EMPLEO En 2013 se perdieron 669.000 empleos a jornada completa
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El 36% de los
contratos que se firmaron en 2013 fueron a tiempo parcial
- Es la apuesta del Gobierno mientras espera que la
recuperación se pueda consolidar
- El trabajo por horas ha aumentado en 20.000
personas respecto a 2013
Gráfico sobre las contrataciones a tiempo parcial y completo
durante el período de crisis ALBERTO HERNÁNDEZ
FRANCISCO NÚÑEZMadrid
Actualizado: 09/02/2014 03:47 horas
Tras la devaluación interna de los salarios que ha propiciado la reforma
laboral, el Gobierno ha apostado por potenciar el contrato a tiempo parcial, incluso por
decreto, para repartir el empleo existente y el que va surgiendo a la espera de
que la demanda interna se active. De esta forma, el empleo por horas se está convirtiendo en el contrato estrella,
el minijob español, para alcanzar los efectos
estadísticos que la debilidad del PIB no es capaz de conseguir.
De los 14,7 millones de
contratos totales que se realizaron en 2013, casi 5,3 millones, es decir, el 36% fueron por horas. Es
decir, de cada cien nuevos empleados, 36 han accedido a un trabajo con jornada
parcial. De ellos, 30 puestos se han cubierto
mediante un contrato temporal y seis mediante uno indefinido,
también por horas. Desde que el PP llegó a La Moncloa, con una vuelta a la
recesión por medio, se han formulado 800.000 contratos nuevos
bajo esta modalidad. Sin embargo, CCOO denuncia que se ha
abandonado la búsqueda de empleo estable. En 2013 se perdieron 669.000
empleos a jornada completa mientras que se han creado 137.000 a
tiempo parcial.
Evolución del contrato por horas
Según datos de la EPA,
en el cuarto trimestre del pasado año había2.739.100 ocupados con trabajo
por horas, casi 200.000 más que en el año precedente y medio millón
más desde que comenzó la crisis. Esto significa que en seis años han
desaparecido más de cuatro millones de personas del mercado laboral que
trabajaban a jornada completa, mientras que han aparecido 500.000 en las jornadas por horas.
Este nivel de ocupación
significa que el 16,3% del empleo en España tiene ya jornada a
tiempo parcial. Es lo que hay. Esta modalidad es más frecuente en el
sector de servicios donde prácticamente uno de cada cinco empleos es por horas (19,3%). Es lógico porque este contrato suele
prodigarse en la hostelería y el comercio. Hay casi 2,5 millones bajo esta modalidad, el 90% del total de empleados a
jornada parcial. Mientras, en la agricultura y la industria llegan
al 6,3% y en la construcción al 2,1%.
Por tramos de edad, más
de la mitad (51,6%) de los jóvenes de menos de 20 años que
trabajan tienen un empleo por horas. La cifra llega al 38,3% hasta
los 25 años y al 22,4% por debajo de los 30 años. Pero la jornada parcial no es
patrimonio sólo de los más jóvenes, ya que el 15% de quienes tienen entre 35 y
50 años, uno de cada seis en este tramo, tiene un contrato por horas.
Por debajo de la media europea
Estas son las cifras
oficiales que el Gobierno compara con las de otros países para recordar que España está por debajo de la media europea del 24%.
Siempre se pone como ejemplo a Holanda, que tiene al 50,8% de su población
laboral trabajando por horas, o a Noruega y Alemania, que tienen un 28%.
Gráfico sobre las contrataciones
temporales en el resto de Europa./ ALBERTO HERNÁNDEZ
La diferencia es que en
estos países sí hay demanda de esta tipo de empleo pues se trata de un contrato
dirigido a jóvenes y a la segunda renta familiar, mujeres en general, que,
voluntariamente deciden trabajar sólo unas horas para complementar los ingresos
del hogar. En España, sin embargo, como denuncia Paloma López, secretaria de Empleo de CCOO, más del 60% de los españoles que tienen este contrato manifiesta
que no tienen más remedio que aceptar esta fórmula porque no
encuentran otro empleo. Es decir, no hay demanda real de esta contratación, ya
que la mayoría pretende trabajar a jornada completa. Además, esta modalidad en
muchos casos se convierte en la única fuente familiar de ingresos.
Un 63% de los empleados parciales desea trabajar a jornada completa
En concreto, según la
EPA, de esos 2,7 millones de ocupados parciales, el 63% (más de 1,7 millones de
personas) manifiesta que acepta este empleo porque no ha encontrado un trabajo
de ocho horas diarias. Esta cifra ha aumentado en
200.000 personas (11%) sólo en el último año. Sin embargo, la
cifra real es sustancialmente mayor, ya que estos datos incluyen el empleo de
autónomos y el público, que no están aún afectados por el trabajo parcial,
aunque en algunas administraciones se está intentando utilizar ahora esta
fórmula alegando razones de servicio y organizativas entre el personal laboral
no funcionario.
De esta manera, si la
jornada parcial se circunscribe al sector privado, el resultado es que en la
actualidad el 25% de los 10,9 millones de empleados tiene
ya un contrato por horas. Es decir, uno de cada cuatro empleados
privados sólo tiene trabajo por unas horas. Por debajo de los 20 años llega al
70,1% de los empleos y al 46% entre quienes están por debajo de los 25 años.
Tal como sucedió con la
reforma a laboral, que ha moderado los costes salariales potenciando la
competitividad, el reparto del empleo también es una actuación premeditada. En
realidad, es la misma estrategia que han utilizado otros gobiernos, también lo
hizo el deJosé Luis Rodríguez Zapatero e incluso el de Felipe González, ante la incapacidad de la política
económica y presupuestaria en generar a corto y medio plazo las condiciones
necesarias para crear empleo estable.
El Gobierno está echando
ahora el resto para potenciar el empleo a tiempo parcial para comprobar con qué
tasa de crecimiento es capaz la economía de generar puestos de trabajo. De
momento, con un PIB intertrimestral de tres décimas en
el cuarto trimestre, el mayor conseguido en un trimestre en la
crisis, sigue la destrucción de empleo neto a pesar de la flexibilidad en
la contratación y el descenso de los salarios. Además, el paro
no crece más por la caída de la población activa.
El Gobierno necesita
resultados a corto plazo y la jornada parcial es el objetivo. En el decreto del
fin de semana de Navidad sobre Medidas para favorecer la
contratación estable y mejorar la empleabilidad de los trabajadores el
Ministerio de Empleo da una nueva vuelta de tuerca a la normativa para hacer
más atractiva a los empresarios esta modalidad. Incluso en esta norma se
advierte claramente que la nueva regulación de trabajo a tiempo parcial «se
justifica en la necesidad urgente de impulsar la utilización de esta modalidad
como fórmula de creación y distribución de empleo». Es
decir, el Ejecutivo señala abiertamente que apuesta por crear empleo por horas
y que habrá que repartirlo así como el existente.
Las horas complementarias
Los empresarios tienen la posibilidad de incrementar las horas
complementarias
Además de elevar las
bonificaciones de las cuotas, el Gobierno ha establecido la posibilidad de que los empresarios incrementen las horas
complementarias, similares a las extraordinarias aunque cotizan como
ordinarias, con un preaviso de sólo tres días frente a los siete anteriores.
Por tanto, se pueden hacer más horas complementarias en
una cantidad equivalente al 90% de la jornada ordinaria frente
al 60% de la regulación hasta diciembre. Por si fuera poco, se extiende esta
fórmula a los emprendedores que pueden disponer de hasta un año de prueba del
trabajador para quizá su posterior despido.
Aunque aún es pronto,
estas medidas ya han producido los primeros efectos en enero. Según los datos
del Inem en este mes, a pesar de que siguió la destrucción generalizada de
empleo, se realizaron 388.578 contratos por horas. Lo que se
observa es una reducción de los indefinidos a tiempo parcial mientras suben los
temporales. Es decir, se está precarizando más esta
contratación.
Según López, el decreto
de diciembre se está convirtiendo en «un contrato llamada» hacia la jornada a
tiempo parcial. «Hasta ahora se podía defender la conciliación entre el trabajo
y la familia, pero ya es un contrato forzoso con un sueldo muy bajo para todo
el que quiera trabajar». «Lo más grave es que hemos detectado que estos
empleados hacen muchas más horas de las contratadas, por encima de la jornada
completa, que suelen pagarse en negro y por las que no se realiza
cotización alguna», añade.
López
denuncia que «la inspección ha desaparecido, llevamos un año sin reunirnos para
analizar las campañas. Parece que el ministerio necesita de la estadística y
quiere bajar el paro repartiendo la jornada de ocho horas entre varios
trabajadores».
La Fundación de Estudios
de Economía Aplicada (Fedea) señala en su último Observatorio Laboral de la Crisis que «debemos
estar atentos a la evolución de la jornada a tiempo parcial». A corto plazo,
podría ayudar a repartir mejor el empleo mientras la demanda sea tenue. Pero,
«a medida que la recuperación tome pulso, «el uso de esta jornada debería
disminuir». «Si no fuera el caso, estaremos asistiendo a una
agudización de la precariedad».
Fuente: www.elmundo.es


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