Con el apoyo de UPN
y las abstenciones de PSOE y UPyD. Pese a que solo el 8% de los españoles
acuden a las corridas de toros, el Gobierno blinda la tauromaquia con esta
declaración.
España
| Tercera Información | 04-10-2013 |
La
Iniciativa legislativa Popular (ILP) llevada al Congreso por el sector taurino
para declarar los toros como Bien de Interés Cultural ha sido hoy aprobada
después de ser modificada por el Partido Popular, con el apoyo de UPN y las
abstenciones del PSOE y UPyD.
El
texto aprobado cataloga la tauromaquia como Patrimonio Cultural Inmaterial
(PCI), y no como Bien de Interés Cultural (BIC), tal y como proponían los
impulsores de la iniciativa. La declaración reconoce la tauromaquia como:
“Un
incuestionable Patrimonio Cultural Inmaterial español”.
“Una
actividad económica y empresarial de indudable trascendencia”.
“Un
sector económico de primera magnitud”.
El
objetivo final de esta declaración es garantizar la conservación y promoción de
la tauromaquia. Para ello, según el texto, en los próximos meses el Gobierno
deberá aprobar un Plan Nacional con medidas de Fomento y Protección de la
Tauromaquia, agilizar los trámites para incluir la tauromaquia en la lista de
Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad e impulsar normas y actuaciones
que fomenten este negocio.
Esta
declaración se ha hecho en base a la Convención para la Salvaguarda del
Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, que sin embargo advierte que “se
tendrá en cuenta únicamente el patrimonio cultural inmaterial que sea
compatible con los instrumentos internacionales de derechos humanos existentes
y con Ios imperativos de respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos y
de desarrollo sostenible”.
La
defensa acérrima de la tauromaquia y su declaración como Patrimonio Cultural
Inmaterial resulta absolutamente incompatible con el respeto por el rechazo
mayoritario de la sociedad hacia esta actividad dañina y ruinosa.
En
el texto aprobado, se afirma que la tauromaquia es un sector económico de
primera magnitud. Sin embargo, la realidad es otra muy distinta. Según las
encuestas que el propio Gobierno elabora, a través del Ministerio de Cultura,
el número de festejos taurinos sufre un decrecimiento constante desde hace más
de diez años. Entre 2007 y 2012 el descenso acumulado ha sido del 40%.
Esta
debacle ha obligado al cierre de muchas ganaderías de toros de lidia, incapaces
de continuar con un negocio ruinoso. Las plazas de toros buscan fórmulas
inexistentes para conseguir vender entradas y compensar el descenso continuado
de abonados. Muchos municipios han tenido que suprimir festejos taurinos por
falta de afluencia e incapacidad económica para su mantenimiento.
El
Estado no puede posicionarse a favor de una actividad que genera tal grado de
rechazo y polémica. España es cuestionada en el exterior por el maltrato a los
animales en festejos populares.
Sin
embargo, la propuesta del partido de Gobierno osa describir la tauromaquia como
una “manifestación artística y cultural”. Nos preguntamos si también considera
manifestaciones artísticas dignas de protección espectáculos como el bombero
torero, las becerradas o el Toro de la Vega.

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