"El periodismo hace aguas. Los
medios son de un lado o de otro", lamenta la periodista
| 06/01/2014
Isabel Durán
afirma que le “echa atrás el sectarismo de algunos colegas de izquierdas”
Fotografía de la periodista Isabel Durán facilitada por ella, en una entrevista con EFE.
Fotografía de la periodista Isabel Durán facilitada por ella, en una entrevista con EFE.
Con ilusión
afronta Isabel Durán su segunda temporada como directora de “Más
claro agua” en 13 TV, una cadena en la que la periodista conservadora asegura
sentirse “libre” y en la que defiende que los periodistas deben posicionarse
políticamente, aunque reconoce que a veces le “echa para atrás el sectarismo”
de algunos colegas de izquierdas.
Asegura que
prefiere presentar a colaborar como tertuliana porque no hay nada que le guste
más que el momento en que una noticia imprevista irrumpe en directo, y sostiene
que su independencia es su “mejor tesoro”; en realidad, confiesa, su “único
bagaje”. En una entrevista concedida a la agencia EFE y que reproduce
ELPLURAL.COM, Durán (Madrid, 1965) repasa la situación actual de los
medios de comunicación en la que, pese a la crisis “pavorosa” que atraviesan,
cree que existe un “periodismo noble, veraz y con respeto a los valores y
derechos fundamentales”.
PREGUNTA: ¿Cómo está afrontando su segunda
temporada al frente de Más claro agua?
RESPUESTA: Con verdadera ilusión. Es un programa que se hace con muy pocos medios y un equipo de seis personas y, sin embargo, cada día salimos con la sensación de haber superado el reto. Informamos al minuto de lo que pasa, ofrecemos vídeos y directos y contamos con los mejores colaboradores a nivel nacional.
RESPUESTA: Con verdadera ilusión. Es un programa que se hace con muy pocos medios y un equipo de seis personas y, sin embargo, cada día salimos con la sensación de haber superado el reto. Informamos al minuto de lo que pasa, ofrecemos vídeos y directos y contamos con los mejores colaboradores a nivel nacional.
P: ¿Cómo fue su cambio de
Intereconomía a 13 TV?
R: Un cambio radical. Antes dirigía y presentaba un programa de radio nocturno y terminaba a la una de la madrugada todas las noches pero apenas pisaba Intereconomía y colaboraba en mil sitios. Ahora “vivo” en 13 TV. Madrugo mucho, a las siete ya empieza a rodar el programa. Le echamos horas, nervios e ilusión compartida con un gran equipo de mujeres jóvenes muy buenas.
R: Un cambio radical. Antes dirigía y presentaba un programa de radio nocturno y terminaba a la una de la madrugada todas las noches pero apenas pisaba Intereconomía y colaboraba en mil sitios. Ahora “vivo” en 13 TV. Madrugo mucho, a las siete ya empieza a rodar el programa. Le echamos horas, nervios e ilusión compartida con un gran equipo de mujeres jóvenes muy buenas.
P: ¿Le gusta más presentar o colaborar
como tertuliana?
R: Me encuentro mucho más cómoda presentando. Disfruto enormemente. No hay nada que me guste más que cuando irrumpe una noticia imprevista en directo. Ahí es cuando te sale la vena periodística, tienes que tener capacidad de improvisar, reflejos, y mucho “background” para sacarle todo el partido posible.
R: Me encuentro mucho más cómoda presentando. Disfruto enormemente. No hay nada que me guste más que cuando irrumpe una noticia imprevista en directo. Ahí es cuando te sale la vena periodística, tienes que tener capacidad de improvisar, reflejos, y mucho “background” para sacarle todo el partido posible.
P: ¿Qué tal compagina participar en
tertulias de cadenas con una línea editorial tan diferenciada?
R: Es algo que he hecho siempre con total naturalidad. En 13 TV me encuentro muy cómoda, es mi hábitat natural. Me siento libre y comparto sus valores. En Telecinco, desde posiciones muy distintas, me encanta defender mis ideas. Tengo la enorme suerte de creer en lo que defiendo.
R: Es algo que he hecho siempre con total naturalidad. En 13 TV me encuentro muy cómoda, es mi hábitat natural. Me siento libre y comparto sus valores. En Telecinco, desde posiciones muy distintas, me encanta defender mis ideas. Tengo la enorme suerte de creer en lo que defiendo.
P: 13 TV tiene una clara línea
editorial, ¿cree que los periodistas deben posicionarse políticamente?
R: Por supuesto que sí. El periodista debe ser independiente de los partidos pero ¡claro que debe posicionarse ideológicamente! ¿Por qué no? Yo defiendo muchas veces al PP pero por supuesto que también lo critico, ¡faltaría más!. Y con respecto a la izquierda, a veces coincido con algunos colegas razonables pero me echa para atrás el sectarismo de otros. En cuanto a la línea editorial de los medios, todos la tienen, la suerte es coincidir con la del medio en el que trabajas sin renunciar a la tuya.
R: Por supuesto que sí. El periodista debe ser independiente de los partidos pero ¡claro que debe posicionarse ideológicamente! ¿Por qué no? Yo defiendo muchas veces al PP pero por supuesto que también lo critico, ¡faltaría más!. Y con respecto a la izquierda, a veces coincido con algunos colegas razonables pero me echa para atrás el sectarismo de otros. En cuanto a la línea editorial de los medios, todos la tienen, la suerte es coincidir con la del medio en el que trabajas sin renunciar a la tuya.
P: ¿Qué radiografía hace de la
situación actual del periodismo? ¿Hacia donde van los medios de comunicación?
R: El periodismo atraviesa una crisis pavorosa. Y no sólo económica. Ante tanta devastación, sin embargo, soy positiva. Entre tanto interés creado también existe el periodismo noble, veraz y con respeto a los valores y derechos fundamentales. Yo me siento orgullosa de mi trayectoria. Defiendo lo mismo en todos los lugares y sé que soy una privilegiada. Valoro mi independencia como mi mejor tesoro; en realidad, es mi único bagaje.
R: El periodismo atraviesa una crisis pavorosa. Y no sólo económica. Ante tanta devastación, sin embargo, soy positiva. Entre tanto interés creado también existe el periodismo noble, veraz y con respeto a los valores y derechos fundamentales. Yo me siento orgullosa de mi trayectoria. Defiendo lo mismo en todos los lugares y sé que soy una privilegiada. Valoro mi independencia como mi mejor tesoro; en realidad, es mi único bagaje.
P: ¿En la actualidad la información
política se trata de forma rigurosa o se tiende al sensacionalismo?
R: Depende del medio. En mi programa nadie verá nunca atisbos de ningún sensacionalismo. No me interesa.
R: Depende del medio. En mi programa nadie verá nunca atisbos de ningún sensacionalismo. No me interesa.
P: Parece que el periodismo vive las
horas más bajas de valoración de los españoles. ¿Por qué?
R: Es lógico. El periodismo hace aguas. Los medios son de un lado o de otro. Los periodistas también, y para colmo de males, está el periodismo del higadillo que hace añicos la dignidad. no de los profesionales, sino de las personas.
R: Es lógico. El periodismo hace aguas. Los medios son de un lado o de otro. Los periodistas también, y para colmo de males, está el periodismo del higadillo que hace añicos la dignidad. no de los profesionales, sino de las personas.
P: ¿Hay autocrítica en la profesión?
R: Lamentablemente muy poca. Yo soy muy crítica conmigo misma y si tengo que rectificar o pedir disculpas no me duele en prendas. Siempre lo he hecho y espero seguir con los pies en la tierra toda la vida.
R: Lamentablemente muy poca. Yo soy muy crítica conmigo misma y si tengo que rectificar o pedir disculpas no me duele en prendas. Siempre lo he hecho y espero seguir con los pies en la tierra toda la vida.
P: ¿Qué criterio sigue el director de
un programa a la hora de elegir a los tertulianos? ¿Cualquiera puede ser
tertuliano?
R: Yo procuro, en primer lugar, buscar el equilibrio. Me gustan las mesas compensadas y debates consistentes. En mi programa no consiento el insulto o las descalificaciones personales. Abomino de ese espectáculo tan habitual en los últimos años. Y para ser buen tertuliano hay que estar bien informado. Se nota mucho quién se prepara la información y quién no. El debate es bueno si hay datos, ideas y, por qué no, pasión en la defensa de las distintas posturas, pero siempre con respeto.
R: Yo procuro, en primer lugar, buscar el equilibrio. Me gustan las mesas compensadas y debates consistentes. En mi programa no consiento el insulto o las descalificaciones personales. Abomino de ese espectáculo tan habitual en los últimos años. Y para ser buen tertuliano hay que estar bien informado. Se nota mucho quién se prepara la información y quién no. El debate es bueno si hay datos, ideas y, por qué no, pasión en la defensa de las distintas posturas, pero siempre con respeto.
P: Ha trabajado en medios impresos
como la revista Tiempo, Diario 16 y ABC y ahora está centrada en la televisión
¿Qué medio prefiere?
R: Me entusiasma la radio pero la televisión me fascina. La capacidad de llegar a la gente, de introducirte en sus casas y casi casi de que debatan contigo, solo la tiene la televisión. Me lo dice mucha gente por la calle, sobre todo quienes me apoyan y me animan a seguir hasta en los lugares más recónditos. Eso es gratificante.
R: Me entusiasma la radio pero la televisión me fascina. La capacidad de llegar a la gente, de introducirte en sus casas y casi casi de que debatan contigo, solo la tiene la televisión. Me lo dice mucha gente por la calle, sobre todo quienes me apoyan y me animan a seguir hasta en los lugares más recónditos. Eso es gratificante.
P: ¿Se queda con su faceta de
periodista o de escritora?
R: Como escritora he conocido a mucha gente, fuentes importantes de primerísimo nivel que confían en ti y te dan una información increíble porque saben que guardarás el secreto de la fuente. Pero el periodismo de investigación es un trabajo arduo y muy árido. Genera satisfacción intelectual y no me puedo quejar porque he sido de los pocos autores de libros que ha podido vivir en España exclusivamente de las ventas de cada libro, lo que supone convertirse en “best seller” con cada obra. Pero no lo echo de menos.
R: Como escritora he conocido a mucha gente, fuentes importantes de primerísimo nivel que confían en ti y te dan una información increíble porque saben que guardarás el secreto de la fuente. Pero el periodismo de investigación es un trabajo arduo y muy árido. Genera satisfacción intelectual y no me puedo quejar porque he sido de los pocos autores de libros que ha podido vivir en España exclusivamente de las ventas de cada libro, lo que supone convertirse en “best seller” con cada obra. Pero no lo echo de menos.
P: Entre sus libros figuran las
biografías de Aznar o Arzalluz, ¿tiene en mente la próxima? ¿Sobre quién le
gustaría escribir?
R: Tengo ofertas encima de la mesa pero no me atrae ninguna. Me han tentado incluso para adentrarme en la novela, pero no acabo de dar el paso. Sobre todo porque ahora carezco de lo más valioso: el tiempo. Es muy difícil conciliar la vida laboral y familiar. Tengo hijos y demasiado trabajo para sentarme a escribir con la serenidad y dedicación que requiere un buen libro. Algún día lo haré pero no está en mi horizonte inmediato.
R: Tengo ofertas encima de la mesa pero no me atrae ninguna. Me han tentado incluso para adentrarme en la novela, pero no acabo de dar el paso. Sobre todo porque ahora carezco de lo más valioso: el tiempo. Es muy difícil conciliar la vida laboral y familiar. Tengo hijos y demasiado trabajo para sentarme a escribir con la serenidad y dedicación que requiere un buen libro. Algún día lo haré pero no está en mi horizonte inmediato.
P: ¿Alguna vez en el trabajo se ha
sentido discriminada por ser mujer o ha tenido que trabajar más que un hombre
para estar dónde está?
R: Sin duda. Me ha tocado vivir en una generación en la que afortunadamente ya se había avanzado mucho en la igualdad legal pero todavía queda un largo camino para la igualdad real. No hay más que ver cuántas directoras de periódicos hay. Y conozco a periodistas brillantísimas. En mi caso, entre aquellos que no me conocían personalmente, a veces había un tufillo machista durante mi etapa de coautora de libros hasta que me di a conocer en las tertulias radiofónicas primero y televisivas después. Al final, el tiempo pone a cada uno en su sitio. Raquel de Blas
R: Sin duda. Me ha tocado vivir en una generación en la que afortunadamente ya se había avanzado mucho en la igualdad legal pero todavía queda un largo camino para la igualdad real. No hay más que ver cuántas directoras de periódicos hay. Y conozco a periodistas brillantísimas. En mi caso, entre aquellos que no me conocían personalmente, a veces había un tufillo machista durante mi etapa de coautora de libros hasta que me di a conocer en las tertulias radiofónicas primero y televisivas después. Al final, el tiempo pone a cada uno en su sitio. Raquel de Blas
Fuente: www.elplural.com

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