Artículos de
Opinión | Jaque al Neoliberalismo | 16-11-2013 |
A lo largo
de octubre los medios mundiales se centraron en la posible suspensión de pagos
por parte del Gobierno estadounidense y la creciente deuda nacional. Todo este
tiempo una poderosa institución financiera permanecía fuera de los debates. Se
trata de la Reserva Federal (FED), que cumple las funciones de banco central en
EE.UU.
Habitualmente
esta institución es considerada como algo inmortal e imposible de hundir, que
es capaz de rescatar y reanimar a cualquiera. En los casi cien años de su
existencia no se ha mencionado que la Reserva Federal pudiera verse en una
situación de bancarrota, algo que sí ha sucedido a algunos bancos
convencionales. Sin embargo, la Reserva Federal sí puede fracasar incluso si el
dólar no llega a su punto crítico.
El portal
ruso Newsland vincula esta posibilidad a la política de flexibilización
cuantitativa, que desde 2010 viene inyectando intensamente dinero en efectivo
en la economía del país. Oficialmente el objetivo de esa política es superar
las consecuencias de la crisis financiera, especialmente disminuir el
desempleo, que en algunos meses alcanzó el 10%.
Desde
septiembre de 2012 está vigente el tercer programa de flexibilización
cuantitativa que supone la inyección de 85.000 millones de dólares al mes
mediante la compra de bonos del Tesoro (por valor de 45.000 millones) y títulos
hipotecarios (por 40.000 millones). Los valores se vienen comprando en el
mercado secundario, es decir, a bancos y otras organizaciones financieras
estadounidenses. Pero mientras que los bonos del Tesoro se consideran seguros,
los hipotecarios son calificados de "basura".
"Resulta
que el programa de la Reserva Federal no ayuda al sector real de la economía ni
a los ciudadanos que buscan trabajo, sino a los mismos bancos que recibieron
enormes ayudas del Gobierno y la Reserva Federal en plena crisis
financiera", escribe el portal. Rescatando a los bancos de Wall Street, la
Reserva Federal puede verse en la misma situación de naufragio, porque su
balanza es peor de lo que parece. Los títulos basura cuentan con una
apreciación exagerada muy diferente a su verdadero valor. Cuando la FED trate
de venderlos, se pondrá de relieve la estafa en forma de pérdidas tangibles.
De esta
situación se dio cuenta la agencia Bloomberg, que le auguró 547.000 millones de
dólares en pérdidas en un escenario adverso y 216.000 millones en un escenario
más favorable. Bloomberg las describió como "pérdidas potenciales sin
precedentes en toda la historia de la Reserva Federal".
"Eso
hace que la FED pase de ser un acreedor de instancia suprema a convertirse en
un banco comercial de reputación cuestionable respecto a la composición de sus
activos",
Ya antes de
la introducción del tercer programa de flexibilización cuantitativa la Reserva
Federal cambiaba los bonos a largo plazo en la balanza de los bancos por bonos
a corto plazo de su portafolio. Ese tipo de ayuda puede causar pérdidas
adicionales a la FED, ya que la cotización de los ’largos’ caerá si se suspende
el programa de flexibilización cuantitativa.
Cabe señalar
que los ingresos oficiales récord de la Reserva de 91.000 millones de dólares
en 2012 son 2,4 veces menos que las pérdidas potenciales mínimas estimadas por
la empresa MSCI para Bloomberg y seis veces menos que las pérdidas máximas.
Según los últimos datos, la FED aumentó la proporción de los títulos basura en
sus activos del 30,6% al 36,6% en un año. Resulta obvio el empeoramiento de la
balanza y el incremento de las pérdidas potenciales.

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