miércoles, 12 de diciembre de 2012

“LA JERARQUIA DE LA SECTA CATÓLICA, ACTUA COMO VERDADEROS DEPREDADORES DE LA SOCIEDAD”



EL OBISPO ÁLVAREZ: TAJANTE CON EL ABORTO, COMPRENSIVO CON LOS PEDERASTAS [Vídeo]
"Las mujeres que abortan actúan tentadas por el mal", afirma el prelado de Tenerife
Miércoles, 12 de diciembre de 2012
Por V. Venaya - Canarias Semanal 

  Con el habitual desparpajo de los ministros de Dios, el obispo de Tenerife Bernardo Álvarez señalaba hace unos días, durante la misa celebrada en honor a La Inmaculada Concepción de María, al "verdadero" autor intelectual de los abortos que tienen lugar en todo mundo. "Las mujeres que abortan actúan tentadas por el Mal", aseguró el prelado durante su sermón. Aunque sin mentarlo directamente -por lo que pudiera suceder - Álvarez apuntaba así al mismísimo Lucifer como responsable de este  "atentando contra el derecho a la vida" cometido por las féminas pecadoras.
    Durante su homilía, el máximo representante de la Iglesia católica en la provincia occidental canaria lamentó que en la sociedad actual "haya quien caiga en la trampa del mal y acabe diciendo: ´Con mi cuerpo hago lo que quiero, hago lo que me sale de dentro, yo soy libre´". Por contra, apuntó el religioso, "el creyente reconoce que Dios es el que da plenitud a la vida".
    Para el obispo  el origen de tal "depravación" se encontraría en la terrible soberbia demostrada por los hombres y mujeres que pretenden convivir en la Tierra de acuerdo a las normas y leyes humanas. Ignorando, en su arrogancia, el eterno magisterio de la Santa Madre Iglesia y  la función de exegetas de la palabra de Dios que solo pueden desempeñar los sucesores de Pedro, con el Sumo pontífice de Roma a la cabeza. 
   "El problema de nuestra sociedad es quién decide lo que hacemos" -aseguró Álvarez antes de cuestionar la legitimidad de ciertas leyes-."Ya sabemos - añadió el Obispo - cómo son las mayorías parlamentarias que se conforman para promulgarlas".
    No es original, desde luego, esta reivindicación nostálgica del medievo, con su subordinación de los asuntos terrenales al poder papal. Se trata, por el contrario, de una interesada reivindicación  de la jerarquía eclesiástica, que no ignora cómo  se construyó sobre ese dominio ideológico gran parte del poder y la influencia que hoy teme perder. Tampoco es posible sorprenderse a estas alturas  por las retrógradas concepciones de la Iglesia en torno al aborto y su empeño en que éstas determinen la legislación civil del Estado.
    No deja de resultar chocante, no obstante, el atrevimiento demostrado por Bernardo Álvarez al permitirse ejercer como moralista de toda la sociedad española. Y es que, aunque hoy prácticamente nadie parece recordarlo, el obispo de Tenerife es el mismo que a finales del año 2007 justificaba a los pederastas afirmando que   “hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo (con los abusos) y además, deseándolo, incluso si te descuidas te provocan”.
   Las palabras de Álvarez  provocaron entonces un importante pero efímero revuelo que, sin embargo, no tuvo la más mínima consecuencia para el prelado.  Entre quienes  se esforzaron para quitar yerro al asunto se encontró incluso Jerónimo Saavedra por aquellas fechas  alcalde de Las Palmas de G.C. Quien durante más de la mitad de su vida tuvo que mantener en secreto su condición de homosexual se limitó a manifestar que las palabras del obispo “no le habían parecido muy oportunas”, y que tales declaraciones solo respondían a una “interpretación personal”.
    Y ello, a pesar de que tras  realizar estas declaraciones -en una entrevista concedida a un periódico local- Álvarez se permitió condenar la homosexualidad asimilándola con la propia pederastia. "La persona practica la homosexualidad como puede practicar el abuso de menores" - aseguró el obispo que hoy insta a los cristianos “a aceptar la invitación a la santidad de la Virgen María”.  
   Con el “vicio nefando”, como con el aborto, Bernardo Álvarez se mostró mucho menos comprensivo que con los pederastas. No encontró para ese “pecado” atenuantes equivalentes a la "provocación de los menores de 12 ó 13 años” que, según las miles de  denuncias presentadas en diversos países, deben sufrir tantos sacerdotes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario