La formación conservadora reclama que se
adopten medidas para recuperar una fortificación militar en Bizkaia "por
su valor cultural y turístico", sin mencionar que fue reconstruida por los
prisioneros republicanos
DANILO ALBÍN
Bilbao 17/02/2014 07:00
Un cañón de la fortificación vizcaína en la que
trabajaron esclavos del franquismo y que hoy se encuentra abandonada.
Las olas rompen
con fuerza en la vizcaína playa de Zierbena. Justo al lado del mar, un monte
coronado por una antigua fortificación resguarda del viento a los pocos
valientes que caminan por la costa. Siete décadas atrás, desde allí arriba se
protegía la libertad: durante la Guerra Civil, la batería de Punta Lucero,
situada en el monte de idéntico nombre, fue empleada por los republicanos para
tratar de frenar el avance de los franquistas. Luego hubo esclavos, también
republicanos, que fueron obligados a reconstruir el lugar por orden directa de
Franco. Hoy sólo quedan algunos cañones y los restos de una fortaleza
completamente abandonada.
En los
próximos días, la Diputación Foral de Bizkaia analizará una moción presentada
por el PP en relación al futuro, pero también al pasado, de este bastión de la
resistencia antifranquista en Euskadi. La proposición lleva la firma del
juntero Arturo Aldecoa, quien ha reclamado el "estudio de la
situación de las construcciones militares y batería" existentes en ese
monte "a fin de promover en el futuro su puesta en valor cultural y
turística".
Tal como
consigna el PP, esta fortificación "se convirtió en un punto estratégico
para la defensa del Abra y la costa oeste de Bizkaia". Desde la cima de
este monte, un puñado de hombres leales a la República hizo retroceder al
crucero Canarias, una de las embarcaciones de los sublevados. Cuando las tropas
franquistas tomaron el control de la zona, los milicianos y gudaris (combatientes
nacionalistas) destruyeron las instalaciones. "Algunas personas de nuestro
pueblo aún recuerdan aquel día. Daba mucha angustia ver caer los cascotes que
se desprendían del monte", afirma a Público Marga Martínez,
representante de la asociación cultural Punta Lucero.
Sin embargo,
aquellas explosiones distaron mucho de convertirse en un punto final: durante
la segunda guerra mundial, Franco ordenó que los prisioneros republicanos
fuesen empleados como mano de obra esclava para reconstruir el lugar. El
dictador temía un desembarco de las tropas aliadas en la costa vasca, por lo
que decidió que allí debía levantarse una nueva batería bélica. "En los
batallones de trabajo había presos de Bizkaia y de otras provincias. Todos
ellos estaban en pésimas condiciones, hasta el punto de trasmitir a los vecinos
los sufrimientos que padecían", subraya la portavoz de la asociación.
Durante la
segunda guerra mundial, Franco ordenó que los prisioneros republicanos fuesen
empleados como mano de obra esclavaNo en vano, hubo muchos pobladores que, a
pesar del miedo y las amenazas, se animaron a ayudar a los esclavos, lo que
despertó unas relaciones de amistad y complicidad que sobrevivieron al paso de
los años. "Mientras los presos trabajaban en la fortificación, hubo gente
de Zierbena que les daba comida y les lavaba la ropa para tratar de
evitar las plagas de piojos y liendres -relata Martínez-. Esa unión entre los
presos y algunos vecinos se ha mantenido en muchas familias hasta el día de
hoy".
Olvidados
Hasta
finales de la década de los setenta, la fortificación de Punta Lucero sirvió
como emplazamiento para que muchos jóvenes realizaran el servicio militar
obligatorio. A partir de entonces, sus instalaciones cayeron en el olvido
institucional. Otro tanto ocurrió con los prisioneros que habían trabajado en
su reconstrucción: hasta el momento, ninguno de ellos ha recibido ni el más
mínimo reconocimiento por parte de las autoridades locales. Ni siquiera hay una
placa que los recuerde.
En la moción
presentada en la Diputación Foral de Bizkaia, el PP no hace ninguna
referencia a los trabajos realizados en ese monte por los esclavos de la
dictadura, a la que denomina en su escrito como "gobierno
franquista". En todo caso, los populares apuestan por reivindicar "la
grandeza de este complejo militar", destacando el valor de sus viejas
armas. "En su interior -destaca el mencionado documento- todavía residen
cuatro cañones Krupp alemanes de 150 mm., de un alcance aproximado de
16km. Se pueden visitar los cuatro fosos mediante tres accesos diferentes, dos
verticales y uno horizontal". A criterio del PP, "este antiguo
complejo militar es de alto interés histórico y tiene un notable potencial
turístico, por lo que conviene estudiar su situación y las mejores estrategias
para su futura puesta en valor".
A espera de
conocer la fecha en que la diputación vizcaína tratará esta moción, desde la
asociación cultural Punta Lucero no dejan de reclamar que se protejan los
restos de estas viejas instalaciones militares, sin olvidar que allí hubo
esclavos del franquismo. "Resulta tremendamente doloroso ver cómo una
parte tan importante del Patrimonio Histórico de Zierbena y de Bizkaia se va
cayendo a trozos, así como el poco interés de las diferentes instituciones
por evitarlo", resume su portavoz.
Fuente: www.publico.es


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