Desde la denuncia del Concordato hasta una
militancia "a la carta" el PSOE quiere conectar con una mayoría
social y "superar la travesía del desierto"
JUAN ANTONIO
BLAY Madrid 10/11/2013 15:19 Actualizado: 10/11/2013 19:58
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez
Rubalcaba, junto a José Antonio Griñán, Javier Fernández y Susana Díaz, durante
la Conferencia Política del PSOE.- EFE
El
denominador común entre todos los asistentes a la Conferencia Política del PSOE
que se ha clausurado hoy a primeras horas de la tarde ha sido el deseo de
recuperar la iniciativa política y una situación de postración que mantiene a
la organización en su punto más bajo de respaldo político. "Hemos de
volver a ser nosotros y hacer que la mayoría de la sociedad nos crea", ha
comentado una delegada de una federación periférica a modo de resumen.
Para lograr
ese propósito, en el que se ha comprometido la dirección que encabeza Alfredo
Pérez Rubalcaba, nada mejor que volver a lo orígenes, a las raíces
socialistas. Dar un giro a la izquierda con propuestas abandonadas tras años en
el poder y en plena crisis. "Hemos de volver a lo que somos, a las
raíces socialistas; y decir a la sociedad, a las personas, que queremos
recuperar el apoyo de una mayoría social para transformar la sociedad", ha
comentado antes de acabar el cónclave una delegada de mediana edad de una
federación periférica.
Los trabajos
para depurar un nuevo proyecto han llevado meses, según insisten desde la
dirección del partido y entre la militancia. 12.000 enmiendas al texto marco
han sido depuradas en cuatro comisiones para estructurar el nuevo ideario,
que quiere ser claramente identificado como de izquierdas. Y en cuatro
apartados básicos: sociedad, economía, reformas institucionales y orgánicas para
el propio partido.
En el
primero de ellos destaca la apuesta por la laicidad. Por primera vez el
PSOE anuncia su deseo de denunciar el Concordato con el Vaticano, vigente desde
1979 pero que fue negociado por el Gobierno de la UCD antes de aprobarse la
Constitución. Del mismo modo se pide que la iglesia Católica se autofinancie,
pero no se propone la supresión de la casilla en el impreso del IRPF. También
se pedirá que los edificios de propiedad eclesiástica que no estén destinados
al culto paguen el IBI municipal.
Asimismo, se
apuesta por la desaparición de los símbolos religiosos de las escuelas
públicas y que la religión no sea una asignatura curricular y evaluable. En
este capítulo los participantes han aprobado la reforma de la ley de Indulto,
que data de 1870 y es la más antigua de España para que el Gobierno deba
motivar y razonar los indultos, siempre bajo supervisión judicial. De este modo
se hubieran evitado indultos polémicos como el del número dos del Banco de
Santander, Alfredo Sáenz, del último Gobierno de Zapatero, o el más reciente
del kaamikace der Polinyá decidido por el Ejecutivo de Rajoy
En el
apartado económico las propuestas son diversas, con la decisión de elaborar una
ley que garantice la igualdad salarial entre hombres y mujeres; también
se fija el compromiso de colocar topes salariales para que la diferencia en la
escala salarial en una empresa el sueldo más alto no supere en 12 veces el más
bajo. La Conferencia Política también se muestra contraria al contrato único.
Los delegados
han aprobado también que los mileuristas queden exentos de pagar el IRPF,
al igual que otros colectivos que atraviesen dificultades económicas. El
ideario socialista ha aprobado que se establezca por ley una renta mínima de
subsistencia.
En el capítulo
de reformas institucionales, tal vez el que más polémicas ha generado, destaca
la pelea hasta el último momento por hacer explícito el carácter republicano
del partido. Una propuesta defendida hasta el mismo domingo por la mañana,
momentos antes de la clausura, por las Juventudes Socialistas y el grupo Foro
Ético de Odón Elorza. Finalmente, gracias a una enmienda de los
ponentes, que encabezaba Ramón Jáuregui, la tensión se ha relajado y el PSOE se
declara con una tradición republicana pero no pone en cuestión a la
monarquía, institución a la que se le exige que cumpla "con
transparencia y auteridad" sus funciones constitucionales.
Los
socialistas también proponen la reforma de la ley electoral, pero para
establecer las listas "cremallera" por sexos sin que se contemplen
las listas abiertas. Tal vez la reforma más importante consista en el
compromiso de incluir en el texto de la Constitución, como derecho
fundamental de los ciudadanos, el acceso a la sanidad pública y gratuita.
Asimismo, se propone una reforma de los reglamentos parlamentarios para
acercar a los diputados y senadores a los ciudadanos que les han elegido, así
como agilizar sus actividades parlamentarias.
Finalmente,
el apartado orgánico, uno de los que más atención concentra para la propia
militancia, se ha decidido apostar por una militancia "a la carta"
con el propósito de abrir la organización a los ciudadanos. Esta medida, que
puede convulsionar los ritos internos del partido, contempla tres formas de
militancia: la actual, vinculada a una agrupación local; la militancia
directa, por la que cualquier persona se adscribirá sin formalidades al
partido a través de una federación o directamente a la sede central —pensada
para profesionales sectoriales sin compromisos en los órganos del partido— y
la del simpatizante, que tendrá protagonismo en diversas actividades de la
organización. Se quiere romper con la cultura endogámica de los locales/sede
del partido y abrir sus estructuras a la ciudadanía.
En cuanto al
código ético se busca un catálogo riguroso para los militantes y, sobre
todo, cargos púbicos que se comprometerán a dimitir si son imputados en un
proceso judicial. Este código lo redactará la comisión federal de Ética y
Garantías que preside la andaluza Carmeli Hermosín, según el encargo de la
ponencia.
Pero el tema
estrella ha sido la certificación de los procesos de primarias abiertas
—es decir, con participación de personas no afiliadas al partido— para elegir
al candidato a los candidatos a la presidencia de las comunidades autónomas, al
igual que a la presidencia del Gobierno. Para que esto sea posible se deberá
contar con el permiso del comité federal, el máximo órgano entre congresos.
La dirección del partido no ha admitido este proceso para seleccionar a los
candidatos a las alcaldías.
Todas las
propuestas debatidas en las cuatro comisiones han sido aprobadas por el
plenario de forma abrumadora y tan solo han registrado votos negativos los
apartados que incluía la cuestión de la monarquía y la de economía, con cinco y
dos votos, respectivamente, de un total de 1.000 asistentes con derecho aa
voto.
Fuente: www.publico.es

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