Nueva tecnología para la represión de la
protesta social
Viernes, 8 de noviembre de 2013
Por David
Fernández - Diagonal
Tras el anuncio de la retirada de las balas de goma a partir del próximo 30 de abril de 2014 --fruto de la intensa presión social encabezada por las asociaciones Stop Balas de Goma y Ojo con tu ojo--, La Directa ha recuperado este artículo publicado en su número 218 (marzo de 2011) donde se explicaban las características del nuevo armamento que entonces era experimental y que a partir de ahora será la columna vertebral de la Brigada Móvil y las unidades ARRO (Àrees Regionals de Recursos Operatius) de los Mossos. Son los proyectiles de Foam y las escopetas GL-06. Os damos todos los detalles, así como su origen y sus vías de distribución en Catalunya.
El origen de la nueva munición radica en la petición expresa que la policía francesa cursó a la empresa suiza B&T para que desarrollara un utensilio más preciso en la represión de multitudes. La policía gala hizo la solicitud después del toque de queda excepcional que se decretó a raíz de la revuelta de las banlieues --otoño de 2005-- y de la enorme lesividad que producía la munición que empleaban: cartuchos que, en cada disparo, dispersaban ocho microprojectiles y uno central. Entonces, la empresa aplicó tecnología militar punta y reconvirtió un subfusil militar de granadas --que el ejército portugués emplea en Afganistán-- en un arma aplicable a los conflictos urbanos. La nueva herramienta es capaz de impactar, disparada por una persona experta, en un objetivo de quince centímetros a 50 metros de distancia. Llega a disparar veinte proyectiles por minuto.
La fabricante
B&T es una empresa suiza puntera en tecnología militar, exportadora
de armas y proveedora habitual de la OTAN. Con sede en Thun y una plantilla de
30 personas, sus productos estrella son la metralleta MP9, el rifle de
francotirador APR308 y el lanzador de granadas GL06. La adaptación de este
lanzagranadas para ser utilizado durante la represión en la calle, rebautizado
como LL-06, es la adquisición que ha hecho Interior. El lanzagranadas incorpora
la denominación LL-Less Letal (Lesividad Menor) y sus distribuidores
comerciales destacan la precisión, que "permite hacer microcirugía"
en la calle.
Inhibición muscular
El
proyectil empleado, de 40x46 milímetros, es similar a una pelota de golf y está
recubierto de foam, una espuma viscoelástica de poliuretano de alta densidad.
El impacto de la nueva pelota en la pierna produce inhibición muscular inmediata
y paraliza la persona, que no puede caminar hasta al cabo de un minuto: la
cojera posterior se prolonga durante días y la secuela puede durar hasta 45
días. El precio de la munición no se ha hecho público, pero los proyectiles
están catalogados como SIR (Safe Impact Round, munición de impacto seguro), un
reconocimiento explícito --que ha sido negado reiteradamente-- de que las
pelotas de goma generaban golpes indiscriminados y del todo descontrolados.
En
junio de 2010, durante una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Barcelona a
raíz del caso Vilaró, al lado de la concejala Assumpta Escarp, Joan Delort
--entonces Secretario de Seguridad-- respondió las preguntas de la Directa diciendo que
"Interior no se replantearía el uso de pelotas de goma y que, en el Estado
francés, la munición octagonal empleada era más lesiva porque era de un calibre
inferior. Un año después, Interior siguió los pasos de la policía francesa
y anunció la nueva adquisición, justamente cuando la Asociación Stop Balas de
Goma consiguió reabrir el debate sobre los daños provocados por las pelotas de
goma.
En
declaraciones a la Directa, Jorge del Cura, portavoz de la Coordinadora para la Prevención y la
Denuncia de la Tortura, pidió entonces "máxima cautela" y advirtió:
"No se renuncia a las pelotas de goma, aunque se nos da la razón sobre una
situación que hace años que estamos denunciando: los cientos de personas
heridas --graves y leves-- a raíz de su impacto". Finalmente, con la
decisión anunciada hoy, las balas de goma sí serán retiradas y los proyectiles
de foam serán el nuevo armamento represivo de la policía autonómica.
Andreu Soler Asociados: una distribuidora
dedicada a " los juguetes"
Sarcasmos incomprensibles: Andreu Soler Asociados, la empresa que distribuye el
subfusil y la nueva munición de B&T en España, tenía reconocida una
actividad económica clasificada como "comercio al por menor de juguetes,
artículos de deporte, ropa de vestir, armas y cartuchería" en 2009. En
la clasificación estándar industrial (SIC), consta como "tienda de
juguetes", pero hace negocio vendiendo material represivo.
Andreu Manuel Soler Mercadal es propietario único de la empresa, ubicada en la
carretera de Sant Feliu de Ametlla del Vallés, que --desde 2005-- distribuye
en exclusiva las polémicas pistolas eléctricas o las porras extensibles ASP.
Interior adquirió 4.852 unidades de estas porras en 2008 por valor de 142.000
euros. En la web de Andreu Soler Asociados, bajo el lema Apoyo a Nuestras
Tropas, se ofrecen descuentos a militares del ejército español que vayan a
Afganistán
Soler
Asociados también distribuye accesorios de precisión, láseres, kubotanes con
spray paralizante incorporado y todo tipo de artículos policiales y militares y
edita la revista sobre armamento policial Tactical. La web dedica una atención especial a
insistir en que la pistola eléctrica no mata. Un informe de 2009 de Amnistía
Internacional, sin embargo, cuantificaba en 397 las personas muertas en el
mundo por la acción letal de la pistola eléctrica.
En diciembre de 2010, se produjo la primera
víctima mortal en el Estado francés: un ciudadano de Mali que recibió dos
descargas de 50.000 voltios . Incluso José María Benito, portavoz del
Sindicato Unificado de Policía (SUP), cuestiona su seguridad: "La
descarga eléctrica puede tener efectos muy diferentes según la complexión
física de la persona y su estado de salud: está contrastado que, en ocasiones,
ha provocado la muerte".

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