"Asustar a los ricos, pero sólo un poquito"
Lunes, 13 de enero de 2014
Introducción de A.R. Suárez - Canarias-semanal.org
Vivimos días difíciles.
Durante los últimos siete lustros una buena parte de nosotros no habíamos
comprendido que era lo que había sucedido en este país tras la desaparición del
dictador. Muchos edificios de esperanzas e ilusiones fueron barridos por la
elocuencia atronadora de la realidad. En este largo trayecto histórico de 35
años, los partidos políticos institucionales y sus líderes han ido cayendo, uno
tras otro, como si de ídolos de barro se tratara. Las generaciones a las que
aquella "Santa transición" las cogió cronológicamente a
destiempo, han ido teniendo que bucear a ciegas para descubrir que fue lo que
realmente sucedió después de 1975.
Contrariamente a lo que
muchos piensan, creemos que la crisis económica no ha sido la clave para dejar
al descubierto en qué consistió la farsa que permitió pasar de un sistema
político de dictadura a otro monárquico, que conserva las características
esenciales del primero. Sectores de las nuevas generaciones ya habían empezado
a descubrir antes de que el cataclismo económico se produjera los
hitos de aquel fraude político. Es cierto que la crisis ha
acelerado el desenmascaramiento del sistema de forma vertiginosa. Pero ya
antes de que las la bancarrota se produjera, determinados sectores de las
generaciones más jóvenes ya se habían empezado a interrogar sobre el
significado de aquel dilema histórico que hizo posible que se produjera un
hecho sin precedentes en la historia: el paso de una dictadura a una hipotética
"democracia" sin que entre ambas se hubiera producido ningún tipo de
ruptura política. La verdad es que tampoco en el Estado español ese "milagro",
presentado en forma de transición se había producido. Los años
transcurridos`han puesto de relieve que lo que se produjo entonces fue un
simple desfalco que contó con la complicidad de políticos, partidos,
instituciones y sindicatos.
Pero tal engaño - que a
nuestro juicio no siempre conlleva premeditación o perfidia - sigue
acechándonos tras cada esquina de nuestra historia política cotidiana. En
muchas ocasiones se nos presenta como una "realista"
forma geométrica curva que nos sugiere que a través de su trayectoria
alcanzaremos con mas facilidad objetivos nuestros objetivos de transformación
social. En otras ocasiones, recurriendo un "sentido común",
domesticado por el peso aplastante de nuestra educación, nos insinúa que
a traves de los caminos de la reforma, "del paso a paso", de
un tacticismo huérfano de estrategias, obtendremos resultados más seguros
en la lucha social y política.
Nuestro colaborador Manuel
Navarrete presenta en el folleto cuya lectura les ofrecemos un ejemplo de
lo que estamos describiendo. A lo largo de las páginas de este artículo, Navarrete
analiza el significado de la figura mediático política de Pablo Iglesias
Turrión. Como`se sabe el complejo mediático del Estado español ha convertido a
Iglesias en una "referencia" para la izquierda . Pero
¿representa realmente Pablo Iglesias lo que reclaman hoy los sectores
populares más avanzados? ¿Son revolucionarias las propuestas políticas que este
personaje televisivo fórmula en los platos y tertulias que generosamente le
ofrecen los propietarios de los medios?
En unas pocas páginas, Manuel
Navarrete trata de contestar a estas interrogantes. Les adelantamos aquí
algunos párrafos significativos del contenido del folleto.
"...Pablo Iglesias Turrión es un hombre talentoso.
Por eso ha logrado erigirse como el mejor representante de este archipiélago
que, en sus versiones más fieles al original, deriva en un progresismo
institucionalista de factura Mediapró, que sueña con esa futura Moncloa PSOE-IU
que, en definitiva, no dejará de recortarnos (eso sí, con mucha “mano
izquierda” e “imperativo legal”, como en Andalucía)...".
"...Alguien tan
inteligente no podía conformarse con aportar su granito de arena: tenía que volar
alto. Por eso, como aspirante a divo de la comunicación “alternativa”, nuestro
amigo no pierde ocasión para recordarnos cómo de famoso se ha hecho
últimamente, algo que plaga su vida de anécdotas en las cuales la gente se hace
fotos con él por la calle o cosas por el estilo. Lo cual, aunque no lo parezca,
acaba teniendo siempre una insospechada trascendencia política...".
"Pero ser un divo de la comunicación no es como ser un "anónimo luchador", que diría Barricada. Para lo primero hay que tener padrinos. Y, para tenerlos, hay que invitar a muchos tertulianos de IU y del PSOE, aunque a algunos, más que una tuerca, les falte un tornillo. Y si muere Santiago Carrillo, hay que escribir un elogioso artículo conmemorándolo (aunque haya protagonizado una de las mayores traiciones y sea uno de los más insignes responsables de que suframos un régimen que la vida y el tiempo han contribuido a desenmascarar)
"Pero ser un divo de la comunicación no es como ser un "anónimo luchador", que diría Barricada. Para lo primero hay que tener padrinos. Y, para tenerlos, hay que invitar a muchos tertulianos de IU y del PSOE, aunque a algunos, más que una tuerca, les falte un tornillo. Y si muere Santiago Carrillo, hay que escribir un elogioso artículo conmemorándolo (aunque haya protagonizado una de las mayores traiciones y sea uno de los más insignes responsables de que suframos un régimen que la vida y el tiempo han contribuido a desenmascarar)
"Si echan de Beatriz Talegón de
una manifestación, también hay que defenderla (aunque ello supusiera algo
histórico, pues marcó un punto de inflexión hacia un nuevo escenario en el que
el PSOE lo tendrá más complicado para apropiarse de la confusa indignación
popular)".
"...Si gente con los pies en la tierra sigue apelando a la clase obrera, hay que subrayar que ya no existe, pues poca gente se pone el "mono azul" (?), y que lo que hay ahora es una multitud de "los de abajo" (aunque eso implique un desconocimiento, impropio en tan ínclito profesor, de la categoría marxista de "proletariado", más rabiosamente actual hoy día que en los propios tiempos de Marx, como sujeto social que sólo dispone de su propia fuerza de trabajo para subsistir)...".
"...Si gente con los pies en la tierra sigue apelando a la clase obrera, hay que subrayar que ya no existe, pues poca gente se pone el "mono azul" (?), y que lo que hay ahora es una multitud de "los de abajo" (aunque eso implique un desconocimiento, impropio en tan ínclito profesor, de la categoría marxista de "proletariado", más rabiosamente actual hoy día que en los propios tiempos de Marx, como sujeto social que sólo dispone de su propia fuerza de trabajo para subsistir)...".
PARA LEER EL FOLLETO PULSE
SOBRE LA MINIATURA DE LA PORTADA QUE FIGURA EN LA PARTE SUPERIOR DERECHA DE
ESTA MISMA PÁGINA.
http://issuu.com/smacaca/docs/el_egorrevisionismo__teor__a_y_pr___6edb3823fe5b39/1?e=1487484/6318247

No hay comentarios:
Publicar un comentario