Autor: Rafael
García Almazán
Ahí están. Emocionados. Tan emocionados como totalitarios,
fascistas y violentos. Gentuza que nos retrotrae a otros tiempos. Tan
campantes. Están hartos de hacer intervenciones violentas y no pasa nada.
Ayer fue en la Librería Blanquerna, Centro Cultural
dependiente de la Generalitat de Cataluyna, donde estos salvajes
entraron para cargarse un acto institucional en el día de la Diada
Catalana.
Su franquismo redomado,
herederos del Imperio bajo el sol en el que siguen creyendo, irreductibles
conductores de minorías salvajes, les hace incapaces de otra cosa que no sea la
violencia totalitaria.
No sólo se cargaron el
acto sino que hirieron a varias personas y además utilizaron gases pimienta que
hicieron irrespirable el aire de la librería, provocando el desalojo de la
misma. Pero no pasa nada. Son profesionales del terror que saben que estas
bromas no les cuesta sino un pequeño paso por comisaría. Y bien que lo saben.
Porque estos neonazis
capaces de cualquier cosa son justamente los que incentivan a los catalanes
independentistas por aversión. Y son conocidos, muchos de ellos iban al
descubierto haciéndose los valientes. Unos valientes que entran en una librería
–para ellos los libros son armas de destrucción masiva— bajo el amparo de
partidos políticos legales para romper un acto. Tan valientes que no fueron
capaces de ir a Catalunya a actuar, por miedo y si lo hicieron en Madrid, donde
saben que están más protegidos. Y van, como decía bajo el paraguas de partidos
políticos que son legales ¿?: Democracia Nacional, Alianza Nacional o Falange.
¿Alguien puede entender que estos partidos sean legales, después de ver cómo
actúan? Desde luego en Alemania no lo serían.
No soy proclive a
prohibir, sin embargo no parece que hay motivos para que existan partidos legalizados
que representan el Nazismo de forma violenta y que no se conforman con
pretender imponer sus ideas sino que tratan de hacerlo a la fuerza, caiga quien
caiga.
Ya está bien de actuar
con buenismo, con esta gente. Hay que ilegalizarlos mientras permanezcan
asilvestrados, y su ilegalización no ha de responder a sus ideas, aunque éstas
sean totalitarias, sino a sus acciones salvajes.
Pero aquí somos tan
buenos que en aras de la libertad dejamos que esta gentuza nos asuste, nos veje
y cometa actos violentos. No pasa nada. Han detenido a seis de ellos, ya verán
cómo en dos días están otra vez en la calle.
Una prueba más es ver
cómo campan por las redes sociales publicitando sus salvajadas sin que nadie
les conmine a comportarse. Por ejemplo, tienen página en Facebook, todos los
partidos Falangistas, Alianza Nacional y Democracia Nacional sin ningún
problema, sin embargo, éste que suscribe y algunos otros como el amigo Paco Arenas
han sido durante largo tiempo tratados como spam y como peligrosos, sin que se
pudiera entrar en nuestros blogs sin salvar un aviso de gente spam. Y es que
ellos sí que pueden decir y hacer lo que les venga en gana, sin embargo, ser
rojo, en este país todavía te trae problemas. Aseguro que tanto Paco Arenas
como yo podemos ser de izquierdas, pero quienes nos conocen saben que de
violentos nada de nada.
En fin, todo esto es
fruto de una transición que no fue capaz de superar el franquismo y de un
partido popular que permite hasta en sus propias filas que de ven en cuando
--algunos alcaldes, concejales o jovenzuelos de NN.GG.—salgan algunos
militantes con símbolos franquistas o alaben ese régimen sin que ocurra nada.
Todavía el Partido Popular como tal no ha condenado el franquismo, al igual que
nuestro “querido rey” que ha sido incapaz de condenar a quien le subió al
trono.
Lo lamentable es que
esto seguirá salvo que se tomen medidas, mientras que hacer el salvaje salga
gratis o casi gratis estos individuos insistirán y seguirán amedrentando al
personal. Es lo que saben hacer en nombre de uno de los más grandes asesinos
del siglo XX.
Salud y República
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