En un artículo publicado en The New York Times, el presidente de
Rusia advirtió a Estados Unidos que su intervención militar en Siria se
traducirá en "una escalada del conflicto más allá de sus fronteras" y
que será considerada "un acto de agresión".
Internacional | Infonews | 14-09-2013 |
El presidente
ruso Vladimir Putin dirigió un mensaje directo al pueblo estadounidense por medio del diario New York Times en el que
manifestó que "los recientes eventos ocurridos en Siria me llevaron a
hablar directamente con el pueblo norteamericano y sus líderes políticos".
"Es importante hacerlo ahora en tiempos en los que la comunicación entre
nuestras sociedades es insuficiente".
"La
relación entre nosotros pasó diferentes etapas. Estuvimos enfrentados durante
la Guerra Fría. Pero también fuimos aliados y vencimos a los nazis juntos. La
organización internacional Naciones Unidas fue creada para prevenir que la
devastación vuelva a suceder".
"Los fundadores
de Naciones Unidas entendieron que las cuestiones referidas a la paz y a la
guerra deberían suceder sólo por consenso y, con el consentimiento de Estados
Unidos, el derecho a veto por parte de los países que integran el Consejo de
Seguridad fue consagrado en los principios de las Naciones Unidas", añade.
"Una
posible acción de guerra de los Estados Unidos contra Siria, a pesar de la fuerte
oposición de líderes políticos y religiosos -incluyendo al Papa-
resultará en más víctimas inocentes y una escalada de violencia, un potencial
crecimiento del conflicto más allá de las fronteras de Siria. Podría socavar
los esfuerzos multilaterales para resolver el problema del programa nuclear de
Irán y el conflicto entre israelíes y palestinos, desestabilizando aún más
Oriente Próximo", advierte. También alerta que podría dar lugar a "un
aumento de la violencia y a una nueva ola de terrorismo".
"Hay
mercenarios de países árabes, occidentales e incluso de Rusia luchando en
Siria. ¿Acaso no volverán a nuestros países con toda la experiencia adquirida
allí? Es una amenaza para todos", planteó el jefe del Kremlin en el
artículo que es calificado como una carta abierta.
El mandatario
ruso sostiene que "en Siria no hay una batalla por la democracia, sino
un conflicto armado entre el Gobierno y la oposición en un país
multirreligioso". "Hay unos pocos campeones de la democracia, pero
hay más que suficientes combatientes de Al Qaeda y otros extremistas",
agrega.
Por su parte,
Putin propone "un diálogo pacífico que permita a los sirios
decidir su propio destino. No estamos protegiendo al gobierno sirio, sino a las
leyes internacionales", aseveró. "Necesitamos respetar al Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas y creer que respetar la ley y el orden es una
de las pocas maneras de mantener las relaciones internacionales en paz en un
mundo turbulento y caótico".
Asimismo,
augura que "resultará en más víctimas inocentes". "No importa lo
limitados que estén los ataques o lo sofisticadas que sean las armas, las bajas
civiles son inevitables, incluidos ancianos y niños, a los que se supone que
protegerían", argumenta.
Acerca del uso
de armas químicas Putin admite que "no hay dudas de que se ha usado gas
venenoso en Siria", pero considera que "hay muchas razones para creer
que no lo ha usado el Ejército sirio, sino las fuerzas opositoras para provocar
la intervención de sus poderosos patrocinadores extranjeros. La ley es
la ley y debemos seguirla nos guste o no".
Además, en el
artículo reflexiona sobre el intervencionismo de Estados Unidos en
conflictos ajenos, al que define como "alarmante tendencia", y se
pregunta: "¿Acaso es por sus intereses a largo plazo? Lo dudo. Millones de
personas en todo el mundo ya ven a Estados Unidos no como un modelo de
democracia, sino como alguien en quien confiar por la fuerza bruta",
concluye.
Putin también
analiza la situación actual de los países que soportaron intervenciones y
afirma que "ha quedado demostrado que el uso de la fuerza no es
efectivo". "Afganistán está tambaleándose, nadie puede decir qué
pasará después de la retirada internacional. Libia está dividido en tribus y
clanes. En Irak la guerra civil sigue. La gente hace paralelismos con Siria y
se pregunta por qué su Gobierno quiere repetir los mismos errores".
Además alerta
sobre lo que "el mundo pensará: si no puedes confiar en el Derecho
Internacional, debes encontrar otros caminos para garantizar tu
seguridad". "Por ello, cada vez más países buscan adquirir armas de
destrucción masiva. Es lógico: si tienes la bomba, nadie te toca",
explica.
Insta a
Estados Unidos a "abandonar el lenguaje de la fuerza y volver al camino
político, diplomático, civilizado". "No estamos intentando proteger
al Gobierno sirio, sino el Derecho Internacional", aclara.
Al respecto,
recuerda que "actualmente el uso de la fuerza solamente se concibe para la
autodefensa o por una decisión del Consejo de Seguridad". "Todo lo
demás es inaceptable, de acuerdo con la Carta de Naciones Unidas, y será
considerado un acto de agresión", alerta.
Putin indica
que "es una nueva oportunidad" la posición del Gobierno sirio de
poner sus armas bajo custodia internacional, para garantizar que no sean usadas
en la guerra civil, y evitar con ello una intervención militar extranjera.
"Rusia,
Estados Unidos y todos los miembros de la comunidad internacional debemos
aprovecharla (...) porque, si conseguimos evitar el uso de la fuerza contra
Siria, mejoraremos la atmósfera de las relaciones internacionales y la
confianza mutua. Será un éxito conjunto y abrirá la puerta a la cooperación en
otros asuntos sensibles", señala el presidente ruso en el artículo
publicado en "The New York Times", citado por Europa Press.
En este
sentido, celebra el discurso que su homólogo estadounidense, Barack Obama,
dirigió a la nación, en el que se comprometió a explorar las posibilidades de
éxito de la vía diplomática, aunque sin descartar totalmente la intervención
militar.
"Creo que
Estados Unidos cree que se trata de una alternativa a la intervención militar y
valoro su disposición a seguir hablando con Rusia. Debemos trabajar juntos para
mantener viva esta esperanza", estima.
"Mi
relación personal con Obama es de una confianza en crecimiento. Aprecio esa
situación. Escuché atentamente su discurso del martes a su nación y estoy en
desacuerdo con la idea de que Estados Unidos tiene un estado de
excepcionalidad. "Es extremadamente peligroso animar a la gente a creer
que es excepcional, cualquiera sea el motivo. Hay países ricos y pobres,
grandes y pequeños, con una larga tradición democrática y que todavía están
buscando su camino hacia ella. Sus políticas son distintas también. Todos son
diferentes, pero no debemos olvidar que Dios nos creó como iguales", dijo.

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