jueves, 13 de diciembre de 2012

“EL CAPO DI TUTTI CAPI, GERARDO DÍAZ FERRÁN Y CIA”




"TENGO EN NÓMINA A JUECES Y ADMINISTRADORES CONCURSALES" CONFESABA EL TESTAFERRO DE FERRÁN Y RUIZ MATEO
Empresarios de la España contemporánea
Jueves, 13 de diciembre de 2012

“Yo soy una rata de los juzgados" se jactaba el forajido. "Tengo en nómina a jueces y administradores concursales. Sólo hace falta saber si a los chicos o a las chicas les gusta la coca u otras sustancias… Si lo descubres... ya los tienes pillados”. De esta forma se expresaba Ángel de Cabo, el testaferro que se encargó de evadir los capitales de Gerardo Díaz Ferrán y de José María Ruiz-Mateos. Las afirmaciones de Ángel de Cabo no son banales comentarios de cafetería. Es lo que cuenta Joaquín Yvancos, el que fuera abogado de Rumasa durante los últimos 30 años, y hoy uno de sus principales acusadores.

“Presumía de llevar a cabo prácticas de soborno y extorsión - ha declarado ante la policía el ex abogado de Ruiz Mateos - para asegurarse el apoyo necesario. Contrataba a detectives y elaboraba dossiers sobre quien hiciera falta”. A través de esos expeditivos procedimientos Ángel de Cabo movía los hilos necesarios que luego le iban a permitir ganar centenares de millones de euros.
El letrado Yvancos aportó ante las autoridades españolas documentos de antiguos colaboradores del empresario valenciano, experto en liquidación de empresas, en los que quedan patente y demostrado el tipo de bandido que era.

 
Según informa el diario "El Economista" en su edición de hoy miércoles, el Ministerio Fiscal ha confirmado que independientemente de la investigación sobre los posibles sobornos en el Grupo Marsans, se están siguiendo pistas igualmente en torno a una "posible negligencia" por parte del juzgado de lo mercantil número 12 de Madrid. Al parecer, este juzgado no sustituyó a los administradores concursales, ni impidió el vaciamiento patrimonial de Marsans, la empresa de Ángel de Cabo.
UN FONTANERO "CON SUERTE"
Ángel de Cabo había empezado a trabajar como fontanero. Pero su suerte giró 180° cuando se empezó a dedicar al suculento negocio de la liquidación de empresas en quiebra. Sin embargo, cuando realmente logró multiplicar su patrimonio fue hace unos cinco años, coincidiendo con el comienzo de la la crisis económica. Las quiebras se dispararon y sus clientes se multiplicaron vertiginosamente. Asumió la gestión o liquidación de compañías tales como la sevillana Construcciones Azagra, Omega, Urbacivil, Vías Canales y Puertos, Teconsa, Nueva Rumasa o Viajes Marsans.
Según la información que proporciona el periódico "El Economista", en el transcurso de los últimos cinco años Ángel de Cabo pudo hacerse con más negocios, acumulando una fortuna próxima a los 200 millones de euros. El gran salto lo dio en septiembre de 2009 cuando adquirió Teconsa al empresario leonés José Martínez Núñez.

En el 2010, Ángel de Cabo adquirió Marsans y en 2011 repitió la operación con Nueva Rumasa tras alcanzar un pacto con los hijos de José María Ruiz- Mateos. La promesa era siempre la misma. Ofrecía a los empresarios, agobiados por las deudas, el 80 por ciento de lo que lograra evadir y se quedaba con el resto.

Según la Audiencia Nacional tan sólo con Marsans habría conseguido evadir50 millones de euros mediante una red de sociedades pantalla en Suiza, Liechtenstein, Chipre, Malta y Hong Kong.

Como podrán deducir nuestros lectores después de conocer la trayectoria de Ángel de Cabo, sólo trabajando duramente se puede lograr llegar a ser multimillonario. Ya lo repitió en muchas ocasiones el capo di tutti capi, Gerardo Díaz Ferrán.
        Fuente: http://canarias-semanal.com/

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