La reforma del PP atiende las demandas de
una organización de directivos sanitarios a la que pertenecen cargos del Sergas
y que defiende la colaboración público-privada
Sonia Vizoso Santiago de
Compostela 9 NOV 2013 - 19:54 CET3
Las unidades
de gestión clínica abren la puerta a las demandas de la Sociedad Española de
Directivos de la Salud (Sedisa), una entidad que agrupa a 900 directivos de
hospitales públicos y privados partidarios de “empresarizar” los centros
sanitarios gestionándolos con colaboración público-privada. Este modelo,
esgrime Sedisa, elimina la “rigidez” en la contratación de personal y en la
compra de productos y aumenta la “influencia” de la “autoridad sanitaria” sobre
los trabajadores, que pierden su condición de funcionarios.
La conselleira
de Sanidade, Rocío Mosquera, avanzó su modelo de unidades de gestión clínica en
octubre de 2011 a los integrantes de Sedisa en un encuentro en Baiona
(Pontevedra). Ante este auditorio, Mosquera, que entonces era gerente del
Sergas, proclamó que estas unidades estarán dirigidas por “un líder” —el
director que la Administración nombrará a dedo— que tendrá “capacidad para
contratar, incorporar productos y ampliar la cartera de servicios”.
Dos mandos
del Sergas están en la cúpula de Sedisa: Ramón Ares Rico, director de Procesos
Asistenciales de la Gerencia de Gestión Integrada de A Coruña, y Mario González
González, gerente del hospital de Vigo. En 2011, en la revista Redacción
Médica, Ares defendía el modelo público-privado porque da “más libertad para implantar
medidas más eficientes”.
Al director de Asistencia Sanitaria,
Félix Rubial, no le asusta vincular conceptos empresariales a la sanidad: “El
Sergas es una empresa sin ánimo de lucro”, matiza. “Tenemos que ser eficientes.
En un entorno restrictivo como el actual cada euro cuenta y hay que buscar la
mayor rentabilidad social”.
Fuente: www.elpais.com

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