Sanidad impone copago para 17 fármacos de
dispensación hospitalaria
La medida da marcha atrás a la adoptada hace un año
Los fármacos, al ser para patologías crónicas, tendrán un importe máximo de
4,13 euros
La medida afectará a tratamientos para la leucemia, otros cánceres,
hepatitis y otras enfermedades víricas
Emilio de Benito / Jaime Prats Madrid / Valencia
14 DIC 2012 - 18:08 CET17
La ministra
de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, admitió el copago el
miércoles en el Congreso. / JuanJo Martín (EFE)
Lo que decía
hace dos semanas el Ministerio de Sanidad de que "lo que se da gratis
seguirá siendo gratis"respecto a los fármacos que se dispensan en las
farmacias de los hospitales ya no es así. Camuflada en la última regulación de
las pensiones, el Ministerio de Sanidad ha introducido una modificación –y una
complicación- al régimen en que se dispensan 17 medicamentos en las farmacias
de los hospitales: se cobrará por ellos. Eso sí, como se trata de medicamentos
para enfermedades crónicas (leucemia, hepatitis B, C, otras enfermedades
víricas) se pagará un máximo de 4,13 euros por envase.
Una portavoz
del Ministerio de Sanidad indicó a este periódico que el proyecto, que aún debe
ser aprobado, lo que hace es dar la vuelta a una decisión que adoptó el Consejo
Interterritorial en octubre cuando gobernaba el PSOE. Entonces se decidió que
12 medicamentos que se vendían para estas patologías en las oficinas de
farmacia pasaran a los hospitales “para un mayor control”. Luego siguieron
otros cinco. Además, aunque eso no lo diga en la versión oficial, la venta de
estos medicamentos, muy caros la mayoría, tenía problemas para las oficinas de
farmacia ya que estas pagan un porcentaje de sus ingresos a la Administración,
por lo que si comercializaban estos productos les aumentaba la cantidad de lo
que tenían que devolver.
“Lo que se
hace es volver a la situación anterior”, insiste la portavoz de Sanidad. El
ministerio no entra en cómo organizarán los hospitales el cobro, ya que eso es
“competencia de las comunidades”.
No hay otra explicación que la recaudatoria para la
medida. Con este proceso se ha quitado unos ingresos a las farmacias, que pasan
a la Administración. Pero en el caso de estas enfermedades no se puede esgrimir
la idea de que se trata de encauzar al usuario hacia un uso racional, ya que
solo se los dan si los receta un médico del hospital y se trata de enfermedades
muy graves en las que hay pocas alternativas terapéuticas. El ministerio no ha
incluido en el borrador un cálculo de lo que va a ingresar con esta medida.
El
presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, José Luis Poveda,
mostró ayer su sorpresa por la medida por varios motivos. Por un lado, porque
no se ha evaluado el impacto recaudatorio que tendrá la iniciativa, unos
ingresos que considera poco relevantes comparado con la molestia que genera a
los afectados al tener que pagar por ellos. Poveda señala que se aplicaría a
entre un 10% y un 15% de los pacientes que acuden a los servicios de farmacia
hospitalaria. “Son pocas personas y poca recaudación”. Además, sostiene que
tampoco se ha evaluado el coste que implicará tener que poner en marcha
unidades de cobro en los servicios de farmacia hospitalaria, algo que nunca se
ha hecho.
“Me parece
que es una medida que requiere una reflexión previa que no hemos tenido la
oportunidad de compartir con el Ministerio de Sanidad”, comenta Poveda. “Lo más
lógico sería habernos solicitado una evaluación del número de pacientes
afectados o de la recaudación que se podría obtener”, explica. En lugar de
ello, la sociedad de farmacia hospitalaria se ha encontrado con la propuesta ya
elaborada encima de la mesa. “Esperamos que se puedan abordar estas cuestiones
en el periodo de alegaciones que se ha abierto”, añade.
Además, la
decisión tiene otra lectura: abre la puerta a que se
cobre en las farmacias hospitalarias. En ellas se dispensan fármacos para
enfermedades muy graves y complicadas (antivirales para el VIH, hormona del
crecimiento, fármacos para la esclerosis). La nueva regulación abría la puerta
a que se cobrara por ellos, aunque el ministerio insiste en que no va a ser
así. Ahora la infraestructura para ello va a estar lista, con lo que se estará
un paso más cerca de intentar ingresar también por esa vía.
Según la
lista que ha hecho pública Europa Press, los fármacos afectados son varios
tratamientos contra el cáncer de mama (Tyverb y la quimioterapia oral Xeloda);
el cáncer de pulmón (Tarceva e Iressa); el cáncer renal (Votrient, Nexavar,
Afinitor y Sutent); tumores cerebrales (Temodal, Temomedac y Temozolomida); el
cáncer de próstata (Zytiga); leucemias (Tasigna, Sprycel, Glivec y Siklos);
linfomas (Zytiga); antivirales para hepatitis C (Ribavirina, Pegintron,
Pegasys, Rebetol, Copegus, Victrelis e Incivo), hepatitis B (Zutectra),
citomegalovirus (Valcyte) y prevención de virus respiratorios en niños (Synagis).
Además, otros fármacos son Enbrel y Cimzia (indicados para tratar varias
artritis el primero y la reumatoide el segundo); Bondronat (para la
osteoporosis); Stelara (psoriasis); Xolair (para el control del asma); Visudyne
(para la degeneración macular asociada a la edad); Dificlir (para la diarrea);
Samsca (para la hiponatremia); Mirena (DIU para la menorragia idiopática);
Elonva (estimulador del desarrollo folicular en tratamientos de reproducción
asistida), y el test Lactest, para detectar la intolerancia a la lactosa. Suman
más de 17 nombres, porque varios de ellos tienen la misma composición.
Fuente: www.elpais.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario