GALLARDÓN: "AQUÍ NO HABRÁ REFERENDUM, SE
LO ASEGURO"
“La rebelión de las togas. Jueces
conservadores y "progres" contra el ministro "reformador
Jueves, 13
de diciembre de 2012
El ministro de justicia, Ruiz Gallardón, se mostró extremadamente enérgico con el proyecto del referéndum del gobierno nacionalista catalán. El alumno predilecto de Manuel Fraga, quiso mostrar sus afiladas garras en todo aquello que se relacionara con lo que el ultraconservadurismo celtibérico considera intocable: "No niego que el referéndum pueda convocarse, -dijo- pero le aseguro que ese refenréndum no se va a celebrar".
Y añadió: "La Constitución Española creó el Estado Autonómico, pero no
hay diferentes formas de aplicar la justicia, que se rige por el principio de
jerarquía. De ninguna de las formas la Ley contempla el referéndum catalán, no
puede producirse de ninguna manera", advirtiendo que hay
"mecanismos" que se aplicarán si eso llega a intentarse.
"Hayan pactado lo que hayan pactado dos partidos, la competencia del
referéndum es exclusiva del Gobierno de España. Si el referéndum intentaras
celebrarse sería suspendido por el orden constitucional".
UNA JUSTICIA "GRATUITA" QUE SERÁ INACCESIBLE PARA LOS MÁS POBRES
Por otra parte, el Ministro de Justicia del gabinete ultraconservador de Mariano Rajoy, Alberto Ruiz Gallardon, devolvió ayer a los jueces el órdago con el que las Asociaciones de Magistrados lo habían atacado la pasada semana. En unas declaraciones al diario monárquico ABC, Gallardón ha asegurado con toda claridad que fueron las asociaciones de jueces, y en concreto la derechista Asociación Profesional de la Magistratura, las que le solicitaron la aplicación de las criticadas tasas judiciales. Gallardón indicó que esa reivindicación y había sido formulada desde que asumió el cargo de Ministro, al inicio de la presente legislatura.
"Con las tasas se pretende financiar algo que está en crisis, que es la justicia gratuita. La justicia viene a costarnos unos 3.900 millones al año, y las tasas serán unos 300, casi el 8%. Nosotros establecemos un sistema que supone 3 veces menos que la media de la Unión Europea, y esas tasas también financian otros sectores. Hay que recordar que no se aplica a todos los asuntos, sino que un 72% de lo que se tramita en los juzgados está exento de tasas ", dijo.
Más adelante, en una entrevista radiofónica el ministro informó que "tenemos un nivel de litigiosidad increíble el año pasado hubo 9,5 millones de asuntos judiciales, mientras un país como Francia tuvo 3 millones menos. Aquí a veces interesa no cumplir las obligaciones, no atender las deudas e introducirlas en un pleito que dilate esto, y hay que cambiarlo".
Sin embargo, el responsable del ministerio de justicia atribuyó a lo que denominó "intereses corporativos" el rechazo mostrado a sus reformas por cerca de una veintena de organizaciones de jueces, fiscales, abogados, funcionarios, ciudadanos y consumido
En sus declaraciones al periodico ABC, Gallardón utilizó el ataque sutil como método de defensa. "¿Cómo no van a protestar los jueces si les hemos quitado la paga extra y reducido seis días de asuntos propios?", esgrimió ofendido el ministro.
En una ofensiva acompañada de fuego racheado, Gallardón procuró que ningún estamento de los que integran el área de la Justicia, quedara exento de sus agrios comentarios. Tratando de dividir el frente que se ha levantado contra su Ministerio, subrayó que los abogados rechazan sus reformas, pero están a favor de eliminar a los jueces sustitutos, en contradicción con lo que reivindican los togados.
En referencia a las declaraciones de algunas Asociaciones de Jueces y fiscales en el sentido que ya no lo consideraban "interlocutor", o de declaraciones como la del colegio de abogados de Las Palmas que decidió considerarlo como persona "non grata", Gallardón añadió una secuencia lacrimógena a su alegato en contra de aquellos que lo cuestionan: "A quien no quiera hablar conmigo, yo le digo que sí estoy dispuesto a hablar con él; mi puerta no está cerrada para nadie, el despacho del ministro está permanentemente abierto para ellos".
De acuerdo con el contenido de algunas de sus frases, Gallardón está convencido de que su labor en la justicia está siendo "revolucionaria". "España siempre que ha habido una reforma - dijo para parangonándose con los más insignes reformadores ilustrados españoles- se ha encontrado resistencia, pero lo valoraremos cuando se vean los objetivos cumplidos" . No se privó el ministro de recordar que el proyecto de reforma de Ley del Aborto está calentándose, en un estado muy avanzado de preparación. En el mismo sentido, se manifestó sobre la Ley de Enjuiciamiento Criminal, explicando que es necesaria una reforma que introduzca agilidad y homologue el español con el resto de procedimientos penales del entorno europeo, diferenciando el papel del fiscal y del juez, o dando más importancia a la acusación popular.
UNA JUSTICIA "GRATUITA" QUE SERÁ INACCESIBLE PARA LOS MÁS POBRES
Por otra parte, el Ministro de Justicia del gabinete ultraconservador de Mariano Rajoy, Alberto Ruiz Gallardon, devolvió ayer a los jueces el órdago con el que las Asociaciones de Magistrados lo habían atacado la pasada semana. En unas declaraciones al diario monárquico ABC, Gallardón ha asegurado con toda claridad que fueron las asociaciones de jueces, y en concreto la derechista Asociación Profesional de la Magistratura, las que le solicitaron la aplicación de las criticadas tasas judiciales. Gallardón indicó que esa reivindicación y había sido formulada desde que asumió el cargo de Ministro, al inicio de la presente legislatura.
"Con las tasas se pretende financiar algo que está en crisis, que es la justicia gratuita. La justicia viene a costarnos unos 3.900 millones al año, y las tasas serán unos 300, casi el 8%. Nosotros establecemos un sistema que supone 3 veces menos que la media de la Unión Europea, y esas tasas también financian otros sectores. Hay que recordar que no se aplica a todos los asuntos, sino que un 72% de lo que se tramita en los juzgados está exento de tasas ", dijo.
Más adelante, en una entrevista radiofónica el ministro informó que "tenemos un nivel de litigiosidad increíble el año pasado hubo 9,5 millones de asuntos judiciales, mientras un país como Francia tuvo 3 millones menos. Aquí a veces interesa no cumplir las obligaciones, no atender las deudas e introducirlas en un pleito que dilate esto, y hay que cambiarlo".
Sin embargo, el responsable del ministerio de justicia atribuyó a lo que denominó "intereses corporativos" el rechazo mostrado a sus reformas por cerca de una veintena de organizaciones de jueces, fiscales, abogados, funcionarios, ciudadanos y consumido
En sus declaraciones al periodico ABC, Gallardón utilizó el ataque sutil como método de defensa. "¿Cómo no van a protestar los jueces si les hemos quitado la paga extra y reducido seis días de asuntos propios?", esgrimió ofendido el ministro.
En una ofensiva acompañada de fuego racheado, Gallardón procuró que ningún estamento de los que integran el área de la Justicia, quedara exento de sus agrios comentarios. Tratando de dividir el frente que se ha levantado contra su Ministerio, subrayó que los abogados rechazan sus reformas, pero están a favor de eliminar a los jueces sustitutos, en contradicción con lo que reivindican los togados.
En referencia a las declaraciones de algunas Asociaciones de Jueces y fiscales en el sentido que ya no lo consideraban "interlocutor", o de declaraciones como la del colegio de abogados de Las Palmas que decidió considerarlo como persona "non grata", Gallardón añadió una secuencia lacrimógena a su alegato en contra de aquellos que lo cuestionan: "A quien no quiera hablar conmigo, yo le digo que sí estoy dispuesto a hablar con él; mi puerta no está cerrada para nadie, el despacho del ministro está permanentemente abierto para ellos".
De acuerdo con el contenido de algunas de sus frases, Gallardón está convencido de que su labor en la justicia está siendo "revolucionaria". "España siempre que ha habido una reforma - dijo para parangonándose con los más insignes reformadores ilustrados españoles- se ha encontrado resistencia, pero lo valoraremos cuando se vean los objetivos cumplidos" . No se privó el ministro de recordar que el proyecto de reforma de Ley del Aborto está calentándose, en un estado muy avanzado de preparación. En el mismo sentido, se manifestó sobre la Ley de Enjuiciamiento Criminal, explicando que es necesaria una reforma que introduzca agilidad y homologue el español con el resto de procedimientos penales del entorno europeo, diferenciando el papel del fiscal y del juez, o dando más importancia a la acusación popular.
LO QUE DICEN
LOS JUECES
En total, dieciocho asociaciones que han suscrito un manifiesto contra las
reformas perseguidas por el ministro. Sus representantes hicieron
hincapié en que, “a pesar de sus diferencias”, todos coinciden en rechazar las
medidas propuestas desde el Gobierno que “van a agravar el deterioro de la
Justicia”. Y criticaron al ministro que “por tener mayoría
absoluta se ha creído que tiene la razón absoluta”. Para ellos, la gestión
del Gobierno “es un ataque” a la Justicia como servicio público bajo la
que se esconde, en palabras de González Armengol, portavoz de la
AFV, “una grave crisis de incompetencia”.
Fuente: http://canarias-semanal.com/

No hay comentarios:
Publicar un comentario