El
resumen de todos los datos sobre paro ofrecidos por el Gobierno es que en
España no se está creando empleo, sino simplemente se
está transformando el que existe a más precario. Como no cambia la
realidad, que cambie la imagen que reciben los ciudadanos. Eso es exactamente
lo que ha hecho hoy el Gobierno.
nuevatribuna.es
| Joan Coscubiela | 03 Enero 2014 - 14:30 h.
Como no cambia la realidad, que cambie la imagen que
reciben los ciudadanos. Eso es exactamente lo que ha hecho el Gobierno con los
datos de empleo
El Gobierno
acaba de ofrecer los datos de paro registrado (SEPE) de diciembre 2013 y su
optimista interpretación de los mismos. Hace tiempo descubrí que intentar ver
la luz con los datos de empleo el día de su publicación es prácticamente
imposible. A la necesidad del gobierno de turno de “vender su política”,
“vistiendo sus datos”, se le suma la necesidad de los medios por publicar y
rápido.
Al cabo de
unos días aparecen rigurosos análisis técnicos y periodísticos sobre las
estadísticas presentadas, pero para entonces la imagen que el Gobierno quería
generar ya está instalada en el imaginario de la gente. Y por eso cambian los
gobiernos, pero no las estrategias comunicativas, porque les resulta útil. Pero
que sea difícil intentar ver la luz no significa que debamos callar. Vamos a
intentarlo de nuevo.
Primero. Los datos del SEPE (antiguo INEM)
sirven para analizar el número de parados registrados, con todos los matices y
restricciones que supone la definición de “parado registrado”. En cambio no
sirven para analizar la evolución del empleo porque, como sucede en estos
momentos, menos desempleo no significa necesariamente más personas ocupadas.
Los datos de SEPE también sirven para conocer la evolución de los
contratos laborales registrados en un mes, que no es lo mismo que la modalidad
de contratos que tienen las personas afiliadas a la Seguridad Social. Lo
primero cuenta papeles, lo segundo, personas –con el matiz de los pluriempleados-.
Y el SEPE sirve también para medir la evolución del nivel de cobertura de las
prestaciones de desempleo –es decir cuántas de las personas paradas reciben
alguna prestación y de qué tipo y cuantía media-.
Segundo. Para analizar la evolución del
empleo resulta mucho más útil la EPA, que tiene una naturaleza muestral, con
todo su margen de error y de interpretación. Y también resulta útil el registro
de afiliación de la Tesorería de la Seguridad Social, siempre que se analice en
detalle, sobre todo por regímenes y por modalidades de contrato. Sin olvidar
los datos de Contabilidad Nacional sobre empleo a tiempo completo que publica
el INE.
Tercero. A fecha de hoy, 3 de enero del
2014, disponemos de los datos del SEPE de diciembre 2013, de la EPA 3 trimestre
2013 –la de final de año no se publica hasta el 30 de enero- y los datos de
afiliados de Seguridad Social hasta diciembre 2013 –pero con los desgloses por
tipo de contrato solo de noviembre 2013-. Y lo que dicen la combinación de
estas tres estadísticas diversas en su metodología y los datos que analiza no
es para tirar cohetes.
Cuarto. De todos los datos disponibles el
menos malo es que durante 2013 se ha reducido el ritmo de destrucción de
empleo, lo que no significa que se esté creando empleo. Y además con muchos
matices en esta afirmación, porque lo más significativo de lo que está
sucediendo es la transformación de empleo indefinido en temporal y de empleo a
tiempo completo a tiempo parcial. Eso significa que la economía no crea empleo
neto, pero que la Reforma Laboral PP-CIU ha propiciado una distribución no
solidaria y precarizadora del empleo existente. Intentaremos demostrarlo.
Quinto. La EPA tercer trimestre 2013
–última disponible- confirma que la reducción del desempleo obedece más a una
caída de la población activa –personas en edad y disposición de trabajar- que a
un crecimiento del empleo. El diferencial entre octubre 2013 y 2012 es de menos
de 370.400 personas activas. Y la evolución de los ocupados entre octubre 2013
y 2012 fue de 497.100 menos. Es verdad que los datos son menos malos que otros
años, pero nada buenos, porque la caída de la población obedece en parte a un
efecto desánimo en la búsqueda de empleo.
Sexto. Los datos de Seguridad Social del
2013 aportados hoy por el Gobierno confirman dos cosas. Que a finales del 2013
hay 85.041 afiliados menos que hace un año. Y que esta reducción de afiliados
es mucho menor que la producida en los otros ejercicios de la crisis (menos
841.465 afiliados en 2008 respecto al 2007 y menos 218.857 en 2010 respecto
2009).
Séptimo. Esta reducción en el ritmo de
caída de los afiliados a la Seguridad Social, siendo cierta debe ser matizada,
porque en términos de empleo equivalente a tiempo completo la supuesta mejoría
es mucho menos de lo que parece. Y ello obedece a que durante 2013 ha mejorado
el volumen de personas inscritas en la seguridad social, pero ha empeorado
significativamente la calidad de sus contratos. Se ha sustituido empleo a
tiempo indefinido por temporal y sobre todo a tiempo completo con empleo a
tiempo parcial.
Octavo. Los datos de Contabilidad Nacional
del Tercer trimestre del 2013 (INE) dan 13.579.800 empleos equivalentes a
tiempo completo, exactamente 515.300 menos que hace un año. Y eso mismo es lo
que detectan los datos desglosados de afiliados a la Seguridad Social del 2013.
A pesar de que no me ha parecido verlos en la nota facilitada por el Gobierno a
los medios de comunicación, se pueden obtener de la web de la Tesorería de la
Seguridad Social
Noveno. Lo que dicen los datos desglosados
por tipo de contratos del Régimen General de la Seguridad Social confirma los
datos de Contabilidad Nacional del INE. No hay más empleo, lo que se ha
producido es un trasvase de empleo a tiempo completo a tiempo parcial. Así en
diciembre del 2013 hay 6.115.158 afiliados con contrato indefinido a jornada
completa, son 208.777 menos que los 6.323.935 existentes a comienzo del 2013-.
En cambio han aumentado los contratos indefinidos a tiempo parcial en 3.646
entre diciembre y enero del 2013. Pero los afiliados que más han aumentado son
los que tienen contratos temporales a jornada completa, de los 1.688.131 de
enero 2013 a los 1.788.862 de diciembre –un crecimiento de 100.731-. Y sobre
todo, han crecido los temporales a tiempo parcial, que han pasado de 1.264.571
a comienzos de año a los 1.396.625 en diciembre 2013 –132.054 más contratos
temporales a tiempo parcial.
Décimo. El resumen de todos estos datos es
que en España no se está creando empleo, sino simplemente se está transformando
el que existe a más precario. Entienden ahora por qué el Decreto ley 16/2013
para “flexibilizar el empleo parcial”. Como no se crea empleo hay que
distribuirlo de manera insolidaria. Como no cambia la realidad, que cambie la
imagen que reciben los ciudadanos. Eso es exactamente lo que ha hecho hoy el
Gobierno.
ADDENDA. Y si el empleo no mejora, lo que
claramente empeora son los niveles de cobertura de las personas desempleadas.
La tasa de cobertura –personas que reciben alguna prestación en relación a las
registradas como desempleadas- ha caído hasta el 61,43%, un 8 % menos que a
finales del 2011 que era del 69,2%. Y también ha caído la calidad de esta
cobertura. Mientras en 2011, la mitad de los que recibían prestación era
contributiva, 2 años después, en 2013 las contributivas solo son el 46,4 del
total de personas que reciben. O sea 1.237.900 personas de un total de
4.727.814 desempleados registrados, escasamente el 26%. No resulta extraño que
el aumento de la desigualdad, de la pobreza y de la pobreza extrema se haya
disparado, aunque Rajoy se atreva a decir que sobre pobreza no hay
estadísticas.
Fuente: www.nuevatribuna.es

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