¿En dirección a la república?
El pasado 7
de noviembre publicaba un artículo en el cual hablaba de los pasos, que en mi
opinión, que debíamos dar en dirección a la República, posiblemente muchos
consideren que estoy totalmente equivocado, al fin y al cabo, no soy nadie, ni
represento a nadie, aunque me une como a todos los republicanos el deseo firme
del advenimiento de la tercera república.
Creo que los republicanos necesitamos una buena dosis de autocrítica, nunca se han dado tantas circunstancias para el advenimiento de la tercera república en España como durante el último año, no me voy a detener en detalles que todos conocemos, España quedo preñada del elefante muerto el pasado 14 de abril, el embarazo de una elefante dura 22 meses, el gobierno y la casa irreal pueden acelerar la gestación, los republicanos podemos provocar el aborto.
Creo que los republicanos necesitamos una buena dosis de autocrítica, nunca se han dado tantas circunstancias para el advenimiento de la tercera república en España como durante el último año, no me voy a detener en detalles que todos conocemos, España quedo preñada del elefante muerto el pasado 14 de abril, el embarazo de una elefante dura 22 meses, el gobierno y la casa irreal pueden acelerar la gestación, los republicanos podemos provocar el aborto.
Pido
humildemente que leáis mi escrito hasta el final, aunque os pueda resultar un
fastidio, pero es necesario que ese parto salga bien, perdonar por la metáfora,
pero pienso que quienes más estamos haciendo por provocar el aborto de la
instauración de la república en España,
somos aquellos que nos llamamos republicanos.
Allá por el
año 1984 y 1985, andábamos las personas más o menos progresistas un poco liadas
tras el fraude electoral del PSOE, con motivo de lo que fue “OTAN de entrada
no”, terminase siendo de salida tampoco, es algo que ya he escrito en otras
ocasiones, pero que me sirve de referencia para el actual momento. En que
vivimos inmersos los republicanos, con los vientos soplando en favor de la
República y con nosotros puniendo obstáculos en el camino.
Por aquello
lejanos años de mi juventud, las distintas formaciones que nos reuníamos en el
“Casal de la juventud” de Benicalap, PCE, PCPE, LCR, MCPV, “Mili kaka” Partido
Humanista, PTE(carrillistas) y algunos simpatizantes o militantes de PSOE, nos
reuníamos para llevar a cabo un frente común contra la entrada de España en la
OTAN, junto con la Coordinadora Pacifista decidimos que saldrían una
manifestación desde cada uno de los barrios de Valencia para confluir todos en
una gran manifestación que partiría, como siempre, desde la plaza San Agustín,
y que desde cada coordinadora de barrio se haría un llamamiento a los vecinos
indicando razones, hora y lugar de salida de cada una de las mismas. Para tal acontecimiento se me encargo a mí,
que redactase el manifiesto, publicado, aunque censurado en el diario “El
País”, en la sección de cartas al director, se me encargo a mí, más que nada
porque tenía una máquina de escribir, aparte de ser responsable de agitación y
propaganda de uno de los partidos participantes, o sea, que era quien repartía
“Nuevo Rumbo”, además de tener amigos personales en los distintos
partidos. Realice un primer escrito con
mi vieja Olivetti, mandando una copia al “El País” y otra presentándola a la
coordinadora de barrio, tras leerla, estuvimos de acuerdo los representantes de
los partidos más a la izquierda, pero PH, PTE, y militantes o simpatizantes del
PSOE, así como algunos miembros del PCE, no estuvieron de acuerdo porque en mi
escrito se hablaba de fraude electoral y
de traición al pueblo, como buscábamos el consenso, cedimos después de
debatirlo hasta altas horas. Así que
como a las siete de la mañana me levantaba para ir a la obra y eran ya más de
las dos, quede que lo tendría listo el nuevo escrito sobre las nueve de la
noche del día siguiente, ese segundo escrito recibió críticas por parte de
representantes de otros grupos que habían apoyado el anterior, nada más llegar.
Rápidamente regrese a mi casa, con las puntualizaciones expresadas, pero como
la máquina de escribir no permite la correcciones del Word, hube de rehacer el
escrito en su totalidad, tras haberme acostado muy tarde la noche anterior,
haber madrugado para ir a trabajar, a pesar de mis años, estaba muy cansado y rabioso con algunas
actitudes, así que en esas circunstancias
redacte un nuevo escrito , olvidandome de un dato muy importante, el
lugar, la hora y el día de la manifestación, el escrito fue mirado con lupa por
los representantes de los distintos grupos, tan inquisidores con el texto que
ninguno se percató del olvido, por si fuese poco, no había tiempo material, al
día siguiente sábado debía estar impreso y repartido, pues la manifestación era
para el domingo por la mañana.
Curiosamente la gente por su cuenta se informó de hora, fecha y lugar y
la manifestación fue un éxito a pesar de los alcornoques que nos liamos en
debates estériles que no llevaban a ninguna parte.
¿Qué quiero
decir con esto? Asisto a debates, foros, páginas de Facebook y aunque no en
todos lados veo lo mismo, admito que ando un poco decepcionado, se crean foros
cívicos, dos con el mismo nombre, aunque luego se cambiase el nombre del
segundo de ellos, se crean asambleas constituyentes en la red, se debate todo,
desde leyes a conductas, todo eso puede estar muy bien, suena bonito y nos
permite decir a cada cual nuestro modelo de república ideal. De un tiempo a
esta parte han surgido blogs (incluido el mío) y asociaciones republicanas por
doquier, como si cada republicano de este país tuviésemos un modelo de
republica perfecto e inamovible. Veo
descalificaciones entre republicanos, acusaciones de secta de unos contra
otros, olvidando que andamos todos con reminiscencias sectarias, que no
admitimos “revisionismos” (critica llevada a cabo sobre un escrito mío en honor
a la Pasionaria “La Ibarruri fue una revisionista”)¿qué pasa, solo cada uno de
nosotros sabemos cuál debe ser la República perfecta?
Decía Arturo
del Villar, con gran sentido, a propósito de la manifestación llevada a cabo en
Madrid el pasado 6 de diciembre en su artículo: “¿Qué hacemos los republicanos?”: “Los más de
doscientos grupúsculos republicanos registrados tenemos bastante con
criticarnos entre nosotros. A lo más que llegamos es a elaborar un manifiesto,
con las ideas mostrencas habituales. Es impensable concurrir a las elecciones
con un partido republicano potente, porque todos los jefes de los grupúsculos
quieren ser el líder. Por eso es comprensible que los medios de comunicación de
masas nos ignoren, y que la familia irreal se ría a mandíbula borbónica
batiente. No merecemos otra cosa.”
Hoy
precisamente he asistido a una de esa peleas en Facebook, no he querido entrar,
las descalificaciones las llevaban a cabo personas con las ideas claras,
personas que en la mayoría de los casos leo con admiración, personas con
historial de lucha republicana, personas
letradas y no como yo, personas
presumiblemente sensatas, pero que hablaban de guillotinas y otros
utensilio, que ni en broma deben salir en conversaciones entre
republicanos. Estos republicanos, estas
personas, escuchadas por separados, gusta prestarles atención, sobran los
nombres, pero el espectáculo resultaba cuando menos lamentable. Creo que no es
ese el camino, no soy yo nadie para dar consejos a personas que saben más que
yo y tienen más cultura que yo, pero desde mi ignorancia creo que así,
si conseguimos la república será por accidente.
Por otro
lado se habla de formar partidos, ¿no hay ya suficientes? Puede resultar casi
imposible llegar a acuerdos, depende de la voluntad, de las ganas que tengamos de llegar a esa república soñada
y distinta de cada uno de nosotros, son
más las coincidencias que las divergencias, acordemos unos puntos mínimos de
convergencia, hay ya suficientes
partidos, también está la JER (Junta Estatal Republicana) donde ya están
diversos partidos y asociaciones.
Consigamos cazar la liebre y luego ya veremos como la cocinamos, no
acusemos a nadie de sectarios o revisionistas, cuando todos y cada uno de
nosotros actuamos como tales. Busquemos
acuerdos, aunque tengamos que perder horas de sueño, aunque al final nos
olvidemos de poner, el lugar, la fecha y la hora del alumbramiento.
Podemos
seguir por ese camino, o buscar otro camino, que como dice Arturo del Villar,
no se quede en “elaborar un manifiesto, con las ideas mostrencas habituales”.
Puede quedar bonito, resulta edificante, ayuda a subir el ego personal, que des
tu opinión y te digan “la razón” que tienes, siempre hay un roto para un
descosido, podemos proclamar la República en Facebook o Twiter , crear blogs y
asociaciones republicanas a millones, proclamándonos en sumos sacerdotes del
republicanismo autentico, llamando sectarios a aquellos que no sientan, deseen
o busquen la república, como la deseamos, sentimos o buscamos cada uno de
nosotros, pero así no vamos a ningún lado, aunque fuésemos el 50%, el 60% o el
80% de los ciudadanos quienes
deseáramos la república.
Puede que a
pesar de nuestras torpezas , España su
cuenta sepa traer la república, aunque no sepa la hora, ni el día o lugar donde
se ha de producir el parto y como digo casi siempre, que es lo habitual por
otra parte en este país, la república llegará más por errores o torpezas ajenas
que por aciertos propios.
Por mi parte
solo me queda por decir:
¡Salud,
dignidad y república federal!
Enlace
relacionado: En dirección a la república
Publicado también en : Unidad Cívica por la República
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Publicado
por Paco Arenas

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