La jerarquía católica
lamenta sus andanadas homófobas pero cree que "su labor pastoral la desarrolla
con normalidad". ¿Cuestionar la ayuda de Cáritas a los subsaharianos forma
parte también de esa normalidad?
M.M. | 12/01/2014
Jesús
Calvo, sacerdote falangista, ha llegado a pedir la excomunión del
Rey por sancionar leyes abortistas
La
jerarquía católica sí ha desautorizado al cura falangista, Jesús Calvo, aunque
no considera que sus andanadas homófobas sea
suficiente motivo para retirarle de su puesto como párroco de la localidad
leonesa de Burgo Ranero. Así, el obispado de León ha hecho un comunicado, en el
que lamenta sus declaraciones atribuyendo el cáncer de Pedro Zerolo a un
castigo de la “divina providencia” o desear la reinstauración de la pena de
muerte para acabar con “la basura social” no parece suficiente para que un
sacerdote sea sancionado por sus superiores.
Al
mismo tiempo defiende que su “labor pastoral” en las parroquias que tiene
encomendadas la desarrolla con “normalidad”. A lo más que llega el obispado en
su tirón de orejas es a conminarle a que deje de hacer declaraciones de índole
político. Según el comunicado, la Curia diocesana ya ha hablado con Calvo, que
se ha comprometido a “no volver a intervenir sobre estas cuestiones ni en sus
propias parroquias ni en medios públicos de comunicación”.
Una
promesa que no tardaría en romper ya que, según explica Alerta Digital,
el medio ultraderechista en el que dio rienda suelta a su homofobia y donde cargó contra Cáritas por ayudar
a subsaharianos, asegura que habían hablado con él de la polémica
originada y que estaba “tranquilo aunque no sorprendido por las histéricas y
rabiosas reacciones procedentes de los sectores más anticlericales de la
sociedad española, lo que a su juicio no hace sino dar validez a sus
manifestaciones sobre la fe y la moral”, según el relato del periódico. En concreto dijo:
“Me siento orgulloso de colaborar en Alerta Digital, un revulsivo de la
conciencia nacional y de la tradición católica”.
Éste
es el comunicado completo del obispado de León:
Ante
las declaraciones de un sacerdote diocesano sobre diversas cuestiones de orden
temporal
Con
relación a las informaciones aparecidas este sábado día 11 en un diario de
alcance regional sobre las declaraciones que el sacerdote de esta diócesis, D.
Jesús Calvo, hizo en días pasados inmediatos al programa “La Ratonera” de la
página web de Alerta Digital, este Obispado quiere informar de que:
1º)
Lamenta estas declaraciones, hechas a título personal y que en algún momento
resultan ofensivas para algunas personas, y considera que son totalmente
improcedentes en un clérigo, por lo que no pueden ser compartidas en manera
alguna por nuestra diócesis.
2º)
Ante otras declaraciones similares hechas a diversos medios en fechas
recientes, desde la Curia diocesana, en conversación con el interesado, se le
hizo ver el deber de abstenerse de la emisión de declaraciones de índole
política, siguiendo las normas de la Iglesia, para no ser fuente de división
entre quienes tengan acceso a ellas. En ese momento el citado D. Jesús Calvo se
comprometió a no volver a intervenir sobre estas cuestiones ni en sus propias
parroquias ni en medios públicos de comunicación.
3º)
Por las informaciones que posee este Obispado, el compromiso se ha cumplido en
lo referente a las parroquias que tiene encomendadas, cuya labor pastoral, por
otra parte, lleva a cabo con normalidad.
4º)
No obstante, este Obispado seguirá procurando que D. Jesús Calvo, sacerdote de
esta diócesis de León, cumpla las obligaciones que, en este terreno, debe
asumir como ciudadano de bien y como ministro de la Iglesia, que “debe
renunciar a empeñarse en formas de política activa, sobre todo cuando es
partidista, como sucede casi inevitablemente, para seguir siendo el hombre de
todos en clave de fraternidad espiritual”, como exigen hoy las normas para el
Clero.
Ante
la gravedad de las afirmaciones del prelado, la jerarquía católica, y en
concreto el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María
Rouco Varela, debería poner punto y final a las andanadas de uno de sus
sacerdotes, que encima presume de contar con su
apoyo. Y hacerlo de forma clara y precisa. Lo de Jesús Calvo no es
una anécdota de esta semana. Viene de lejos y ha contado con la vista gorda de
sus superiores, por no decir con su complacencia. ¿Llevar la contraria al Papa
reivindicando la pena de muerte como doctrina de la Iglesia o cuestionar la
ayuda de Cáritas a los subsaharianos forma parte también de la normalidad
pastoral de la que habla el obispo de León? ¿De verdad lo cree así señor Rouco?
Fuente:
www.elplural.es

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