15 de septiembre de 2013
No se trata de las las abuelitas ochentonas que todas
las tardes acuden a la misa parroquial que el cura de turno les “celebra”
y luego vuelven a sus humildes hogares satisfechas de su “encuentro” personal
con su “Dios”.
Es otra la historia: sencillamente es/son una
organización secreta de más de dos mil años, cuya finalidad es el dominio del
mundo y de las conciencias, es apoderarse de las voluntades de los seres
humanos para su propia satisfacción e interés, para acumular riquezas y
poder. Sus jefes se dan a si mismo los títulos de monseñor, abades,
obispos, arzobispos, cardenales y en la cumbre un sumo pontífice-rey al que
todos le le llaman “santidad”...
En realidad es un Estado supranacional, aunque tenga unas
fronteras ficticias pactadas en su día con el dictador fascista Musolini, que
invade todos los estados de la Tierra y se permite criticarlos, cobrarles
impuestos, premiarlos o castigarlos con el infierno eterno si no se
avienen a reconocerles la supremacía ideológica mundial que se afanan
en ostentar. Es tanta la riqueza acumulada que poseen bancos propios,
cuentas corrientes en paraísos fiscales, participaciones en toda clase de
negocios, incluidos. como no, los bélicos, sin olvidar el importante
papel que desempeñan en el blanqueo del dinero procedente de las mas diversas
actividades delictivas.
Pero son tan listos que se sacan de la manga organizaciones
“caritativas” que les sirven de tapadera y escondite de su verdadera actividad.
Por ejemplo en nuestro país no aportan ni el dos por ciento del presupuesto de
Cáritas y sin embargo que bien les viene esta ONG y otras para ocultar sus
chanchullos...
Es una sociedad secreta y conjurada contra los intereses
públicos, que atenta contra la libertad de conciencia y expresión de
todos, que ha ido fabricando a lo largo de su historia una “moral” que dicen
derivada de la Ley de Dios y que tratan de imponer a ciudadanos y
estados sin el menor recato: “nadie está legitimado para juzgarles a
ellos, ellos son los jueces, los que tienen hilo directo con el Dios
“único” y “verdadero”...
Hoy en nuestro país gozan de un poder inmenso, sobre el
gobierno, las instituciones y las conciencias de tantos crédulos de esas
fantasías semi-religiosas que les permite decir/imponer al gobierno de
turno que cosas, que leyes, que disposiciones se pueden permitir o no:
ahí esta su guerra contra los derechos de la mujer (“fuente” del pecado),
contra los homosexuales y su derecho al el matrimonio o a la adopción,
contra los médicos y sus cuidados paliativos a los enfermos terminales
(situación que exceptúan cuando son ellos los perjudicados por la enfermedad),
su oposición radical al derecho al aborto, a la eutanasia, el control que
ejercen sobre de la escuela, con la imposición de la religión como
asignatura o vaciando e incluso expulsando de currículo educativo de contenido
aquellas que puedan abrir los ojos a los escolares como Educación para la
Ciudadanía...
Resumiendo, es tanto el poder y el mal que representan que
una sociedad no será libre hasta que no se proceda, en legitima defensa
ciudadana, a su disolución y expropiación de sus bienes para ponerlos al
servicio del pueblo.
Salud y República.

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