El colectivo ha
impulsado la plataforma Plataforma '¿Catalunya sin Europa? ¡No!'
Entre los firmantes,
figura Erwin Rauhe, consejero-delegado de la multinacional BASF España
Francesc Homs,
portavoz del Ejecutivo catalán, rechaza valorar la iniciativa empresarial
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A la izquierda Gerhard Esser y Albert Peters en el colegio de periodistas. / CARLES RIBAS |
Un grupo de unos 60 empresarios y
profesionales liberales, en su inmensa mayoría alemanes, han creado la
plataforma ¿Catalunya sin Europa? ¡No!' en la que advierten del riesgo
que podría comportar la eventual independencia de Cataluña del resto de España.
Los firmantes han presentado este mediodía un manifiesto, titulado la Declaración
de Barcelona, en el que destacan su preocupación por las "tendencias
independentistas" y advierten de las consecuencias que acarrearía la
secesión. El texto recoge el catálogo de peligros que suelen detallar quienes
se oponen al proceso soberanista: la exclusión inmediata de la UE; una larga
negociación para pedir la readmisión, que duraría años y requeriría unanimidad;
la duda de que el euro siga siendo la moneda oficial; que el Banco Central
Europea dejaría de financiar y que dejaría de existir la libre circulación de
trabajadores y mercancías.
En una rueda de prensa en el
Colegio de Periodistas de Cataluña, Albert Peters, portavoz de la plataforma,
que vive en Cataluña desde hace 17 años, ha explicado que los firmantes han
suscrito la declaración a título individual porque no quieren que se produzca
un "choque de trenes" y rechazan poner a sus sociedades en un
compromiso. "La mayoría de los empresarios piensan como nosotros pero
tienen miedo. Uno de ellos, anoche, quería poner su nombre pero se negó porque
tenía miedo de que un consejero de la Generalitat le cancelara una
comida", ha lamentado Peters. "Y eso me da mucha pena. Todo el mundo
y no solo Rajoy o Artur Mas, tiene que buscar una solución".
La lista de firmantes incluye,
entre otros, a Erwin Rahue, consejero delegado de BASF-España y a Gerhard
Esser, exconsejero delegado de Thyssen Group Materials, y que ha comparecido
junto a Peters. El portavoz ha deplorado que ni la Generalitat ni el Gobierno
central han escuchado atentamente la voz de los empresarios y ha elogiado la
valentía de José Manuel Lara, presidente del Grupo Planeta, que fue de los primeros
en pronunciarse abiertamente en contra de la independencia. Según
Peters, los ejecutivos temen la inseguridad jurídica que podría comportar la
independencia y han apelado a un refrán muy común en España: "Yo aprendí
esta frase aquí: 'Hablando se entiende la gente'. Yo invertí en Cataluña con
toda mi alma y lo hice con seguridad. ¿Qué hago? ¿Invierto más?'".
La Declaración de Barcelona alerta
en su párrafo final un alegato en contra de los nacionalismos recordando el mal
que causaron en Europa en el siglo XX. Pese a que el proceso soberanista se ha
distinguido por ser democrático, cívico y pacífico, Peters ha planteado esta
reflexión cuando se le ha hecho esa apreciación: "Croacia se convirtió en
un Estado independiente en 1992 y es miembro de pleno derecho de la UE desde el
1 de julio de 2013". Es decir, ha puesto como ejemplo esos 20 años para
dar una idea del tiempo que tardaría un futuro Estado catalán en ser aceptada
como un Estado más en el club europeo. Peters ha
recalcado que Jose Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, y Herman
Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, han sido muy claros respecto al
futuro que le aguarda a Cataluña en el supuesto de que se independice.
"Nos gustaría", ha recalcado Peters, "que Cataluña siga siendo
la locomotora y la región fuerte de España. Si Cataluña se independiza y SEAT
quiere vender un coche, se tendrán que pagar aranceles e impuestos".
Croacia ha tardado 20 años en ser admitida
como un miembro más en la UE", dice Peters
La Generalitat ha evitado hacer
cualquier comentario sobre el contendido de la Declaración presentada hoy por
los empresarios alemanes. El consejero de Presidencia, Francesc Homs, se ha
limitado a asegurar que lo que produce "estupefacción" entre los
sectores económicos y sociales de Cataluña "es la negativa del Gobierno
central a hablar" sobre el plan soberanista de la Generalitat. Según Homs,
el Ejecutivo catalán está centrado en lograr que el Gobierno central "se
abra al diálogo". También ha dicho que es posible que haya contactos entre
la Generalitat y el grupo de empresarios, pero que en todo caso serían
"discretos". "La negativa constante al diálogo, que es lo que
nos ofrece el Gobierno continuamente va llevando al Gobierno de España a un
callejón sin salida, porque está en contra de lo que plantea una mayoría del
pueblo de Cataluña y en contra del diálogo, y esto en el contexto actual
general incertidumbre y tensión", ha resumido Homs.
Declaración de Barcelona
Este es el texto, titulado
Declaración de Barcelona, que han firmado los empresarios y profesionales
liberales alemanes:
"Como empresarios,
ejecutivos, profesionales liberales y residentes en Catalunya, observamos
con gran preocupación las tendencias independentistas, que tienen como
finalidad separar a Catalunya de España. En este momento queremos manifestar
nuestra postura. Si Catalunya se separa de España, ya no pertenecerá a la Unión
Europea. Las negociaciones de adhesión para reincorporarse de nuevo durarían
años y requerirían unanimidad. Si Catalunya quedara fuera de la Unión Europea,
es dudoso que el euro siga siendo su moneda oficial. No existiría la
financiación a través del Banco Central Europeo. Tampoco existiría la libre
circulación de trabajadores, mercancías, servicios y capitales. Todos los
convenios para evitar la doble imposición y los referidos a la Seguridad Social
deberían renegociarse en un largo proceso. Todo esto conllevaría nefastas
consecuencias para la economía en Catalunya. Alertamos de los peligros de un
fervor nacionalista, que en el último siglo ha traído sufrimientos
inmensurables sobre Europa y que tampoco traerá nada bueno para
Catalunya".
Fuente: www.elpais.com

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