Coincidiendo
con el paso de la Ley de Evaluación Ambiental por el Senado. Decenas de grupos
de todo el mundo firman un manifiesto contra los bancos de conservación
España |
Tercera Información | 21-11-2013 |
Coincidiendo
con el trámite por el Senado de la Ley de Evaluación Ambiental y con la
inauguración del Foro empresarial Mundial sobre el Capital Natural,
organizaciones ambientalistas de todo el mundo se movilizan contra las
compensaciones por biodiversidad. Ecologistas en Acción impulsa en España el
manifiesto contra los bancos de conservación por mercantilizar especies y
hábitats naturales y protegidos en favor de los promotores de actividades
impactantes.
El Gobierno
español promueve la modificación de la Ley de Evaluación Ambiental que
introduce en los “bancos de conservación”. Se trata de un mercado especulativo
de “activos medioambientales” para compensar la destrucción de la naturaleza
provocada por determinados proyectos o actividades. La ley se encuentra en
trámite parlamentario y esta semana pasa por el Senado, donde se verán las
enmiendas introducidas por los respectivos grupos políticos. La mayoría de los
grupos ecologistas se muestran contrarios a estos bancos, pero ni el Gobierno
ni el Partido Popular parecen dispuestos a reconsiderar ni a matizar la
propuesta.
También esta
semana se inaugura en Edimburgo la Cumbre del “Foro Mundial sobre el Capital
Natural”, encuentro de las grandes empresas con intereses en los nuevos
mercados de la naturaleza.
Por ello,
tanto a nivel internacional como en España se ha dado pie a una campaña para
intentar frenar estas iniciativas de mercantilización de la biodiversidad.
Distintas organizaciones internacionales impulsan un manifiesto contra las
compensaciones por pérdida de biodiversidad. Decenas de grupos de todo el mundo
se han sumado ya como firmantes.
En el
manifiesto se denuncia los bancos de conservación o de hábitats como ejemplos
significativos de la valorización económica de la biodiversidad. Están hechos a
medida de los grandes promotores de proyectos y actividades impactantes y de
los titulares de grandes superficies de terreno natural. A partir de su
constitución, las especies, los hábitats y los ecosistemas cotizarán en los
mercados financieros con todo lo que ello implica. Además, no son un mecanismo
efectivo para detener las pérdida de biodiversidad y sí para el lavado verde de
la imagen de las empresas y gobiernos.
Se dice que
el objetivo es hacer que el sector privado se interese en la conservación de la
naturaleza, a través de la creación de mercados de títulos comerciables, muy
similar a los créditos de carbono. Pero en realidad lo que le interesará serán
los beneficios económicos que puedan obtener.

No hay comentarios:
Publicar un comentario