Artículos de
Opinión | Pura María García | 19-05-2013 |
“De
conformidad con lo dispuesto en los artículos 65 y 134 de la Constitución, las
Cortes Generales aprueban cada año la Ley de Presupuestos Generales del Estado,
en cuya Sección primera se establece para cada ejercicio -a propuesta del
Gobierno- una cantidad global para el organismo ”Casa de S.M. el Rey”. La
finalidad de esta asignación es asegurar que la Jefatura del Estado disponga de
una dotación presupuestaria suficiente para que el Jefe del Estado pueda
desarrollar su labor con la independencia inherente a sus funciones
constitucionales.
Esta
cantidad global – cuyo montante a lo largo de estos últimos cinco años se
recoge en el cuadro inferior – viene siendo normalmente objeto de una variación
anual en línea con la aplicada a los restantes organismos constitucionales”
Esta es la
información que, en un gesto que supuestamente prueba el espíritu de
transparencia y solidaridad con los españolitos en “tiempos de crisis”, tiene a
bien mostrarnos la Casa Real, en la web oficial real, sobre la asignación que recibe
el rey y su real familia. Obsérvese que para liar al lector se introduce un
párrafo que más se parece al de la famosa escena de los Marx en Una
noche en la ópera. Aquí no hay “La parte contratante de la primera
parte será considerada como la parte contratante de la primera parte”, pero se
juega a hacernos creer que el sueldo real “viene siendo normalmente objeto de
una variación anual en línea con la aplicada a los restantes organismos
oficiales”, manera elegantemente descarada de imponernos el hermetismo sobre la
susodicha variación, y, además, es INDISPENSABLE y JUSTIFICADO porque si el
monarca no lo recibiese, pobrecito, no podríamos dormir tranquilos ya que le
sería imposible “desarrollar su labor con la independencia inherente a sus
funciones constitucionales”. Falta saber en qué narices consiste su “labor”, más
allá de cazar animales grandes y animalas rubias. Falta, también, que alguien
nos explique qué tipo de labor es esa que ha de realizar “con independencia
inherente a sus funciones constitucionales”. Y faltaría, cómo no, que alguien
le explicase a él que a millones de españolitos de “su real reino” también se
le aplica esa variación anual en el presupuesto y sueldo, igual, pero al revés,
con tijeretazos cruentos que son responsabilidad, paradójicamente, de los que
de verdad se llenan los bolsillos de modo poco ético. Sobre los que por no
tener no tienen ni variación hacia el 0, porque no tienen ni sueldo, también
deberían hablarles al real individuo y a su real familia.
Alguien
debió decirle al cazador real que era peligroso tanto hermetismo en sus ganancias
y gastos y que, si no daba una limosnita de información, podrían ponerse
nerviosos lo súbditos reales y empezar a armar gresca, así que el cazador y
coacher de empresarios de la cosa Noós-tra, ordenó que se incluyera una tabla
con información “detallada” sobre lo que le pasamos al pobre rey para que pueda
desarrollar su “labor”.
Después de
“mirar” una tabla tan limpia y tan clarita, a una se le ocurren varias
preguntas: ¿Cómo se las ha arreglado este pobre soberano para hacer frente a su
dura vida de monarca durante los años anteriores? ¿Habrá acudido regularmente a
Cáritas? Algo ha debido hacer porque, misteriosamente, ningún dato aparece
sobre los años anteriores al 2009 ¿Será esa la explicación de que el pobre rey
ahora goce de algunos quilos más, ya que al menos tiene una “paguita”, y se
desarman, así, los rumores que afirmaban que la causa de su menor esbeltez eran
los corticoides? El resto de pensamientos no son preguntas, son asombro,
indignación y rabia: miren las cifras porque son euros y muchos.
La página
web, tras los datos tan “aclaradores”, nos deleita con un texto asombroso. Con
la mayor de las caradura, y dando por hecho que los idiotas que lo lean,
nosotros, no van a entender nada, ni van a reaccionar, porque ya tienen
bastante con flotar entre las medidas, los recortes y otras humillaciones que
el gobierno, presidido por Don Prepotente que vive en una tele de plasma, les
impone, nos suelta lo siguiente:
“Con esta
cantidad anual la Casa de S.M. el Rey hace frente a sus obligaciones económicas:
retribuciones, cuotas y prestaciones sociales del personal de alta dirección,
de dirección y laboral a cargo de la Casa; gastos de
funcionamiento, como material de oficina; determinados suministros; gastos de
protocolo y de representación -almuerzos, cenas, recepciones-; dietas y gastos
de transporte; adquisiciones de material diverso para el funcionamiento de los
servicios, etc.
En el
desarrollo de dichas obligaciones, la Casa está sometida al pleno cumplimiento
de la legislación vigente en materia laboral y fiscal.
Como en la
mayoría de los países, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación
asume los gastos relativos a Viajes y Visitas oficiales y, como en otros
órganos constitucionales o en los Departamentos ministeriales, el Ministerio
del Interior se hace cargo del Servicio de Seguridad y el Parque Móvil del
Estado se ocupa de los vehículos oficiales y conductores.
El Palacio
de La Zarzuela y los demás Reales Sitios son propiedad del Estado, y su
mantenimiento corresponde al organismo autónomo Patrimonio Nacional.
Al igual que
ocurre en órganos constitucionales como el Congreso y el Senado, así como en
otros países de nuestro entorno -tanto monarquías como repúblicas-, la
asignación global de la Casa de S.M. el Rey no está sometida al Tribunal de
Cuentas”
¿Así que el
señor monarca tiene a su cargo personal de “alta dirección”, no de “baja” ni de
“media” dirección? ¿Así que el soberano paga cantidades significativas de
material de oficina, que serán elevadísimas, porque aparecen en lugar
destacado? Ay, esos PILOTS que le roban los ministros que acuden a la
zarzuela y los vástagos y vástagas de las infantas e infante, ay…¿Así que hay
una partida de gastos que se llama “determinados suministros? ¿Se referirá a
los supuestos sobres de sus-ministros? ¿Así que hay otra sección de gastos
denominada “adquisiciones de material diverso para el funcionamiento de los
servicios”? Muchas partidas difusamente difusas, ¿no? Repárese, además, en que
la real casa incluye en el citado texto de su página un hipervínculo
relacionado con la expresión “personal de alta dirección, de dirección y laboral a cargo de la Casa”. La sorpresa, al
pincharlo, es mayúscula: no encontramos la lista de personal laboral a la que, sin que lo
sepamos, pagamos ustedes y yo, sino que nos lleva directamente a la página
comercial (¡!) donde si introdujésemos los datos personales pertinentes, los
que se supone corresponden al personal laboral del que NO SE NOS DA
INFORMACIÓN, obtendríamos un INFORME de VIDA LABORAL ¡Increíble!
Y ya, en el
colmo de la caradura oficial, la paginita en cuestión se acuerda, ¿no les
parece extraño?, de la República. Y lo hace no porque sea una muestra del
carácter aperturista y conciliador de la casa real, habitada por un real grupo
que por nada quiere descolgarse de reinar un reino, aunque sea un reino cada
vez más maltrecho, sino porque usa de escudo a la palabra REPÚBLICA (la odían,
no pueden con ella, como sabemos) para justificar que “tanto monarquías como
repúblicas-, la asignación global de la Casa de S.M. el Rey no está sometida al
Tribunal de Cuentas”. No hubiera hecho falta darnos esa información. El que el
tribunal de Cuentas fiscalice o no la asignación global de la casa del monarca
cazador no tiene la mayor importancia: si es el mismo Tribunal de Cuentas que
silba y mira hacia otro lado cuando bankia se forra a nuestra costa, cuando los
partidos se embuchacan millones “de dudosa procedencia” relacionados con sus
campañas y etc… ¡ya podemos echar a correr!
Lo que no
nos cuenta la casa real virtual es que:
. La
asignación para gastos no globales y varios es una cifra seguida de muchos más
ceros de los que hay en mi nómina.
. Los
INCONTABLES contactos, regalos y las redes de relaciones (eufemismo de otra
palabra más dura que no voy a teclear) que se establecen con la casa real, y su
valor traducido en transacciones y compraventas (petróleo y armas incluidos,
como se detallará en el artículo siguiente) es elevadísimo y tendría que
definirse no únicamente en dígitos.
. La casa
real se hace cargo de los gastos de la familia real griega, una familia real
que supuestamente desempeña mucha menos “labor” que la “labor” desempeñada por
el cazador i cía.
. La casa
real se ocupó también, hasta que fallecieron de los gastos numerosos que tenían
el padre y la madre del pobre soberano.
. El monarca
“atendió” muchas de las numerosas necesidades de sus hermanas, Pilar y
Margarita (cuentan que para que no fuese tan descarado el sueldazo a las
hermanas, que en realidad tampoco tenían mucha “labor” por desarrollar, le
encargó a su queridísimo amigo Mario Conde que sacase de su chistera mágica un
cargo en la fundación Banesto para que poco a poco su hermana Pilar pasase a
ser “independiente” (de todos los españoles, aclaro)
En fin, que
ya habrán entendido ustedes que para “gobernar” una casa donde vive una familia
tan numerosa y real, son necesarios tantos números seguidos de ceros ¿o no?
Fuente: http://lamoscaroja.wordpress.com/2013/04/15/la-casa-real-y-su-presupuesto-de-gastos-la-trastienda/

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