La plantilla de
docentes encara el nuevo curso con las mismas preocupaciones que en los años
anteriores, la mayoría relacionadas con la crisis y los recortes: menos
sustituciones, más alumnos en el aula, pobreza infantil...
10/09/2013 - 01:41h
Imatge de l'escola Mar
Bella, de Barcelona.
Òscar Simón, profesor de
instituto en Sant Feliu de Guíxols (Girona), tiene muy claras sus
preocupaciones, traducidas en retos, de cara al curso que comienza el próximo
jueves: por un lado, tener que gestionar las consecuencias que la crisis
provoca en algunos niños, y por el otro, garantizar una educación de calidad a
sus alumnos a pesar de tener menos recursos y un aula más llena. A María José,
por su parte, maestra veterana en la localidad de Cabrils, le preocupa que las
sustituciones no se cubran íntegramente -sólo el 86% de la jornada-, porque ve
como los sustitutos terminan haciendo la jornada completa a cambio de un sueldo
inferior.
Estos quebraderos de cabeza, a
dos días de arrancar el curso escolar, no son nuevos. Se derivan de las
políticas de recortes que han aplicado en los últimos dos años la consejera de
Enseñanza, Irene Rigau, y el ministro de Educación, José Ignacio Wert, y que
han obligado a los maestros a "tirar de vocación" -en palabras de
Simón- para evitar, un curso más, que las reducciones de presupuesto
perjudiquen el aprendizaje de los niños y niñas. La vocación docente suple lo
que la Administración recorta, según coinciden en afirmar maestros, sindicatos
y movimientos de renovación pedagógica. En palabras de Rosa Cañadell, portavoz
hasta este lunes del sindicato USTEC-STEs -ha jubilado- los maestros mantienen
viva la escuela pública "a pesar de la Administración".
"El compromiso de los
maestros está asumiendo el impacto de los recortes, y hasta ahora lo ha
conseguido en muchos casos", sostiene Ismael Palacín, director de la
Fundación Jaume Bofill, que ve en el crecimiento demográfico "una gota
malaya" que amenaza la escuela pública, incapaz de ampliar su plantilla.
Cataluña cuenta con 50.000 alumnos más y 3.000 maestros menos que hace dos
años.
Este curso, 2013-2014, los
nuevos ajustes presupuestarios no afectan directamente a la actividad en el
aula -la conselleria ahorra esta vez suprimiendo líneas de P-3 en algunas
escuelas y apoyándose en las diputaciones, que pagarán la parte que
correspondía a la Generalitat de las guarderías-, pero las políticas regresivas
"empiezan a pesar" sobre los hombros de los maestros, después de tres
años de crisis, afirma Montse Ros, secretaria de Educación de CCOO.
Preguntados por
catalunyaplural.cat, maestros , sindicatos y movimientos de renovación
pedagógica presentan una lista de preocupaciones de cara al inicio de curso no
muy diferente a la de años anteriores. Preocupa la cobertura de sustituciones,
que no se cubren si la baja es de menos de diez días -una medida impulsada por
Wert que Rigau ha aplicado excepto en las escuelas más conflictivas-; preocupan
los ratios de elevadas -"tenemos alguna de 27 niños en nuestra escuela,
¿alguien tiene idea de cómo se trabaja con tanta gente?", se pregunta
María José-; generan inquietud los problemas de malnutrición -"muchos nos
hemos encontrado en alguna ocasión que algún niño venía sin desayuno en clase",
explica Óscar Simón- y en general las consecuencias de la pobreza infantil. En
esta cuestión, otra vez aparece la vocación de los maestros: "La escuela
ofrece una asistencia social de primer orden, además de contener el estrés y la
angustia de los niños", valora Palacín.
A medio plazo: el decreto de
plantillas
En la lista interminable de
retos para el mundo de la educación -en continua revisión-, que se vuelve a
poner en marcha este jueves, los docentes se enfrentan a lo largo de este curso
el desarrollo del decreto de plantillas, previsto en la Llei d'Educació de
Catalunya. Una medida que en principio debe servir para ampliar la autonomía de
los centros pero que es vista con recelo por muchos maestros porque cambia sus
condiciones de contratación. A partir de su entrada en vigor, los directores de
cada centro podrán establecer los criterios de contratación para el 50% de la
plantilla.
Desde el sindicato USTEC-STEs,
Cañadell considera que lejos de suponer una mayor autonomía de centros, este
decreto instaurará el modelo privado de selección de personal, por lo que
maestros de la escuela pública deberán presentar currículos y estar sujetos
"a la santa voluntad del director".
Más expectante, Palacín cree
que el decreto es una oportunidad para "creernos la autonomía de centros",
considerada mayoritariamente por la comunidad educativa como un factor
cualitativo, y espera que a lo largo del año se vaya concretando la propuesta
de la Generalitat.
Fuente:
http://www.eldiario.es/

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