no lo
han hecho sus asociaciones de memoria, subvencionadas y respaldadas, dedicadas
a no se sabe qué, pero desde luego, no a exigir, a reivindicar ni a conseguir
la desfranquistización de la ciudad y a trabajar para eliminar de una buena vez
la imagen de un Valladolid “facha”.
¿Crees que una acción
antifascista clara del PSOE e IU en el ayuntamiento les haría ganar votos o
perderlos?
Ganarían en votos, ganarían en
credibilidad y ganarían en la consideración de todos los vallisoletanos
verdaderamente demócratas. No se puede andar vacilando, retrayéndose,
intentando dejar atrás temas que son, como puede verse, de la mayor importancia
para todos.
¿Por qué no lo hacen
entonces?
En el caso de los ediles vallisoletanos,
pienso que tienen muy buena voluntad, pero les falta firmeza, y en un ambiente
extremadamente hostil, como es el caso, con un alcalde conocido en todo el
territorio nacional por su forma de actuar, la firmeza y la convicción
ideológica son necesarias para poder hacer algo positivo. Yo les diría a todos
ellos que den un paso al frente, que se posicionen, que planten cara y que sean
consecuentes.
Parece claro que las
responsabilidades están muy repartidas, cada uno por motivos diferentes, pero
el resultado es que la herencia del franquismo sigue viva en nuestras calles a
día de hoy. ¿Significa esto que el franquismo sigue siendo legal a día de hoy?
La ley de MH que se aprobó en el 2007 no
declaraba ilegal el franquismo, ni sus actos derivados, como juicios, sucesión
de Franco, etc.; pero está claro que la dictadura franquista, surgida de un
baño de sangre, y su secuela, la monarquía, no salieron de la voluntad popular.
Cualquiera debería preguntarse por el valor de esto en una democracia. No, el
franquismo fue ilegal, y es deber de cualquiera que se dice demócrata su
condena y la erradicación e ilegalización de todos sus vestigios y
consecuencias.
La Plataforma que en
su día se creó para acabar con la simbología franquista en Valladolid contó con
la presencia de prácicamente todas las organizaciones de izquierda de la
ciudad, pero sin embargo encontró graves dificultades para mantener su
presencia activa ¿A qué puede deberse esto?
Hay que analizar qué grupos la
componían. Estaba el PSOE. ¿Qué pintaba allí un partido que había formulado esa
ley y que además, en plena mayoría no había hecho lo necesario para eliminar
los símbolos? . Estaba IU, que ciertamente ha trabajado en las campañas; pero
después firmó la ley, e imagino que tendrán sus líneas políticas… y después,
organizaciones como la ARMH de Valladolid, subsidiaria del PSOE, obediente y
sin operatividad… una firma en un documento, la aparición en los medios, una
foto… todo eso está bien; pero a la hora de implicarse en serio en un proyecto
como éste, incómodo para casi todos, la mayoría de los grupos optó por
recluirse en sus cuarteles.
La resolución judicial
ha dado un vuelco a la situación. ¿Qué podemos esperar ahora?
De momento, la Plataforma ha resucitado
y emitió un comunicado. Y sí, tenemos todos que darnos la enhorabuena, pues
esta es una batalla ganada, y eso, dadas las circunstancias, no es poco. Pienso
que el cumplimiento de la sentencia va a ser tarea ardua, que habrá
resistencias, dilaciones, excusas… y allí habrá que estar, recordando en todo
momento y situación eso que tanto se repite: que hay que cumplir la ley, y los
ciudadanos habrán de presionar para que así sea.
Se están estudiando
posibles medidas de presión y denuncia pública para obligar al ayuntamiento a
cumplir la ley y desautorizar a los partidarios de mantener los homenajes al
fascismo. ¿Crees que podría ser conveniente un gran acto público en la plaza
del ayuntamiento con presencia de los diputados, concejales y procuradores en
el que se exija la ilegalización definitiva del franquismo y se denuncie la
actuación antidemocrática del Partido Popular? ¿O consideras poco probable que
el PSOE e IU acepten un acto así, en el que la ciudadanía que ha dado la cara
en esto pudiera hablar libremente?
El ayuntamiento tiene el plazo de un mes
para realizar un catálogo de símbolos a eliminar. Pero nosotros le cedemos el
trabajo ya realizado, que ellos pueden verificar y corregir en caso de error u
omisión. Pasado este mes, habrá que tomar medidas de presión, que por desgracia
es la manera de hacer que se cumplan las leyes; y desde luego, llamaremos a los
partidos e instituciones citados a que se manifiesten y denuncien el
incumplimiento de manera visible ante toda la ciudadanía.
Los que en Valladolid
siempre habéis dado la cara y hablado claro en la lucha contra la impunidad del
franquismo y en defensa de la dignidad democrática estáis confluyendo en el
Foro por la memoria de Castilla y León. ¿Crees que la experiencia de las luchas
de estos años han ayudado a clarificar las posiciones de cada cual en esta
tarea?
El proceso ha sido muy clarificador.
Cuando esta lucha comenzó, parecía que todos estábamos en la misma línea; pero
las cosas se han ido definiendo. Muchas organizaciones se quedaron en el
aspecto casi folclórico del tema; sus posiciones ideológicas les frenaron,
querían que la Memoria Histórica se ciñera estrictamente al homenaje
particular, a los trabajos personales subvencionados por el estado, a sacar un
librito, y poco más… Pero el fondo del problema, la raíz de toda esta maraña,
es la impunidad con que el franquismo ha actuado en nuestro país; una
Transición muy mal hecha, unas leyes de punto final, un mantenimiento de
estructuras dictatoriales que es lo que ha permitido que las cosas estén como
ahora vemos. Y claro, los que hemos aguantado, los que hemos querido ir un poco
más allá, hasta la raíz del problema, confluimos, como no podía ser de otra
manera.
¿Es posible tener una
sociedad democrática, que defienda valores solidarios y derechos sociales
manteniéndose el franquismo legal e impune? ¿Qué puede hacer la ciudadanía de
Valladolid para ayudar en esta tarea?
No, no es posible. Nuestra sociedad no
puede ser una sociedad sana con semejante punto de partida. Otros países
europeos sufrieron regímenes fascistas y nazis; y allí se trabajó para
erradicar, limpiar, curar esas sociedades de cualquier vestigio. Eran
regímenes, como el franquista, criminales, insanos, basados en la fuerza y el
aplastamiento de los ciudadanos, y hubo que declararlos ilegales y juzgar a los
responsables para comenzar de nuevo e implantar un régimen democrático de
verdad. La ciudadanía de Valladolid, como la de todo nuestro territorio, tiene
que exigir el final de la impunidad, el saneamiento y la limpieza de cualquier
vestigio de la dictadura, la condena e ilegalización de un régimen vergonzoso,
condenado en toda Europa y paradójicamente, defendido a fecha de hoy por
algunos sectores en nuestro país.
Necesitamos memoria,
ciertamente, pero no solo de lo sucedido hace mucho tiempo, sino también de las
luchas de ayer mismo, las que nos permiten comprender la ceremonia de la
confusión que hoy sufrimos, para poder superarla. Gracias Orosia, a tí y a tus
compañeros, por vuestro ejemplo, por vuestra lucha de todos estos años y por
vuestra entrega en esta tarea.
Fuente: http://foromemoriacastillayleon.wordpress.com/
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