¡ADIÓS A LAS CLASES MEDIAS!
En Alemania crece la probreza y se
concentra la riqueza en pocas manos
Viernes, 7
de diciembre de 2012
Por Eugenio
Fernández
Según instituciones tales
como la ONU, fundaciones privadas, Unicef, organizaciones
no gubernamentales y reiterados informes de las oficinas de la Unión
Europea, en nuestro planeta cada día hay más pobres y menos ricos. Pero la
diferencia de riqueza entre unos y
otros está
creciendo en proporciones abismales. Es decir, lo que se denomina como "brecha
social" se agranda dramáticamente. En la medida que los impactos de la
crisis son más fuertes, aumenta el número de pobres. El ejército de estos
últimos se ve incrementado por el empobrecimiento de aquéllos que se
consideraban hasta ahora integrantes de una difusa "clase media".
PERO,
¿EXISTEN LAS "CLASES MEDIAS"?
Y es
que, en los últimos decenios, el poder quiso "sustraer" de las
filas de los asalariados a aquéllos que mejor remuneración recibían,
adscribiéndolos arbitrariamente a una clase social a la que no
pertenecían. Desde el punto de vista de la sociología científica, las
clases medias están constituidas por los profesionales que trabajan por su
cuenta, - médicos, abogados, etc. - , por quienes tienen un pequeño negocio,
comercio o empresa, o por aquellos otros que siendo propietarios de
tierras las ponen en producción con un reducido número de asalariados.
Pero el sistema capitalista quiso crear la ilusión de que los trabajadores a
quienes se arrebataban las plusvalías tenían la posibilidad de huir de las
filas del proletariado, ingresando en una nebulosa clase media que, si bien
existía, no estaba compuesta, desde luego por los que vendían su fuerza
de trabajo a cambio de un salario.
Las décadas locas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, así como la
referencia que suponía en aquellos años la existencia de la Unión
Soviética, contribuyeron a reforzar ese espejismo. El crédito
fácil ayudó a reforzar la ilusión. El endeudamiento a través del crédito de por
vida hizo pensar a muchos que habían liberarse de la explotación directa
del capitalista, pasando a integrarse a una "nueva clase". Era
todo mentira. Una vez que explotó la pompa de jabón, las cosas volvieron
a su sitio. La división social volvió a rencontrarse con toda crudeza consigo
misma. Y ahora sin artificios ni ensoñaciones febriles.
EN EL PARAÍSO ALEMÁN TAMBIÉN CRECE
LA "BRECHA SOCIAL"
Contrariamente a lo que tratan de dar a entender los medios, la situación no
sólo afecta a Grecia, España, Portugal. Al sur periférico europeo. En Alemania,
la primera economía europea y un país en el que las exportaciones continúan
creciendo y, aparentemente, no está tocado por la crisis, la llamada "brecha
social" se ha abierto también con velocidad vertiginosa. El panorama
reflejado por un informe que realiza el gobierno alemán cada cuatro años sobre
la pobreza en ese país ha sido tan negro que el ministro de economía, y la
propia Ángela Merkel, exigieron que su contenido fuera
"retocado" y que expresiones tales como "hay peligro para
la cohesión social", o la revelación de datos alarmantes, fueran
suprimidos. Ni que decir tiene que la tentativa "censora" de
la canciller Merkel y de su ministro levantó ampollas en la opinión
pública del país.
En cualquier caso, el estudio oficial constata que el número de pobres en
Alemania ha crecido, constituyendo hayo casi el 20% de la población.
Exactamente el 19,6%. Tan solo el 10% de los alemanes se reparten el 67% del
capital. En el "paraíso" de Ángela Merkel hay cuatro
millones de personas que cobran menos de siete euros a la hora. Es decir, que
en el último decenio, en el país donde supuestamente las cosas van "viento
en popa" han caído en picado los salarios y ha aumentado
galopantemente el número de pobres.
Nuestros socialdemócratas españoles dicen que ello
se debe a que Ángela Merkel ha impuesto en Alemania una
economía ultra liberal que provoca que las cifras macroeconómicas
vayan bien, pero la vida de los ciudadanos haya alcanzado niveles
de empobrecimiento desconocidos en las últimas décadas. Pero la cruda
realidad es, sin embargo, que estas políticas fueron puestas en marcha por la
socialdemocracia alemana, encabezada por Schroeder, a principios de la
década es del 2000, a exigencias, naturalmente, del gran capital germano.
Fuente: http://canarias-semanal.com/

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