NOTAS BIOGRÁFICAS SOBRE UN RENEGADO [Vídeo]
Los estudiantes "escrachean" a Moral Santín, profesor y
ex consejero de Bankia
Lunes,
17 de diciembre de 2012
Por
A. R. Suárez / Canarias Semanal
José Antonio Moral Santín es uno de esos personajes a los que la política española
practicada a lo largo de estos tres últimos decenios se ha encargado de
modelar a su imagen y semejanza, convirtiéndolos en piezas idóneas y eficientes
al servicio del Sistema. Este "fenómeno" ha afectado a no poca gente
llamada "de izquierdas". La lista es abundante. En el
listado de los desertores figuran desde antiguos sindicalistas de CC.OO. que
fueron a dar con sus huesos en las filas del PSOE o de instituciones
afines al PP - Antonio Gutiérrez y José María Fidalgo
- hasta flamantes ejecutivos como el multimillonario Jaume Roures o
ministros de la ultraderecha pepera como Josep Piqué. Todos ellos
proclamaron en sus años mozos su lealtad a los intereses de las clases
populares. Cuando lograron encaramarse en puestos "importantes" les
faltó tiempo para abjurar de los intereses que habían dicho defender
Pero el caso de Moral Santín es
paradigmático. Economista, autor de varios libros brillantes sobre la
crisis del capitalismo, se destacó entre la progresía de izquierdas por
sus diagnósticos sobre la economía española durante la llamada
"Transición" postfranquista. Fue militante del Partido Comunista
de España en la década de los 70, pero a mitad de los 80 abandonó sus
filas para enrolarse, junto con Ignacio Gallego, en el recién
constituido PCPE, como presunta expresión de su desacuerdo con el
eurocomunismo carrilista.
Sin embargo, poco le
duraron sus efluvios radicales al economista Santín. Allá por el año
1989, cuando la nueva dirigencia de la URSS, encabezada por Mihail
Gorbachov dió claros indicios de sus desviaciones derechistas, Moral
Santín, junto con Ignacio Gallego y otros, se reintegró con todo el
equipaje a las filas del PCE, entonces liderado por Julio
Anguita.
Poco tuvo que esperar Santín para ver
compensada la desleal jugada contra sus antiguos camaradas del PCPE.
En el año 1995 la dirección de su nuevo Partido, así como el sindicato CC.OO.,
lo designó miembro del Consejo de Administración de Caja Madrid.
De manera que con el tiempo Moral Santín terminó convirtiéndose en
vicepresidente de esa entidad financiera, consejero de Mapfre y
presidente del consejo de administración del Centro Internacional de
Estudios Económicos y Sociales. Asimismo, el antiguo "comunista"
ha sido consejero de Cibeles (la Corporación industrial de la
entidad), y vocal de Altea Banco y de la Corporación Financiera de
Caja Madrid. Todo un récord de cargos que, según las estimaciones hechas
por la prensa, le permitieron ser perceptor de un sueldo realmente escandaloso:
526.000 euros (más de 87 millones y medio de pesetas) solo en 2011.
Según ha revelado la prensa, esas fabulosas percepciones se desglosan en 278.000
euros procedentes del Banco Financiero y de Ahorros (BFA) y otros 231.000
euros de Bankia. Además, Santín se embolsó 17.000 euros de Caja
Madrid antes de incorporarse al BFA. Todo ello ocurría mientras
miles de pequeños impositores sufrían sobre sus modestos ahorros los
experimentos de ingeniería financiera realizados por los ejecutivos de este
banco, entre los que se encontraba el "revolucionario" José
Antonio Moral Santín.
Hace tan solo unos meses, Izquierda Unida dio
a conocer publicamente que le retiraba su apoyo a Moral Santín como
representante de esa formación política en Bankia. Cayo Lara, el
recién reelegido coordinador de la Coalición, expresó ante algunos periodistas
que "Moral Santín no ha sido nunca uno de los nuestros". Claro
que para que la dirección de esta organización se apercibiera de ello
necesitó que transcurrieran nada menos que 16 largos años. A buenas horas
mangas verdes.
SANTÍN
RECIBE UNA LECCIÓN DE ÉTICA POLÍTICA DE JÓVENES UNIVERSITARIOS
Y es que José Antonio Moral Santín fue
de aquellos que con la caída de la Unión Soviética y los países de su
entorno creyeron a pie juntillas en la predicción famosa de aquel politólogo
apellidado Fukuyama que auguró que "con el capitalismo había
acabado la Historia". Santín debió de admitir como cierto el
vaticinio, pues emprendió una loca carrera que lo llevó a convertirse en
multimillonario. Pero la crisis, una más en el ciclo de los cataclismos que se
producen periódicamente en el sistema capitalista, pinchó la burbuja de
ilusiones de aquellos que creyeron que el neoliberalismo había acabado con las
perspectivas de cambios sociales en el planeta. Ni que decir tiene que la
prensa de la derecha cavernaria ha aprovechado el caso Santín para
airearlo y convertirlo en arma arrojadiza contra quienes realmente aspirar a
terminar con este sistema. Precisamente por ello se entiende poco la actitud de
las organizaciones que, reclamándose de izquierdas,no abanderaran la denuncia
contra este ejecutivo felón. Pero si bien éstas han intentado que el caso se
perdiera en el olvido, otros más jóvenes, que siguen convencidos de que "la
verdad es siempre revolucionaria", han asumido el reto de denunciar en
público "escrache" al ejecutivo renegado.
Una mañana, mientras Moral Santín
impartía tranquilamente clases en la Universidad, un nutrido grupo de
alumnos le recordó que el sistema capitalista ha podido acabar con muchas
cosas, pero no con la voluntad de las nuevas generaciones de terminar con esta
sociedad de barbarie. Según le espetó a la cara uno de los
estudiantes: "hay que hacer que estos individuos lo pasen
mal, aunque ese daño sea la centésima parte del sufrimiento que ellos han
provocado en las víctimas de sus desahucios". Todo un ejemplo de
lo que se llama sanción social. Algo digno de ser imitado
frente a tanto mangante que dilapida la propiedad ajena en la más absoluta
impunidad.
Fuente: http://canarias-semanal.com/

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