PSOE: crisis en la crisis
Artículos de
Opinión | Miguel Sanz | 06-12-2012 |
El PSOE se
encuentra en su peor crisis desde la llegada de la democracia parlamentaria al
Estado español. En las últimas elecciones generales de 2011 obtuvo el
porcentaje de voto más bajo de toda su historia moderna. El liderazgo es débil
y cuestionado pero se carece de personas en la primera línea no vinculadas a
los fracasos electorales recientes y al denostado ex presidente Zapatero.
Existen muchas tensiones e inquietudes internas en torno al futuro próximo del
PSOE.
Desde la
década de los 80 y 90 los partidos socialdemócratas de occidente son cada vez
menos de izquierdas. El PSOE y sus equivalentes en otros países han ido
defendiendo cada vez más abiertamente un modelo de gestión del capitalismo
donde ya no caben reformas a favor de la gente trabajadora. El PSOE sufrió esta
derechización en la segunda mitad de la década de los 80, durante su primer
periodo en el poder.
En esta
etapa, en la que el Estado español entró en la OTAN y en la Comunidad Económica
Europea, el PSOE forjó una dirección política y un aparato a diferentes niveles
comprometidos con los intereses del gran capital español y europeo, al tiempo
que conservó algunos elementos sociales progresistas heredados en su política.
En esta época también llegó la corrupción y la derechización férrea en otras
cuestiones como el problema nacional, hasta el punto de ser el principal
impulsor del terrorismo de estado contra ETA a través de los GAL.
“Pasokización”
La gestión
antisocial de la crisis que el PSOE ha realizado durante su última etapa de
gobierno, con Zapatero al frente, no es más que una prolongación de esta
trayectoria histórica, pero con un viraje neoliberal acusado a partir de mayo
de 2010. Que el giro a la derecha del PSOE durante la crisis económica le ha
llevado a esta situación de debacle electoral es un hecho que todo el partido
certifica internamente. Frente a esto, caben dos opciones: o el giro hacia la
izquierda para enderezar la trayectoria, o la llamada oposición responsable,
que implica la búsqueda del consenso con el PP y la aceptación del núcleo duro
de las políticas de la Troika: rescate, reducción del déficit y recortes… tanto
estando en la oposición como en el gobierno.
El primer
camino sería dejarse llevar y sumarse a la onda de reactivación que están
viviendo los sindicatos mayoritarios como oposición real al Gobierno e ir a la
calle a remolque del 15M y sus espacios derivados. Esta es la posición que
defienden corrientes de opinión interna como Izquierda Socialista, que apuestan
por un congreso de renovación y la celebración de primarias. Pero a menos que
se produzca algún tipo de rebelión que dé luz a un nuevo liderazgo, la
maltrecha democracia interna del partido hace bastante poco probable este
camino.
El PSOE va,
por tanto, hacia el sendero inverso, que es el mismo por el que ha venido
transitando hasta ahora. Lo increíble es que se quiera seguir a sabiendas de
que se dirigen al precipicio, como le ha pasado ya al Partido Socialista
griego, el PASOK. Este partido, al igual que el PSOE, ha dirigido el país
durante las últimas décadas y también, al igual que el PSOE, ha pasado de tener
un porcentaje histórico de votos, en torno al 40%, a caer estrepitosamente con
la llegada de la crisis económica.
El ejemplo
del PASOK muestra que la participación plena en las políticas neoliberales de
choque frente a la crisis, defendidas por la Troika, acarrea el coste de perder
todo el apoyo de la clase trabajadora, a favor de fuerzas políticas a la
izquierda de la socialdemocracia oficial (Syriza en el caso griego, pero podría
ser IU en el Estado español, como lo ha sido AGE en Galiza). El PASOK obtuvo un
13% de votos en las elecciones de mayo de 2012 (frente al 44% que obtuvo en
2009) y las últimas encuestas lo terminan de rematar con un 6-7% de intención
de voto. El PSOE conserva un porcentaje de intención de voto del 24%, pero bien
podría ver reducido aún más este apoyo si confirma su actual línea política de
compromiso con las políticas neoliberales, ejercida por Zapatero y confirmada
por Rubalcaba durante su primer año en la oposición. De volver al Gobierno en
los próximos años, la “pasokización” estaría garantizada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario