Familiares de
desaparecidos de la Guerra Civil se reúnen con un relator de Naciones Unidas
De Greiff examina en
15 días qué hace el Gobierno y la justicia por las víctimas del franquismo
Familiares de víctimas del
franquismo se reunieron ayer con Pablo de Greiff, relator especial de la ONU
para la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de
no repetición, quien llegó el pasado martes a España para examinar durante dos
semanas qué han hecho el Gobierno y la Justicia española por ellas. A la cita
acudieron tantos familiares de desaparecidos que muchos no pudieron entrar en
el hotel donde se celebraba el encuentro, pero De Greiff salió y por megáfono
les agradeció a todos su presencia, al tiempo que manifestó su compromiso con
el asunto que le ha traído España.
Desde el pasado martes, el relator
de la ONU se ha reunido con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel
García-Margallo; el exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón; el abogado de las víctimas que se han querellado en Argentina contra los crímenes del franquismo,
Carlos Slepoy, y el antropólogo forense que ha realizado la mayor parte de las
exhumaciones de la Guerra Civil en España, Francisco Etxeberria, entre otros.
De Greiff se reunirá hoy en A
Coruña con la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de la ciudad
gallega y con el escritor Manuel Rivas, socio de la misma. Durante su estancia
en España también viajará a Andalucía y Cataluña. Al término de su visita, el
próximo 3 de febrero, dará una rueda de prensa para expresar sus primeras
impresiones, que plasmará en un informe con sus conclusiones definitivas, que
entregará al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en septiembre.
Miembros de la Plataforma por la
Comisión de la Verdad también han preparado para él una campaña y un vídeo
titulado Cuéntaselo a la ONU, en el que familiares de desaparecidos del
franquismo relatan su historia. Como Anselma Guillermina Gómez, de 77 años, que
en 2012 viajó hasta Bruselas, al Parlamento Europeo, para
pedir ayuda. En el vídeo explica entre lágrimas y con una foto de su padre en
la mano: “Lo asesinaron por ser socialista. Era un hombre bueno y honrado que
no le había hecho daño a nadie. No me conoció porque mi madre estaba embarazada
de tres meses cuando le asesinaron... Le pediría por favor [a la ONU] que no me
muera con esta pena y que me den los huesos de mi padre”.
Fuente: www.elpais.com
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