Un caballo de Troya entra en el Parlament de Catalunya
Artículos de
Opinión | Guillem Boix | 13-12-2012 |
Las
elecciones catalanas han supuesto un rechazo a las políticas de recortes de
CiU, pero sobretodo la entrada de la CUP-AE al hemiciclo por primera vez. Este
artículo analiza los resultados y los retos de la izquierda anticapitalista.
Las elecciones en el Parlament de Catalunya del pasado 25N no han seguido el
guión que Mas y CiU intentaban imponer. CiU ha querido capitalizar la inmensa
marea por la independencia de la última diada y, a pesar de esto, pierde doce
escaños. La bajada de CiU responde a los recortes y a la ambigua posición sobre
la independencia, que hace que dejen de recibir buena parte del voto
soberanista que esperaban. A pesar de que CiU sale debilitada, gana las
elecciones y se convierte en el primer gobierno de la austeridad del sur de la
UE que gana las elecciones después de recortar.
Con poco más
de 126.000 votos, la Candidatura de Unitat Popular–Alternativa d’Esquerres
(CUP-AE), en la cual En lluita ha participado junto con otras organizaciones,
irrumpe con tres escaños en el Parlamento. La campaña de la CUP-AE ha
conseguido animar a mucha gente: activistas de movimientos sociales,
candidaturas municipalistas, organizaciones políticas anticapitalistas, etc. Es
así como la CUP-AE ha roto los límites de la izquierda independentista y
anticapitalista. Y esta es la línea que hay que reforzar.
En Girona la
CUP-AE con más de 12.000 votos, por encima del 4%, se queda a las puertas de obtener
un escaño. Los resultados más flojos vienen de ciudades de la costa de Girona
con escasa implantación de la CUP-AE. En Tarragona y Lleida, la CUP-AE saca
buenos resultados si tenemos en cuenta que se trata de las zonas donde menos
fuerza tiene. Los tres escaños se han ganado en la circunscripción de
Barcelona. En general, los mejores resultados se obtienen en las ciudades
medianas y los barrios populares. En las ciudades y barrios “obreros” donde
tradicionalmente la reivindicación nacional tiene menos peso, la CUP-AE obtiene
buenos resultados allá donde la campaña ha sido más intensa. En lugares como
Hospitalet de Llobregat el crecimiento del voto de la CUP-AE quintuplica los
resultados de las últimas elecciones municipales. En las ciudades del resto del
cinturón rojo en el Vallès, con presencia de las Candidaturas Alternatives,
algunas de las cuales ha apoyado explícitamente la CUP-AE, el voto se sitúa por
encima del 3% y en Cerdanyola o Ripollet supera el 4%.
Tejer
alianzas
El reto para
la CUP-AE, y en general para toda la izquierda combativa, estará en la
capacidad para tejer alianzas basadas en las luchas para forjar un gran bloque
contra los recortes. Al mismo tiempo que se construye un polo anticapitalista
capaz de defender un programa efectivo de salida de la crisis. Se trata de
expandir el concepto de unidad popular, huyendo del sectarismo, y entendiendo
la centralidad que, en este gran bloque social, tiene la clase trabajadora.
Pero también habrá que apoyar a todas las iniciativas que caminen en la
dirección del ejercicio efectivo del derecho a la independencia.
Por su
parte, ICV-EUiA ha obtenido los mejores resultados de su historia. Aún así a
ICV-EUiA le ha costado presentarse como “alternativa” de las luchas y sus
resultados vienen de un voto desencantado con el PSC. La deriva social-liberal
del PSC, ha seguido debilitando la posición del partido, que pierde ocho
escaños y la centralidad política. A la vez deja de ser, a pesar de que sólo
por un escaño, el principal partido progresista de Catalunya. Tampoco en el
campo nacional, la inmensa desorientación federalista, impuesta por el PSOE,
los ha ayudado. ERC, con 21 escaños, es quien recoge en buena parte los votos
independentistas y progresistas movilizados desde el 11S.
La
percepción de un proceso soberanista dominado por la derecha catalana explica
en parte el crecimiento de un voto españolista que beneficia al PP y,
especialmente, a Ciutadans. La pérdida de 15.000 votos de la fascista
Plataforma per Catalunya, es una gran noticia que deriva del buen trabajo que
Unitat Contra el Feixisme i el Racisme ha hecho (ver "Los fascistas no
pasaron").
CiU ya avisa
que sin un gobierno estable (CiU + ERC), el derecho a decidir quedará en la
nevera. Un posible gobierno con ERC dentro, le supondría a esta formación tener
que gestionar los recortes que ya ha amenazado con hacer CiU, con un paquete
para el 2013 que equivaldrá a la suma de los recortes del 2011 y 2012.
Que la
defensa de los derechos sociales y nacionales son dos caras de la misma moneda,
en estas elecciones se ha mostrado como una realidad social e histórica.
Disputar la hegemonía de la derecha en el proceso soberanista está más cerca
después del 25N.
El gobierno
surgido de estas elecciones será débil y tendrá que soportar las presiones de
la clase dirigente local y de las instituciones españolas y europeas, para
desplegar un programa de recortes. Deberá soportar también una presión en las
calles que tarde o temprano responderá a los intentos de aplicar las políticas
de austeridad. Además, quienes durante años han hecho políticas a espaldas de
la gente, tendrán que aguantar un caballo de Troya que, no sin dificultades,
tratará de llevar los intereses de las clases populares al Parlament.
Fuente: http://www.tercerainformacion.es

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