domingo, 2 de diciembre de 2012

“LA MALA PRAXIS DE LAS MULTINACIONALES DEL SECTOR LECHERO CON LOS GANADEROS”



Quién tiene mala leche
Artículos de Opinión | María Sánchez - Veinticinco de abril (GRUNDmagazine) | 01-12-2012 | 
 Corren tiempos de crisis. Encendemos los medios de comunicación y no hace falta esperar mucho para que salga la dichosa palabra a escena. ¿Qué sector no se ha manifestado estas últimas semanas? Diréis, todos. Pues no señores, faltaban las vacas. Sí, esos animales de cuatro estómagos que pacen y mugen han hecho huelga también, y junto con sus ganaderos gallegos han realizado la primera huelga en entregas de leche de la historia, porque sencillamente las cuentas no salen. Pobres vacas, ellas que pensaban que no les iba a afectar la subida del IVA, los recortes, el cierre de centros de salud públicos, ni tan siquiera se imaginaban un posible enfrentamiento con los antidisturbios. Hace 100 años, una familia podía mantenerse más o menos a flote con dos vacas y la venta de leche del día por la calle. Hoy en día, esa familia necesitaría 98 vacas más de buena calidad genética. Tenemos los medios técnicos, las mejores vacas produciendo leche y también una dependencia energética enorme. Además la industria y la PAC no protegen a los ganaderos del sector lácteo. ¿Por qué no salen las cuentas? Sencillamente porque se vende más barato el litro de leche que la cantidad que cuesta producirlo. A un ganadero le cuesta producir un litro de leche entre 38 y 40 céntimos de euro, y ¿a dónde van la mayoría de los consumidores a comprar? A las grandes superficies. Carrefour, Lidl, Lactalis… Esas «magníficas» empresas de confianza, derivan los excedentes de producción láctea hacia nuestro mercado, vendiendo la leche a precios por debajo de los costes, enganchando al consumidor final que estira su carrito de la compra para poder llegar a fin de mes bajo la estrategia de productos reclamo. ¿Y nuestras pobres vacas qué pueden hacer frente a las vacas francesas y alemanas? Absolutamente nada. Esta fantástica Europa con este libre mercado permite que la leche de mala calidad que no se ha vendido en sus países de origen atraviesen impunemente los Pirineos.
Estos días las instituciones oficiales y los antidisturbios de Bruselas están siendo invadidos por una marea láctea. Los ganaderos gallegos han tirado seis millones de litros de leche y piensan llegar hasta donde haga falta. Ya me parecía extraño que los políticos no le dieran la espalda también a las vacas, a esta ganadería y agricultura de dónde venimos y que tanto ignoramos. Cuándo se equilibrará la balanza a este lado, cuándo los grandes industriales dejarán de ser cabecillas de pandilla. Mientras las autoridades galas están mediando para poner fin al conflicto, nuestro querido Arias Cañete, al ritmo que van desapareciendo explotaciones de leche y familias en picado en nuestro país, piensa por qué alimento cambiar el contenido del cántaro del cuento de la lechera. Ay señor ministro, ¿Quién tiene la mala leche? Solo sé que nuestras vacas no.
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Fotografía extraída de “La Vanguardia” el 26.11.12
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