No bajó como su marido andando. No habló con los periodistas.
Dejó en el barro a su marido, a quien su suegro ha dejado caer, siendo el
responsable último de las fechorías del yerno. Éste no aprendió en su casa que
la impunidad y la inmunidad del rey no le comprendía también a él. Vio que se
podía ganar la vida extorsionando a cuenta de pertenecer a la Familia Real y
como el rey cobra comisiones. ¿Por qué no él?
Pero en todo este
gran teatro, con figuras chinescas que entran y salen, una me parece
especialmente patética: la de Miquel Roca, responsable de uno de los mayores
bufetes de influencias de Catalunya y España. Con un magnífico penalista como
Jesús Silva, que a pesar de su listeza dijo aquello que Cristina de Borbón
había hecho lo que había hecho porque estaba enamorada de su marido. El amor
como eximente. ¿Nos creará imbéciles?
Parte de la
responsabilidad de lo que le está ocurriendo a Catalunya, independientemente de
la de los distintos gobiernos centrales, la tiene quien gestionó a la baja su
estatuto sin concierto y quien durante años se preocupaba más de los nombramientos
que no del Fuero. Coincidí con él en el Congreso y vi su venalidad, su entrega
al poder; eso sí, con un magnífico discurso, porque Roca es un gran
parlamentario.
¿Alguien se
imagina a Xabier Arzalluz como abogado defensor de una Infanta de España
imputada en un juicio por blanqueo de capitales y fraude fiscal? ¿No verdad?
Pues ahí está una de las claves de los últimos años. Un ponente constitucional,
un amigo de la Casa Real, un señor al que nunca he visto liderar ninguna causa
humana de los más desfavorecidos, ahí está sonriendo llevando un caso con
evidentes apoyos de la Agencia Tributaria, del Fiscal General, del Fiscal
Anticorrupción, de la Abogacía del Estado. Estupendo. Que los nacionalistas
catalanes sepan que este señor es lo que es y del papelón que está haciendo
hace muchos años ya lo venía haciendo. Por no hablar de aquel juicio a Javier
de la Rosa por el caso Ercros, donde Roca impidió la creación de una Comisión
de Investigación en el Congreso por la cuenta que le corría.
Desgraciadamente
lo de Roca es más que un papelón. ¡Vaya manera de terminar con una imagen
pública para la gente sensible y con inquietudes éticas en este país!
Fuente: http://ianasagasti.blogs.com/


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