Creen que el hecho
de que haya ocultado su militancia en el PP no es tan importante como el daño
que se ha hecho a la institución
EUROPA
PRESS Madrid 18/09/2013 17:12 Actualizado: 18/09/2013 17:21
El presidente del
Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, a su llegada al acto de
apertura del Año Judicial. EFE/Sergio Barrernechea
La
Unión Progresista de Fiscales (UPF) considera que la permanencia de Francisco
Pérez de los Cobos en la presidencia del Tribunal Constitucional, después
de que el Pleno rechazara este martes las recusaciones presentadas por la Generalitat y el
Parlamento Catalán por haber sido militante del PP y haberlo ocultado,
"perjudica el ejercicio de la importante y delicada función que
corresponde a dicho órgano constitucional".
En
una nota remitida ese miércoles, la asociación progresista de fiscales señala
que "no estamos ante una interpretable cuestión de legalidad sobre
su condición de militante en un partido determinado, sino que, realmente, de lo
que se trata es de alcanzar la máxima exigencia y despejar cualquier sombra
de duda en relación con quienes ejercen responsabilidades públicas".
Para la UPF, la norma jurídica no es "el único límite para el ejercicio de
los cargos públicos de alto contenido institucional que representan a los poderes
del Estado". Entiende esta asociación que "deben ser exigibles
comportamientos y actitudes que despejen cualquier atisbo de parcialidad en
su actuación personal y que pueda extenderse a su ejercicio profesional".
Añaden
que, "el nivel de exigencia debe ser máximo cuando se ocupan cargos tan
relevantes". Por ello, consideran que la omisión de su condición de
militante ante la comisión del Senado, aunque no figure como causa legal de
separación del cargo, revela fundamentalmente que el actual presidente "ha
huido o evitado intencionadamente el control de los representantes de la
soberanía popular" y "ha devaluado por lo tanto a un mero trámite, a
un simple requisito formal, su comparecencia ante uno de los poderes del
Estado".
"En
estos momentos, en los que el desprestigio de las instituciones y la falta de
confianza de los ciudadanos en quienes ocupan las más altas instancias del
Estado, es una preocupante realidad, quienes ejercen el poder deberían liderar
un proceso de regeneración democrática e institucional, con comportamientos
ejemplares", consideran los fiscales progresistas. Por ello, apuntan que
"ejemplar sería devolver al Tribunal Constitucional, con la
dimisión de su Presidente, parte de la credibilidad justificada o
injustificadamente perdida".
Fuente:
www.publico.es

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