Artículos de
Opinión | Francisco González Tejera | 15-05-2013 |
En Alcazar
de San Juan (Ciudad Real) los pacientes con terapia respiratoria en sus
domicilios recibieron la pasada semana una carta del gobierno de la ultra
católica y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, donde se les
comunicaba que en 15 días les dejarán sin aire, sin oxigeno que respirar,
debido a los recortes salvajes de esta personaje de sainete del
tardofranquismo, bien casada con uno de los dueños de la empresa de sanidad
privada más potente y multimillonaria del estado español.
Estas
personas con graves patologías pulmonares verán con pena y desesperación cómo
se llevan de sus casas los equipos, las bombonas tan necesarias para tener una
mínima calidad de vida, ya que según esta siniestra notificación “no son
pacientes económicamente rentables”, al parecer porque la empresa privada Linde
Médica, que opera en el sector desde 2012, tomó la unilateral decisión de que
el uso que hacen del mismo es inferior al que recomiendan los facultativos.
De nuevo son
los más débiles y desprotegidos los que sufren los abusos y recortes de la
casta gobernante, siempre al servicio de las empresas privadas que les
financian las elecciones y otros vicios, en una dinámica inhumana y vergonzosa,
donde la prebenda y el amiguismo presiden unas relaciones esperpénticas, que
avergüenzan a la honrada y empobrecida ciudadanía que sufre para llegar a fin
de mes.
Las
facciosas medidas de austeridad que promueve la mafiosa troika y que aplican a
rajatabla los sumisos y corruptos gobiernos europeos, atacan directamente al
corazón de los derechos humanos más elementales, generando un verdadero saqueo
de todo lo público, que es regalado a precio de costo a empresas privadas sin
escrúpulos, buenos amigos y familiares de los que ejercen el poder con mano de
hierro, sobres y cuentas corrientes en paraísos fiscales repletas de dinero
negro.
La obsesión
por cumplir los objetivos del déficit de personajes como esta oscura dama de
peineta y misa diaria, les hace siempre recortar los derechos de los de abajo,
los discapacitados, las personas humildes de los remotos pueblos de Castilla-La
Mancha, a los que intentan suprimir los servicios de urgencia, los enfermos
oncológicos a los que retiran los equipos de radioterapia y branquiterapia, los
niños y niñas con necesidades educativas especiales, las personas desahuciadas
y que viven en la extrema pobreza.
Esta
impresentable presidenta decidió este verano quitar el aire acondicionado,
dejar sin agua mineral a los pacientes ingresados en los hospitales de la
comunidad autónoma que gobierna, entre otras caciquiles medidas, de las que
presume entre sus aristocráticos correligionarios de partido, generando un
proceso privatizador de instalaciones y recursos sanitarios públicos sin
precedentes en la historia de España, condenando a millones de personas a
depender de especuladores que viven del negocio del dolor, del sufrimiento, de
la enfermedad y de la muerte.
La
"marca España" de la que presume esta tradicional señorona de sonrisa
falsa y su sobrecogido partido, ha provocado en apenas año y medio de gobierno
unos recortes y reformas que se están cargando del todo el estado del
bienestar, empobreciendo a todo un pueblo, donde, según Cáritas, más de 3
millones de ciudadanos están al borde de la exclusión social y 10 millones
sobreviven bajo el umbral de la pobreza.
Un
insensible gobierno promotor de una Reforma Laboral que ha provocado la pérdida
de más de un 30% de poder adquisitivo en los salarios, millones de despidos y
un aumento del desempleo, que está a punto de llegar a los 6,5 millones de
personas sin casi ninguna esperanza de encontrar trabajo algún día.
La gente
joven ya supera la cifra récord de un 57,22% de paro y desde el gobierno sé
estimula, como única salida, la emigración forzada, marcharse y dejar todo,
familiares y amigos, para iniciar una nueva vida en cualquier otro país del
norte europeo si no quieren morirse de hambre, convirtiendo a este sector de
población, junto al de los mayores de 50 años, en el más castigado por esta
inventada y premeditada crisis capitalista, que solo beneficia a las mafias, a
la delincuencia de guante blanco, a los millonarios y a los políticos
corruptos.
La miseria y
el hambre parecen ser el destino de millones de ciudadanos y ciudadanas del
estado español, en una situación de caos político-institucional y corrupción
sin parangón, donde una elite minoritaria vive en la absoluta opulencia,
mientras la mayoría sobrevive sin casi ningún ingreso y una gran parte de la
población recurre a instituciones de beneficencia para poder alimentarse.
Datos
estremecedores que contrastan con el espectacular y escandaloso enriquecimiento
de las elites políticas, financieras y monopolistas, que se forran pescando en
el río revuelto de esta falsa que llaman crisis, que parece que viene muy bien
a estos sectores oligárquicos, en un país que ahora mismo es el noveno del
mundo en número de millonarios, que declaran unos ingresos anuales de más de un
millón de dólares, mientras el 70% de la población que tiene la suerte de
trabajar no supera los 800 euros mensuales.
Los
promotores de la "marca España" no se cortan ni les importa que ya un
25% de la población infantil esté pasando hambre, ni recortar el subsidio de
desempleo o las pensiones de las personas mayores, medidas que serán inminentes
en los próximos meses en aras de agradar a la fascista Ángela Merkel y sus
sicarios de la troika.
Organizaciones
humanitarias como Cáritas y Unicef, nos anuncian que miles de niños y niñas
sufren de hambre y malnutrición en Extremadura, Andalucía, Canarias, Murcia,
etc., al cargarse sus gobiernos autonómicos las becas de comedor, quitándoles
de un plumazo la única comida equilibrada del día, dándose numerosos desmayos
en horas de clase por no haber cenado ni desayunado.
Pero ni esta
hambruna infantil ni los más de 15 suicidios diarios por razones económicas
parecen importar al gobierno del pasmado presidente y sus mariachis. Su
respuesta es endurecer los recortes, anunciar más privatizaciones, subir
impuestos, bajar salarios, recortar gasto social, invirtiendo un 97% del dinero
de las pensiones en pagar deudas que ellos mismos han generado con sus orgías
del despilfarro, el expolio, los pelotazos y la corrupción, dando pie a uno de
los mayores desastres humanitarios de la historia del sur de Europa.
Una política
suicida que solo beneficia a la casta vinculada al poder, a sus familiares y
amigos de la empresa privada, los mismos que aparecen en esas anotaciones
contables, que financian esta siniestra “marca” de listillos encorbatados que
ahogan y matan de hambre a nuestro pueblo.
Fuente: http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/2013/04/la-marca-espana-nos-roba-hasta-el.html

No hay comentarios:
Publicar un comentario