Las
personas que están sin hogar en España tienen una esperanza de vida 20 años
menor que la del resto de los ciudadanos y presentan entre dos y cincuenta
veces más problemas físicos que ellos.
nuevatribuna.es | 18 Noviembre 2013 - 15:34 h.
Las personas
que están sin hogar en España tienen una esperanza de vida 20 años menor que la
del resto de los ciudadanos y presentan entre dos y cincuenta veces más
problemas físicos que ellos, según un informe de Cáritas que denuncia la
privación del derecho a la salud que afronta este colectivo, agravada con la
reforma sanitaria: "casi un 70%" de quienes viven en la calle se
han visto afectados.
El informe
compara uno previo elaborado por la entidad en 2007 con datos recopilados
durante el segundo trimestre de 2013 en 35 Cáritas Diocesanas (CCDD) de 35
comunidades autónomas, que describen cómo las condiciones de salud y de acceso
a sanidad de las personas sin hogar son manifiestamente más adversas que las de
la población general.
"Las
personas en situación de sin hogar, al ocupar las posiciones sociales más
desfavorables, están social e individualmente expuestas a adoptar estilos de
vida con mayores riesgos para la salud que las personas que tienen mejores
condiciones y, por extensión, que ocupan posiciones más favorables", explica el estudio.
En este
sentido, casi siete de cada diez diocesanas consultadas refieren que las
personas sin hogar a las que atienden presentan enfermedades físicas u
orgánicas crónicas y nueve de cada diez, señalan directamente trastornos de
salud mental crónicos. Además, el 90 por ciento apunta que sus beneficiarios,
"mayoritariamente", padecen adicciones crónicas. En 2007, el 59 por
ciento no refería consumo de sustancias.
El 80% de
las entidades consultadas coincide al afirmar que "existen dificultades en
el acceso a los recursos públicos de salud" para quienes viven en la calle, en
seis de cada diez casos, por falta de tarjeta sanitaria a consecuencia de la
reforma del Ministerio de Sanidad que ha restringido este documento a quienes
tienen permiso de residencia. Cáritas recuerda, con datos del Instituto
Nacional de Estadística, que siete de cada diez personas sin hogar en España
son de nacionalidad extranjera.
"Los
obstáculos que sufren las personas en situación de sin hogar no son hechos
aislados, ni situaciones poco relevantes, sino que muestran un sistema público
sanitario que restringe el acceso de estas personas a la salud de manera
regular, hecho que determina una negación de la condición de ciudadano hacía
estas personas, por un inadecuado acceso a este derecho humano", denuncia
el informe.
UN CAMBIO DE
MODELO CONTRA LOS DESPROTEGIDOS
Para
Cáritas, la reforma supone "un cambio de modelo que afecta
fundamentalmente a las personas más desprotegidas", tanto a ciudadanos españoles
como a ciudadanos de la UE, "aumentando la estigmatización de los
colectivos más vulnerables y con mayor riesgo de exclusión social". En
este sentido, se refiere a los migrantes en situación irregular para denunciar
que "su exclusión" del sistema sanitario "va a añadir un
sufrimiento muy severo" a un colectivo ya vulnerable "que no puede
ser sacrificado con el argumento de la eficiencia".
"En
lugar de favorecer la articulación de una sociedad de acogida, integrada y
diversa, estas medidas alimentan un discurso reduccionista y lleno de riesgos,
según el cual las personas migrantes que conviven y forman parte de nuestras
comunidades son los responsables del deterioro socioeconómico actual, en vez de
considerarlas las primeras y principales víctimas del mismo, tal y como lo
comprobamos a diario en nuestros servicios de acogida y atención", señala
Cáritas.
La entidad
analiza las dificultades particulares en el acceso de estas personas a los
distintos niveles de atención médica y señala que, en general, afrontan tres
problemas: la falta de recursos de atención para salud mental, la falta de
plazas en recursos especializados y la falta de recursos post hospitalarios
sumada a problemas de burocacia y de protocolos.
FALTA DE
TARJETA, DE SENSIBILIDAD, DE RECURSOS
En el acceso
a la atención primaria, la falta de tarjeta sanitaria es "el principal
problema que encuentran las personas sin hogar en los centros de salud".
Le siguen "la discriminación y estigmatización por parte de los
profesionales" por la existencia de "prejuicios e insensibilidad ante
las situaciones de sinhogarismo de las personas", conforme refirieron las
diocesanas consultadas.
En cuanto a
la atención especializada, la mayor dificultad que tienen las personas sin
hogar para tener atención especializada son las listas de espera y, por lo que
se refiere a la atención hospitalaria, el informe refiere el alta sin recurso
alternativo de alojamiento y las listas de espera.
El informe
apunta que "la violación de este derecho multiplica el impacto negativo"
que sufren las personas que no tienen hogar "como consecuencia de sus
enfermedades físicas y psíquicas no tratadas". "No existen protocolos
de intervención integrales y coordinados ante la situación de sinhogarismo. Las
listas de espera, falta de diagnóstico o su actualización; la burocratización,
coste de medicamentos muy específicos conlleva que la situación ya de por sí
inestable y completa de las personas sin hogar se cronifique y se
intensifique", denuncia.

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