El abogado de la
querella argentina contra los crímenes franquistas, Carlos Slepoy, el
representante de los querellantes, Rubén Benedicto, la periodista de TV3,
Monserrat Armengou y Horacio Tamburini, de la CTA hablan con 'Público' sobre
sus experiencias en la lucha por la memoria
JAVIER
CORIA / FOTOS: FRANCESC SANS Barcelona 10/02/2014 07:00 Actualizado: 10/02/2014
07:46
Horacio Tamburini, Ruben
Benedito, Carlos Slepoy y Monserrat Armengou. PÚBLICO
El
abogado de la Querella Argentina Contra los Crímenes del Franquismo, Carlos
Slepoy, visitó Barcelona invitado por la red catalana de organizaciones de
apoyo a la querella y la Federación Europea de Asociaciones Argentinas. Junto a
él, están Rubén Benedicto, representando a los querellantes, Horacio Tamburini,
de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y la periodista de TV3,
Montserrat Armengou. En una charla distendida nos hablan de sus experiencias en
esta lucha por la memoria.
Rubén
Benedicto es psicólogo social, su tesis doctoral trata sobre el uso militar
de la psicología y su relación con la violación de los Derechos Humanos. Ha
escrito un interesante trabajo sobre la guerra psicológica contra el movimiento
de los indignados. Vivió en Colombia y sobre todo en México, en Chiapas, de
donde se trajo un cantarín y bonito acento. Hace 2 años, se enteró que su
abuelo republicano era uno de los tantos desaparecidos que, en fosas anónimas,
jalonan las cunetas de este país. Es miembro activo de la Xarxa catalano/balear
de apoyo a la querella: "Desde hace un par de años, todos los
querellantes, denunciantes y las organizaciones que dan su apoyo a la Querella
en Catalunya decidimos integrarnos en una "xarxa", en una red, y eso
es lo que somos, una red social que apoya el proceso judicial y la lucha contra
la impunidad y por la memoria. Es un trabajo pausado, lento, pero constante y
no lo vamos a dejar. Decía el filósofo que a la luz de la barbarie había que repensarlo
todo, para que nunca volviera a suceder. Esto nos interpela profundamente en lo
que fuimos, en lo que somos y en lo que queremos ser. Las personas somos seres
históricos, nos hemos formado en unas relaciones sociales que son producto de
la historia, y en este país, nos hemos formado en la empatía con los
vencedores. Cuando "Billy el Niño" y el capitán Muñecas fueron a
declarar, lo hicieron en coches oficiales, con escolta. La gente que se
manifestaba en la calle en apoyo a la Querella fue identificada por la policía
e incluso algunos fueron multados. Es el mundo al revés. En este país los niños
jugaban encima de fosas comunes, y no es una metáfora, esto sucedía en un
parque infantil en Palencia. Nos han quitado la capacidad de empatía con la
víctima".
"Cuando
Billy el Niño y el capitán Muñecas fueron a declarar lo hicieron en coches
oficiales"
Rubén
fue una de las personas con las que se reunió el relator de la ONU, Pablo de
Greiff, que recientemente visitó España y, entre otras cosas, ha pedido una política
de Estado sobre las víctimas del franquismo y privar de efectos la ley de
amnistía de 1977, para que los querellantes puedan acceder al aparato judicial
y éste apoye los procedimientos judiciales abiertos en Argentina. Nos cuenta
Rubén: "Hablando con Greiff le comenté que en la España franquista se
quiso conformar un cuerpo social católico, nacional y afecto al régimen, para
ello necesitaban la eliminación física de la oposición, pero también la
eliminación metafísica, como decía Walter Benjamín. Había que matar físicamente
al opositor, pero también metafísicamente, sobre el significado de su muerte.
Las víctimas del franquismo no solo son las víctimas directas de la Guerra
Civil y de la represión que vino después, somos todos aquellos que hemos crecido
en ese aire envenenado de la mentira.
Rubén
explica un ejemplo personal de esa manipulación de la realidad y la apuesta por
la banalidad: "Seguro que todos conocen el gran éxito de la serie de
televisión El tiempo entre costuras. Uno de los principales
protagonistas de la historia es el teniente coronel Juan Luis Beigbeder, y se
le presenta como un personaje tolerante, está con los fascistas pero es culto y
glamuroso. Pues Beigbeder fue un criminal de guerra, consultor de un campo de
concentración franquista. Como en los primeros días del levantamiento se
apelotonaban los presos en Tetuán firmó sentencias de muerte, entre ellas la de
mi abuelo, que murió en un campo borrado de la historia, que nunca existió.
Apenas hace dos años que me entero de esto, entonces entiendes por qué tu madre
es como es, y porque somos como somos. De tanto silencio, le quitaron la
capacidad de hacer preguntas".
Horacio
Tamburini tuvo que huir de su país en 1976, perseguido por la dictadura
argentina. Médico de profesión y profesor, vive en Catalunya desde hace 38 años
y representa al sindicato CTA: "Sin que las víctimas pusieran sus
"Hoy
España es la memoria de los vencedores, de los fascistas" casos sobre la
mesa, no habría juicios, ni la posibilidad de romper con esa memoria que sí
tienen los pueblos, pero hoy en España es la memoria de los vencedores, de los
fascistas. El pasado está presente, pero es el discurso del poder. Muchos de
los responsables de los crímenes están vivos, aunque se quiera hacer otro
relato de la historia. Esos mismos tribunales españoles que dijeron que tenían
potestad para juzgar los crímenes cometidos por la dictadura argentina o
guatemalteca, por ser crímenes de lesa humanidad, ahora no pueden decir que no
están facultados para juzgar los crímenes del franquismo, con resoluciones que
no tienen lógica alguna.
Montserrat
Armengou es periodista de TV3 y trabaja para el programa Sense Ficció. Es
autora, junto a Ricard Bellis, del documental Los niños perdidos del franquismo
(2002) y Las fosas del silencio (2004), entre otros trabajos de investigación
que han servido, y están sirviendo, para la recuperación de la memoria y dar
voz a las víctimas y familiares del exterminio sistematizado del enemigo que
llevó a cabo el régimen franquista: "Me ha tocado ser un poco la
protagonista de la triste y vergonzosa historia de lo que es la memoria en el
Estado español. Como una periodista se convierte protagonista porque desvela
crímenes del franquismo que permanecían ocultos, barbaridades que no nos
podíamos imaginar. Cuando hace 14 años empezamos a investigar los crímenes del franquismo, pensábamos hablar de las mujeres y niños que estuvieron en las prisiones, pero el concepto de recuperación de la memoria histórica estaba sólo en el ámbito de las organizaciones que trabajaban en ella o entre los especialistas, pero no estaba en el imaginario colectivo. Si ya se hablaba poco de los represaliados del franquismo, imagínate de las mujeres y los niños. En ese trabajo nos encontramos con un "detallito", y era que los niños que nacían en las cárceles no eran registrados. En nuestra mente enseguida nos acordamos de Argentina y empezamos a profundizar. Cuando vemos que esto sucedía en otros países, acomodados en nuestro sofá, es duro, pero es más duro cuando ves que también pasó en tu país. Ahí empiezas a encontrar la mierda, con perdón, en nuestra casa".
podíamos imaginar. Cuando hace 14 años empezamos a investigar los crímenes del franquismo, pensábamos hablar de las mujeres y niños que estuvieron en las prisiones, pero el concepto de recuperación de la memoria histórica estaba sólo en el ámbito de las organizaciones que trabajaban en ella o entre los especialistas, pero no estaba en el imaginario colectivo. Si ya se hablaba poco de los represaliados del franquismo, imagínate de las mujeres y los niños. En ese trabajo nos encontramos con un "detallito", y era que los niños que nacían en las cárceles no eran registrados. En nuestra mente enseguida nos acordamos de Argentina y empezamos a profundizar. Cuando vemos que esto sucedía en otros países, acomodados en nuestro sofá, es duro, pero es más duro cuando ves que también pasó en tu país. Ahí empiezas a encontrar la mierda, con perdón, en nuestra casa".
"¿Cómo
es que la televisión hace el papel que tienen que hacer las instituciones
democráticas?
La
sociedad estaba suficientemente anestesiada para creer que eso de remover las
fosas fuera con nosotros. Eso pasó en Argentina, en Chile, y más recientemente
en los Balcanes. Claro que las víctimas de casa estaban ahí, esperando a que
alguien les preguntara, que la sociedad tuviera la valentía de escucharlas, y
periodistas como Montse lo hicieron, pero nos sigue contando: "Cuando
hicimos el documental El convoy de los 927 (2004), nuestro imaginario era: son
deportados, población judía... pero no podíamos pensar que el primer convoy de
población civil, en la Europa Occidental, para llevar prisioneros al campo de
concentración de Mauthausen fue de republicanos españoles. Esto lo hicimos
desde un medio denostado, con razón, como es la televisión, en este caso desde
una televisión pública, que precisamente en estos días sus trabajadores están
en huelga, porque peligra como medio público. Nuestros documentales los han
visto, además de en Catalunya, en el resto del Estado, bueno, en las
Comunidades Autónomas no gobernadas por el PP que han querido emitirlo, pero
han tenido difusión en todo el mundo. Esto es un orgullo, pero si los recortes
no nos dejan hacer este trabajo... ¿Quién lo hará? Pero la pena y lo que
denuncio va más allá, cómo es que una televisión hace el papel que tenían que
hacer las instituciones democráticas de este país. Es triste que muchas
víctimas del franquismo, durante mucho tiempo, el único consuelo y reparación
colectiva que han encontrado, al margen de su círculo y asociaciones de
afectados, fuera aparecer en un documental de una televisión. Como parte de una
sociedad esto me parece miserable. No podemos consentir que la transición dure
como la dictadura, que estemos 39 años con asuntos que no se pueden tocar.
Ahora creo que estamos rompiendo con la transición. Sin juzgarla, ni aunque la
diéramos por buena y necesaria en aquellos momentos, hoy está claro que ya no
nos sirve, que hay mucha gente que arrastra ese peso del silencio y de miedo,
unas directamente y todos como sociedad. La gente empieza a decir no, no
podemos mantener una situación donde reclamar memoria y reparación se tome como rencor, como tener ganas de montar follón o desestabilizar.
podemos mantener una situación donde reclamar memoria y reparación se tome como rencor, como tener ganas de montar follón o desestabilizar.
No
podemos consentir que la transición sea como la dictadura; 39 años de asuntos
que nos tocan
La
periodista también se reunió con el relator de la ONU, y le parece impresionante
que dicho organismo tenga que intervenir en España sin que a ningún político,
sea del actual gobierno del PP, como de los anteriores del PSOE, no se les
caiga la cara de vergüenza. En estos días Montserrat ha presentado otro
interesante documental de denuncia, de esos, si me permiten la alusión
personal, que le reconcilian a uno con la profesión, se trata de Polio, crónica
de una negligencia. Entre 1956 y 1963 más de 14.000 personas enfermaron de
poliomielitis. Unas 2.000 murieron y la mayoría quedó con grabes
malformaciones. La vacuna inyectable Salk primero, y la oral Sabin estaban en
el mercado, pero las autoridades franquistas se negaron a una vacunación masiva
y gratuita de la población, por lo que solo los más pudientes y afectos al
régimen, pudieron acceder a este remedio. El criterio económico imperó sobre el
bienestar del pueblo. Como vemos, una vez más el pasado convive en nuestro
presente.
Carlos
Slepoy es uno de los abogados de la Querella. Durante el gobierno de Isabel
Martínez de Perón, en 1974, sufrió un secuestro y fue torturado. Trabajó junto
a Baltasar Garzón en el encausamiento del dictador chileno Augusto
"Yo
me pregunto: ¿A qué le teme Torres Dulce?" Pinochet y en los primeros
autos de la Querella contra el franquismo. Defensor del concepto de Justicia
Universal y reconocido internacionalmente por su trabajo en defensa de los
Derechos Humanos. Nos cuenta: "La Querella argentina es la consecuencia de
la impunidad reinante en España sobre estos crímenes. Un ejemplo que viene al
caso de lo que nos contó Montse sobre el Valle de los Caídos. Hace muy pocos
días, un fiscal del Tribunal Constitucional, que merece ser nombrado, Manuel
Miranda, interpuso un recurso ante el propio Tribunal, porque no se había
admitido a trámite el recurso de amparo de víctimas del franquismo que tenían
familiares enterradas en dicho mausoleo. Dijeron que no tenía relevancia
constitucional. Pero pasó algo inédito, que sucede una de cada mil veces, el
fiscal recurrió esta decisión planteando que sí tenía relevancia, dado la
especial transcendencia constitucional que el tema tiene. La propia Ley de
Amnistía, dijo el fiscal, debe analizarse, por parte del máximo órgano de la
interpretación de la Constitución española. Para ver si la citada ley es acorde
con la Constitución, con los acuerdos internacionales suscritos por el Estado,
y porque el hecho tiene una evidente transcendencia social. Además, dicho
fiscal, dijo que debía atenderse los informes que los diversos relatores de la
ONU habían hecho sobre este particular. Esto fue muy alentador, pero enseguida
intervino el Fiscal General del Estado, señor Torres-Dulce, invitando al fiscal
Miranda para que retirada el recurso. Y yo me pregunto: ¿A qué le teme
Torres-Dulce?, porque con la composición actual del Tribunal Constitucional, va
a decir seguramente que no se pueden investigar los crímenes, pero el simple
hecho de que esto sea tratado pone nervioso al Fiscal General. Es importante
que empiecen a aparecer fiscales, en tan altas instancia, que se cuestionen la
impunidad".
"La
impunidad del franquismo está acorralada en el ámbito internacional"
Continúa
Carlos: "El juez Ricardo de Prada Solaesa, de la Audiencia Nacional, que
en su momento fue uno de los tres jueces que se opuso a que se paralizaran las
investigaciones del juez Garzón, acaba de plantear que el pleno de la sala
debería elevar la cuestión al Constitucional. El pleno se ha pronunciado en contra, pero nuevamente vemos estas dos caras de la moneda, un bloque que quiere impedir por todos los medios la investigación, y algunos sectores de la judicatura que quieren avanzar dicha investigación". Seguimos hablando y Carlos nos dice, en su opinión, que la "impunidad del franquismo está acorralada en el ámbito internacional", y que el caso de su amigo Garzón es la primera
vez en la historia que un juez, en democracia, es procesado por defender los derechos humanos. Montserrat nos habla de los 30.000 niños apropiados. Los primeros niños robados a sus madres, en las primeras etapas del franquismo, fueron aquellos que los separaron de sus madres "rojas", para que no les trasmitieran la "enfermedad mental del marxismo", de la que hablaba el psiquiatra franquista Antonio Vallejo-Nájera y su famosa y ridícula teoría del "gen rojo".
debería elevar la cuestión al Constitucional. El pleno se ha pronunciado en contra, pero nuevamente vemos estas dos caras de la moneda, un bloque que quiere impedir por todos los medios la investigación, y algunos sectores de la judicatura que quieren avanzar dicha investigación". Seguimos hablando y Carlos nos dice, en su opinión, que la "impunidad del franquismo está acorralada en el ámbito internacional", y que el caso de su amigo Garzón es la primera
vez en la historia que un juez, en democracia, es procesado por defender los derechos humanos. Montserrat nos habla de los 30.000 niños apropiados. Los primeros niños robados a sus madres, en las primeras etapas del franquismo, fueron aquellos que los separaron de sus madres "rojas", para que no les trasmitieran la "enfermedad mental del marxismo", de la que hablaba el psiquiatra franquista Antonio Vallejo-Nájera y su famosa y ridícula teoría del "gen rojo".
En
fin, todo esto tiene que ver con la comisión de un delito, de un genocidio que
ha sido ocultado a la sociedad y que ahora, poco a poco, va viendo la luz.
Fuente: www.publico.es

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