11 de noviembre de 2013
En plena emisión de 'El
Tiempo entre costuras', la exitosa miniserie de 11 capítulos basada en el best
seller de María Dueñas, sale a la luz que la autora de este libro podría
haberse más que inspirado en 'Embassy
y la inteligencia de Mambrú' (2003), obra de la escritora de
ascendencia gallega, nacida en Londres,Patricia
Martínez de Vicente. Pero, ¿qué hay detrás de este 'culebrón' que, al
parecer, viene de lejos?
Martínez de Vicente escribe
la novela basándose en el diario de su padre, Eduardo Martínez Alonso, que
halla por casualidad durante una mudanza en el año 2000. Gracias a este
'tesoro' familiar descubre, 30 años después de fallecido, que su padre, médico de la embajada
británica en Madrid, había sido
además espía durante la Segunda Guerra Mundial y había colaborado
con los fugitivos perseguidos por la Gestapo en 1942, dándoles cobijo y comida
en el salón de té Embassy (Castellana 12), un local que habría servido de
tapadera. Su hija piensa que esta historia merece ser contada y se pone a ello.
Es la primera vez que escribe un libro.
Finalizada la obra, Patricia Martínez de Vicente la envía a la
agencia literaria Antonia Kerrigan para que se la publiquen, pero la
agente Lola Gulías, la
rechaza. Tras dos años en el limbo, consigue ver la luz en 2003
gracias a Velecio Editores, hoy editorial desaparecida. Con una tirada de 5.000
ejemplares, la novela, ya
descatalogada de las librerías, resulta finalista del Premio de la investigación de los judíos en
España.
La autora y su entorno, así
como quienes han leído ambas novelas, -es el caso de la periodista Consuelo G.
de Cid, que escribe un artículo al respecto- coinciden en que los
"paralelismos" de 'Embassy y la inteligencia de Mambrú' (2003) y 'El
tiempo entre costuras' (2009), "en hasta treinta párrafos", producen
asombro. "Se aprecian en muchos detalles. María Dueñas habría utilizado nombres de perfumes y hasta la marca de
cigarrillos Craven que fumaba el padre de Patricia Martínez de Vicente, en la
segunda parte de la novela (de los capítulos 35 al 69), justo la
que transcurre con la protagonista Sira Quiroga en Madrid. Hay incluso un error
(poco importante) de Patricia... ¡que reproduce María Dueñas en 'El tiempo
entre costuras'!", explica a Qué.es Marta Hernández, amiga de la escritora
y al frente de la agencia de comunicación que le está ayudando en su lucha
personal.
En su opinión, existe un "plagio moral" de la
historia. "La historia familiar de Patricia está como rehecha
en la segunda parte de 'El tiempo entre costuras'. María Dueñas utiliza la
ambientación histórica que describe ella gracias al diario personal de su padre
y a las conversaciones con la hija de Margarita Taylor, dueña de Embassy, y que
no aparece en ningún documento, más que en el libro de Patricia". Y
prosigue: "Nombres que sólo Patricia y su familia pueden saber, y detalles
que da en su libro y que no están en ningún otro sitio, aparecen constantemente
en la novela de Dueñas".
PERSONAJES Y SITUACIONES
QUE SE REPITEN
Con los dos libros en la
mano, detallamos algunas de las referencias a las que se hacen alusión. Por ejemplo, al final de la página 407
de 'El tiempo entre costuras', Dueñas utiliza el nombre de Walter Junghanns como uno de los
colaboradores clandestinos. "Lo curioso es que este personaje en el libro
de Patricia no tiene nada que ver con la trama política, simplemente se hace
mención a él como amigo personal de su madre. ¿Casualidad el uso del nombre, no
había otro?", se pregunta Hernández.
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El doctor
Eduardo Martínez junto a su hija Patricia.
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Además, continúa, "los
nombres de algunos de los colaboradores clandestinos que utiliza María Dueñas
son nombres reales de colaboradores del doctor Martínez Alonso, extraídos por
Patricia del diario de su padre, escritos ahí de su puño y letra y que no constan
en otro lugar, al menos en el contexto de 'Embassy': Walter Starkie, Lazar, Ben Wyatt...".
Por otro lado, la
referencia a la floristería
Bourguignon de la calle Almagro y a su dueño holandés, en la página 403 de 'El tiempo entre
costuras', por las flores Bourguignon, que son las escogidas como una de
las consignas. "Juan Bourguignon era uno de los cooperantes del padre de
Patricia, el Dr. Eduardo Martínez Alonso, y su nombre se repite en 'Embassy y
la inteligencia de Mambrú' en diversas ocasiones. Casualmente el bouquet de
boda de la madre de Patricia era de Bourguingon".
SIMILITUDES ENTRE PÁRRAFOS
Hay otros párrafos que se suceden en la novela de
Dueñas que pueden resultar sospechosamente similares. Véase la página 405 del libro, al
final: "Elsa Bruckmann, nacida princesa Cantacuceno. Millonaria,
adoradora de Hitler, aunque mucho mayor que él. Dicen que fue ella quien le
introdujo en la famosa vida social berlinesa...".
En
la página 218 de 'Embassy y la inteligencia de Mambrú' se apreciaría un paralelismo
con ese párrafo: "Elsa Bruckmann, nacida princesa
Cantacuccene, anfitriona destacada en los comienzos políticos de Hitler en
Munich y a quien le había abierto los principales salones de sus futuros
simpatizantes, merodeaba con la mayor libertad por Embassy a su paso por
Madrid".
Otra de las
referencias coincidentes sería el uso de la marca de cigarrillos Craven que fumaba su padre. "En
el libro de María Dueñas los fuma Alan
Hillgarth, que en realidad no fumaba, pero esto sólo lo puede saber
alguien que le conociera o tuviera esta información de primera mano, como tenía
Patricia. En realidad eran los cigarrillos que fumaba el Dr. Martínez
Alonso", puntualiza.
LA VERSIÓN DE LA EDITORIAL
'TEMAS DE HOY'...
Con esta historia sobre la
mesa, nos ponemos en contacto con Temas
de Hoy, la editorial de 'El tiempo entre costuras', donde nos
cuentan su versión bien diferente de una historia que, aseguran,
viene de lejos, por lo que, nos trasladan, ni la propia Dueñas quiere hacer
declaraciones al respecto a este periódico. "Cada vez que hay algo exitoso relacionado con la novela, esta mujer
vuelve a la carga con sus amenazas para hacer ruido. Hoy por hoy, no hay
demanda ni pendiente ni interpuesta", declaran fuentes de la
editorial a Qué.es.
Y es que, según dicen, es
la propia Patricia Martínez de Vicente la que autoriza a María Dueñas a
publicar todos esos detalles en el libro y la prueba es que la incluye en los agradecimientos del final. "Es
absurdo que María Dueñas le añada en los agradecimientos si no es porque eso ha
sido autorizado previamente", puntualizan.
...Y UNA APARICIÓN CONJUNTA
EN LA RADIO
Además, les sorprenden
estas acusaciones, sobre todo "por
la actitud amigable" que mantienen ambas durante un especial de
Navidad emitido por 'A vivir que son dos días' de la Cadena Ser, el
24 de diciembre de 2010, en el que se agradecen mutuamente la colaboración
en 'El tiempo entre costuras'.
"Me
siento muy feliz porque la base real de mi 'Embassy', de la que hemos hablado
tú y yo mucho antes de que escribieras 'El tiempo entre costuras', haya servido
para tu éxito y para dar a conocer a los españoles lo que se estaba cociendo en
el Madrid de la época", llega a decirle Patricia Martínez de
Vicente a Dueñas. La gallega, que entra por teléfono desde la emisora de
Barcelona, es presentada por la conductora del programa Marta González Novo
como "hija de espía" y "personaje real de carne y
hueso" de la novela de Dueñas.
LA INCLUYE EN LOS
AGRADECIMIENTOS DE LA NOVELA
El hecho de ser incluida,
además, en los agradecimientos de 'El tiempo entre costuras', podría dar a
entender que María Dueñas sí contó con el consentimiento de la autora de 'Embassy y la inteligencia de Mambrú',
para relatar todos esos detalles, aunque ésta asegura a Qué.es no haberle
autorizado jamás a usar toda la documentación "que vuelca" en la
segunda parte de su novela.
En
la página 634 escribe Dueñas: "Gracias por proporcionarme datos de primera
mano sobre Alan Hillgarth, los servicios secretos británicos en España y la
tapadera de Embassy, deseo dejar constancia de la cordialidad personal de
Patricia Martínez de Vicente, autora de 'Embassy y la inteligencia de Mambrú',
e hija de un activo miembro de aquellas actividades clandestinas". Dos párrafos después, felicita a Lola Gulías,
de la agencia literaria Antonia Kerrigan, "por ser la primera en apostar
por mi escritura".
UNA LLAMADA TELEFÓNICA
CLAVE
Una conversación telefónica
entre las dos es la clave. Esta llamada, nos cuenta la escritora gallega, se remonta a 2008, un año antes de que
se publique 'El tiempo entre costuras'. Al parecer, es la única vez que habla
con María Dueñas, antes del encuentro radiofónico de ambas.
"Me llama de parte de
Lola Gulías, que es quien está al frente de la editorial Antonia Kerrigan a la que, curiosamente, yo
envío mi historia en 2001 y es rechazada. Y me dice: Lola me ha pasado tu
libro, ¿tú tienes algún inconveniente
en que yo utilice el nombre de Embassy en mi novela? Y le digo: no, ninguno,
porque es un nombre abierto, como el del Café Gijón o la Puerta del Sol. Tú
puedes usar el nombre de Embassy. Y punto", nos explica la autora
gallega, que reconoce que sí que hablan en esa conversación de la historia
de su padre. "Una cosa es que yo le hable de mi padre y otra cosa es que
ella eso lo use para copiarme detalles que yo no le autorizo", nos
explica.
¿Y QUÉ ES EMBASSY?
Embassy, por
cierto, en torno al cual gira toda la novela de Martínez de Vicente y otra
que escribe posteriormente ('La clave Embassy') es un salón de té que
abre en Castellana 12 una
irlandesa llamada Margarita Taylor para atraer a la colonia inglesa allá por el
año 1929. El emblemático local se convierte durante la Segunda Guerra Mundial en
un centro-tapadera de reunión de espías donde se ayuda a los
fugitivos de la Gestapo vistiéndoles con ropa de la Cruz Roja para despistar a
los alemanes. Uno de los espías que realiza esta importante labor humanitaria
es el padre de Patricia, quien fue el primer agente del SOE (Special
Operations Executives) en España.
Martínez de Vicente dice
que no le extraña en absoluto que Dueñas la incluya en los agradecimientos del
final del libro. "¡Nos ha
jorobado! Me agradece lo que le he dicho, más lo que me ha copiado,
porque yo no le he dado permiso, por ejemplo, para usar a Margarita Taylor, y
eso lo ha sacado ella".
SU LUCHA COINCIDE CON EL
ÉXITO DE LA SERIE EN TELEVISIÓN
Dice que el éxito de 'El
tiempo entre costuras', adaptada ahora a la televisión, no es lo que le impulsa
a su lucha en este momento. Al parecer, es el reciente endurecimiento de la ley de propiedad intelectual lo
que le anima a ponerse en marcha con esta vieja lucha. "Es sabido entre los escritores
que, hasta ahora, la ley se ponía siempre del lado del que copiaba, pero parece
que ahora sí me ampararía... De momento, hay sólo un anuncio del Consejo de
Ministros, pero en cuanto esta ley se publique, emprenderé acciones legales
contra María Dueñas", puntualiza.
Prosigue diciendo que no tiene
nada en contra de que ésta venda sus libros. "Lo que molesta es el recochineo. Parece que esta mujer ha hecho
toda la investigación, cuando la investigación la he hecho yo. Y es
que tengo siete páginas contrastadas con las siete de la señora Dueñas, en
manos de la editorial Temas de Hoy, donde puedo demostrar que ha copiado una
cosa tras otra de mi libro: frases, nombres, situaciones, la ambientación de
Embassy, la marca de cigarrillos que fumaba mi padre, cosas que mi madre me
contó textualmente cómo habían sido y que sólo sabía yo... También habría
podido mentir yo, ¿no? Lo mío es la historia real de mis padres, de mi familia,
publicada en 2003. Nadie jamás en la vida había escrito nada sobre Margarita
Taylor", afirma.
SU HISTORIA, EN BANDEJA DE
DUEÑAS
Aunque parezca una
contradicción, Patricia Martínez
de Vicente dice alegrarse del éxito de la novela de María Dueñas,
"porque en el fondo lo que está reafirmando es lo que a mí me costó
muchísimo que la gente se creyera, y es que mi padre era un perseguido de la
Gestapo, que andaba por Madrid y Barcelona como Pedro por su casa...".
Pero lo que más le duele, nos comenta, es el trabajo que a ella le costó encontrar un editor para contar esa misma
historia y que la editorial que a ella le rechazó pusiera luego su historia en
bandeja a Dueñas. "Esta señora, que ya cogió el tren en
marcha, lo ha hecho como de forma fantástica, siendo su historia mucho más
fantasiosa que la mía".
Por ello, esta escritora
lamenta, "la mala fe" con
la que actúa, según ella, Lola Gulías. "Hay claramente un abuso
profesional por parte de la agente editorial, que le sopla todo a esta señora,
que era una escritora novata igual que yo, y que no tenía por qué haber oído
hablar de Embassy en su vida".
Las sospechas del entorno
de Patricia es que María Dueñas se hace con este manuscrito por la amistad que
le une a Lola Gulías, quien, le habría proporcionado ese valioso documento como
hilo conductor de la novela histórica que empieza a gestar y que, a la postre,
resulta ser un best seller.
La polémica está servida y sólo el tiempo dirá quien
tiene la razón.


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