Artículos de Opinión | Enrique Javier Díez Gutiérrez * |
15-09-2013 |Ésta ha sido la decisión que nuestra Universidad ha tomado,
radicalizar aún más la precariedad del profesorado ya de por sí más precario e
inestable de la Universidad, el profesorado asociado, profesionales de
reconocido prestigio que aportan su experiencia laboral al mundo académico,
contratándoles por tres meses, del 23 de septiembre al 22 de diciembre.
Nuestra Universidad ha decidido que el profesorado asociado
firmará este año su contrato el 23 de septiembre, el mismo día que empieza el
curso universitario. Ese mismo día se tienen que incorporar a dar las nuevas
asignaturas que les hayan asignado los departamentos. La preparación de las
mismas, la búsqueda de materiales, bibliografía e investigaciones sobre el
campo de conocimientos, el diseño de la metodología de trabajo en las aulas,
todo esto se supone que lo harán por ciencia infusa el mismo día que firman el
contrato y que serán capaces de improvisar sobre la marcha. Porque con los
recortes y las políticas universitarias que se están llevando a cabo ésta
parece ser la “calidad docente” que ahora se les ofrece a estudiantes que están
pagando tasas universitarias que se han encarecido casi un 30%. Profesorado que
tiene que a menudo tiene que improvisar la docencia, pues la mayor parte de las
veces se le asignan las asignaturas que va a impartir el mismo día que firma el
contrato. Mientras que al alumnado le exigen que pague cada vez más, multiplicando
los precios de las matrículas, por recibir clases en estas condiciones.
De todos los posibles contratos que podía haber elegido la
Universidad de León, ha optado por el más precario y de peores condiciones
laborales para este profesorado universitario. Ha decidido que serán contratos
trimestrales. Su contratación finalizará el 22 de diciembre, es decir, el día
antes de que empiecen las vacaciones de navidad. Justo para ahorrarse el pago
de este tiempo, que este profesorado “sub-cieneurista” tendrá que costearse por
su cuenta. Ha decidido eliminar de un plumazo un derecho histórico adquirido
por la clase trabajadora: el pago de tiempo de vacaciones negociado y acordado
socialmente. Se les despide a las puertas de las fiestas de navidad. Para este
profesorado precario y mal pagado no hay fiestas.
A este ritmo nuestra Universidad parece que acabará optando
por la senda que está trazando el PP en Comunidades como Madrid, donde contrata
a docentes durante días sueltos para que corrijan los exámenes de septiembre,
por supuesto sin contar fines de semana. Es el modelo laboral de los temporeros
de la vendimia. No se si no terminaremos despidiendo cada viernes para no tener
que pagar por los fines de semana.
El rector de la Universidad de León, José Ángel Hermida, es
responsable en último término de la política de contratación del personal de la
Universidad de León. Pero, olvidando cualquier criterio académico y
universitario y perdiendo de vista la finalidad básica de lo que es una
Universidad al servicio del saber, la justicia, la equidad y los valores
humanos, ha optado por aplicar estrictamente criterios de recorte económico en
la contratación del profesorado asociado de nuestra Universidad, justamente el
que está en condiciones laborales más vulnerables en nuestra institución pero
al que, sin embargo, se le pide que sea el más prestigioso en su ámbito de
especialización para poder impartir docencia universitaria.
Las consecuencias de esta política de personal están siendo
desastrosas para la docencia y la calidad universitaria. No es de extrañar que
muchos profesionales de reconocido prestigio hayan desistido de ser profesores
en nuestra Universidad, porque consideran una auténtica burla y una indignidad
contratos de tres meses con unos sueldos que ni siquiera llegar a ser
“cieneuruistas” en algunas ocasiones.
Por eso ya no sorprende que empiecen a proliferar los
denominados “falsos asociados”. Licenciados que, recién acabada la carrera, se
dan de alta como autónomos y son contratados como asociados para impartir docencia
en la Universidad. Sin apenas preparación académica, con prácticamente nula
experiencia laboral que aportar, éstos no ponen pegas para dar la docencia que
se les asigne en las condiciones más precarias, puesto que no tienen otra
alternativa laboral. Lo cual supone no sólo una rebaja de la calidad en la
formación impartida, sino una perversión del sistema que dice ofertar la
experiencia y bagaje de profesionales especializados en su campo a la formación
universitaria.
De esta forma los estudiantes, que han visto cómo se les
multiplican exponencialmente el coste de sus matrículas para acceder a los
estudios superiores, se encuentran como profesores suyos antiguos compañeros
recién titulados que se defienden como pueden en asignaturas que tienen que empezar
a preparar el mismo día que comienzan las clases. Esta es una forma de rebajar
la calidad de la educación superior y desmantelar la Universidad pública,
poniendo las condiciones para que muchos estudiantes empiecen a pensar en optar
por Universidades privadas que ya no parecen tan caras ni con peor calidad a la
vista de la deriva que están llevando los actuales gobiernos conservadores y
los equipos de gestión universitaria que secundan y radicalizan incluso sus
recortes.
Impulsamos así en el ámbito universitario los minijobs de la
nueva semiesclavitud que ya vienen preconizando la patronal de la CEOE, el PP,
el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Esos adalides de recortar
sueldos a los trabajadores y las trabajadoras, mientras mantienen sueldos
multimillonarios para sus directivos, aunque luego éstos acaben en las cárceles
por delitos económicos, como los dirigentes de la CEOE. Si este es la pauta que
va a seguir la Universidad de León, no sólo me escandaliza e indigna el modelo
establecido por la Junta de Castilla y León y el gobierno del PP, sino la
complicidad del propio equipo rectoral de la Universidad con este modelo
inasumible de precarización y recorte de derechos laborales y sociales hacia
los propios compañeros, que comparten docencia y horas de trabajo en el espacio
universitario, extremando incluso las medidas más radicales de la reforma
laboral del Partido Popular.
* Profesor de Didáctica y Organización Escolar de la
Universidad de León

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