Isaac Rosa
Día 5.11.13
El PSOE sigue teniendo un
alma republicana, dijo ayer Ramón
Jáuregui, coordinador de la ponencia marco de la conferencia que los socialistas
celebran el fin de semana. Un alma republicana. Algo es algo, podríamos pensar:
actúan como monárquicos pata negra, pero al menos tienen el alma republicana.
Así que, para medir el
tamaño de su alma, acudo a la ponencia que el propio Jáuregui ha coordinado y que
servirá como base para los debates. Allí encuentro, entre 1.798 artículos, solo
dos referidos al tema, los dos últimos, agrupados bajo el título
republicanísimo de “La Corona”. Entre 386 páginas de ponencia, el alma
republicana solo ocupa medio folio. Bueno, me digo, las esencias se guardan en
frascos pequeños, así que acudo raudo a la última página.
Y ahí están, negro sobre
blanco, las dos propuestas estrella del PSOE para “conectar” con la ciudadanía
en tiempos de declive monárquico. La primera, pedir la igualdad entre hombre y
mujer en la sucesión al trono, “salvaguardando expresamente los derechos
sucesorios del actual Príncipe de Asturias”, y cambiando la Constitución (han
leído bien, cambio constitucional) para… recoger “también el género femenino en
sus referencias al Rey y al Príncipe”. Es decir, para que la Constitución diga
“rey o reina” y “príncipe o princesa”. La segunda propuesta consiste en
elaborar la Ley Orgánica que regule la abdicación y defina el estatuto jurídico
del príncipe de Asturias. Punto final. That’s all, folks! Ya pueden poner un
azulejo conmemorativo de esos de riada, que diga: “Hasta aquí llegó el alma
republicana del PSOE en 2013”.
El PSOE tiene alma
republicana pero actúa como un partido monárquico para “no poner el país patas
arriba”, aclaró ayer Jáuregui. Junto a la republicana, en el almario guarda
toda una colección de almas como pañuelos para días de paseo: alma de
izquierda, alma federal, alma laica, alma por la memoria histórica, alma
obrera… Por responsabilidad, para “no poner el país patas arriba”, guarda todas
esas almas bajo siete llaves, que el cuerpo es una cárcel para el alma, ya lo
decía el clásico.
Cuando el PSOE está en la
oposición, a veces relaja la vigilancia y de pronto un alma enseña la patita.
Entonces van y piden sacar a Franco del Valle de los Caídos, derogar los
acuerdos con el Vaticano, aumentar impuestos a las grandes fortunas o abolir la
reforma laboral o la de pensiones (las del PP, no las suyas). Pero en seguida
empuja de vuelta el alma a su celda, y todo vuelve a la normalidad. Y cuando
llegue al Gobierno, ya se sabe: a vender el alma al diablo.
En realidad, si de almas
hablamos, el PSOE es más bien un alma en pena que llega a la conferencia
arrastrando los pies, hundido en las encuestas, falto de poder territorial y alejado
de su base social.
Dijeron ayer que el lema elegido para la conferencia,
“¡Conectamos!”, no es un eslogan sino “un grito”, y hay que pronunciarlo así, a
voces. Ya tendrán cuidado este fin de semana al gritar, no sea que el alma se
les escape por la boca.
Fuente: www.eldiario.es
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