Día 4.11.13
El domingo 10 de noviembre de 2013, diversas
organizaciones se concentrarán en la Glorieta de la Artillería Antiaérea para
pedir la retirada del cañón nazi allí instalado por la Junta Municipal de
Fuencarral-El Pardo.
El pasado 28 de abril, el ayuntamiento de Madrid inauguró en Montecarmelo,
distrito de Fuencarral-El Pardo, una glorieta dedicada a la Artillería
Antiaérea, incluyendo como decoración un cañón Flak-18 original perteneciente a
la Legión Cóndor, unidad de voluntarios de la Alemania Nazi en la Guerra Civil,
responsable, entre otras muchas atrocidades, del bombardeo de Madrid durante su
asedio por las tropas sublevadas contra el gobierno legítimo de la República.
Con ser grave la vulneración de la vigente Ley de la Memoria Histórica que
ello supone, lo es aún más al reabrir viejas heridas aún no cerradas,
provocando tal hecho la repulsa e indignación democrática de todas las personas
de bien cuyo corazón aún se estremece al recordar el sonido de los junkers nazis
surcando los cielos de Madrid con su carga de muerte. Sentimientos y recuerdos
que han ido pasando de padres a hijos y de abuelos a nietos manteniendo toda su
fuerza y emoción.
Uno de los barrios más castigados por los bombardeos fue el de Vallecas, otro
el de Tetuán-Cuatro Caminos. En este último, uno de los más trágicos tuvo lugar
el 16 de diciembre de 1936, fecha en que fue bombardeado el llamado
"Mercado de las Fuencarraleras" en la calle Marqués de Viana , siendo
abatidas las personas que trataban de huir con fuego de ametralladora. Los
muertos llegaron a 50, y los heridos a 300, muchos de ellos procedentes del
cercano pueblo de Fuencarral, de donde acudían a vender sus productos.
No contentos con esta masacre, el 4 de enero de 1937 los fascistas
bombardearon nuevamente Tetuán, resultando 171 personas heridas y ocho muertas,
y el día 6 el Colegio de La Paloma, con 4 muertos y siete heridos.
Dados estos hechos, homenajear a la Legión Cóndor, a través de la
colocación de uno de sus cañones en una glorieta de reciente creación es una
ignominia, una vergüenza para quienes han tomado tal decisión, demostrando un
nulo respeto por las personas que han vivido o viven en la actualidad en estos
barrios.
Otro de los barrios donde los bombardeos adquirieron singular crudeza fue
el de Vallecas. José Barea inmortalizó una de aquellas incursiones siniestras
en su cuento "Proeza".
El niño Ciriaco Melanda Garrás |
Su historia y la de
su familia fue contada por Eduardo Barea en el cuento "Proeza",
incluido en el Libro "Valor y miedo" (cuentos de la Guerra Civil),
editado en 1938. Podéis leerla en el
enlace: http://buscameenelciclodelavida.blogspot.com.es/2013/06/proeza.html
enlace: http://buscameenelciclodelavida.blogspot.com.es/2013/06/proeza.html

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