Artículos de Opinión | Oscar Simón * | 13-05-2013
Esta
es una reflexión rápida sobre el manifiesto lanzado por Teresa Forcades y
Arcadi Oliveres, dos personas suficientemente significativas y significadas
dentro del panorama político catalán.
Esta
es una reflexión rápida sobre el manifiesto lanzado por Teresa Forcades y
Arcadi Oliveres, dos personas suficientemente significativas y significadas dentro
del panorama político catalán. Su aparición en uno de los programas con más
prestigio de la televisión pública catalana anunciando que "entraban"
en política ha desatado muchas opiniones y esto no deja de ser una buena
noticia. El planteamiento sobre un proceso constituyente en el principado de
Catalunya con diez puntos básicos, que sin duda mejorarían las condiciones de
vida de las clases populares, está sirviendo para agitar el panorama político
más allá del ruido de las polémicas entre PP y CiU.
El
ejemplo de Syriza ha hecho que mucha gente se cuestionara lo que hasta hace
poco había sido un dogma: aceptar el mal menor. El objetivo de la izquierda
autodenominada transformadora era modular o controlar el PSC, o lo que hasta
ahora había firmado la izquierda socialdemócrata (ICV y ERC, esta última
incluyendo a CiU). No debemos olvidar que Syriza tiene el acuerdo de no pactar
con el PASOK (el equivalente del PSC en Grecia).
Aparte
es evidente que la irrupción de las CUP-AE, con tres personas diputadas y más
de 100.000 votos, ha cambiado el imaginario de decenas de miles de personas, lo
que hasta ahora parecía imposible, es decir que la izquierda claramente
rupturista (independentista y anticapitalista) rompiera el círculo
autoreferencial y se convirtiera en un referente para un sector social nada
despreciable. De esta manera se ha abierto un campo nuevo, activistas que
habían soportado la antes mencionada política del mal menor, junto con personas
que nunca habían votado, han captado la posibilidad real de superar al PSC. De
hecho ICV-EUiA en boca de su candidato Joan Herrera, ha hablado en este sentido
varias veces.
Por
otra parte el resultado de las últimas elecciones autonómicas dejó un resultado
muy claro. Una mayoría social, cercana al 70%, favorable a un referéndum de
autodeterminación, y más de un 55% favorable claramente a la independencia. Es
decir un escenario democrático que debería desembocar más pronto que tarde en
el proceso constituyente de la Catalunya independiente. Así la propuesta de
Forcades y Oliveres debe enmarcarse en este marco de reorganización del espacio
político a la izquierda del PSC.
Alternativa
política
Su
paso es una buena noticia. De hecho confirma lo que ya hacía tiempo que
veníamos diciendo, que era necesaria una alternativa política, y lo más
importante: que no sólo es posible, sino imprescindible. El paso adelante de
figuras muy respetadas por mucha gente, es aparte de valiente, positivo para la
izquierda en general. En sus entrevistas Forcades y Oliveres han insistido en la
idea de acercar ICV-EUiA y la CUP-AE para lanzar un proceso constituyente desde
la base. La sensación es que están intentando configurar un tercer espacio,
capaz de condicionar o modificar las políticas de alianzas dentro de las
izquierdas.
La
propuesta de Forcades y Oliveres es muy embrionaria y sería muy osado e incluso
insensato pronosticar el futuro de esta iniciativa. Incluso las dos personas
que han puesto sus nombres al frente no tienen claro cómo se irá desarrollando.
Sin embargo seguro que Forcades y Oliveres tienen claro que el éxito o no de la
iniciativa estará muy ligado a su capacidad orgánica. Actualmente existe la
energía fundacional necesaria, el 15M ha supuesto una sacudida total del
panorama político y la profundización de la crisis y las políticas de
austeridad visibilizan la lucha de clases de manera cada vez más diáfana. Para
esta lucha son necesarias herramientas concretas que se transforman en cada
momento.
No
sólo es legítimo que se quiera configurar un tercer espacio (proveniente de sectores
que o bien estuvieron "huérfanos" en las elecciones o apoyaron a
ICV-EUiA o a la CUP-AE sin identificarse con ninguno de estos proyectos ), sino
que es una buena noticia que gente significativa como Arcadi Oliveras o Teresa
Forcades se posicionen claramente por la ruptura y el cambio de régimen. Pero
este tercer espacio se equivocaría si su principal vocación fuera
"forzar" un acercamiento (coalición electoral) desde fuera de las
izquierdas a la izquierda del PSC. Y aún más si quisiera provocar un posicionamiento
de los movimientos sociales (por naturaleza diversos) a favor de esta
iniciativa y en contra de otros.
Es
evidente que no se improvisa una alternativa y que hay que pensar a medio
plazo, pero claramente las opciones electorales rupturistas beben de procesos
de lucha. De hecho la irrupción de la CUP-AE no se entendería sin el 15M. Si
queremos dar un paso adelante necesitamos también organizar un frente unitario
contra los recortes y las políticas de austeridad. Aquí el proceso unitario de
coordinación de luchas por la base que se dio en Barcelona el 23F marca el
camino.
Sin
descuidar la conformación de una unidad popular cada vez más amplia y fuerte en
lo electoral, hay que dedicar aún más esfuerzos en levantar una resistencia de
masas. No podemos olvidar que es en el momento de las luchas donde cambian las
conciencias más profundamente y que sobre todo, cuantas más victorias
obtengamos en los barrios, centros de trabajo y centros de estudio, más fuertes
serán nuestras alternativas.
* Es miembro de En lluita y del sindicato USTEC-STEs.

No hay comentarios:
Publicar un comentario