Después de dos años,
el 15-M sigue atravesando fronteras. Ciudades europeas acogen a españoles
exiliados que luchan contra la austeridad
MARÍA
GONZÁLEZ RODRIGO Bruselas 12/05/2013 19:48 Actualizado: 12/05/2013 21:37
Manifestantes celebran
el segundo aniversario del 15-M en Bruselas. MARÍA GONZÁLES RODRIGO
Hace
dos años, en las calles se despertaba una nueva conciencia social. En la plaza
de Sol acampaban conciencias que confluirían en un movimiento común que
conseguiría llegar hasta ahora. Muchas de esas conciencias han tenido que
emigrar para buscarse un futuro fuera de España, ahora la amplía red del
15-M no sólo se limita a España, si no que ha alcanzado todo el mundo.
Grupos
de personas, más numerosos en unas ciudades y más modestos en otras, siguen
reivindicando una sociedad que dé prioridad a sus ciudadanos por encima del
capital. En Bruselas, centro europeo por excelencia, el 15-M se sigue
organizando para luchar por el cambio que se proponía desde hace dos años. La
idea que proponen en general es fomentar una lucha común entre países de la
Unión Europea para acabar con la austeridad.
Fátima
Morales lleva dos años participando en el 15-M de Bruselas. Morales acudió a
Sol en las primeras acampadas, pero en poco tiempo llegó a Bruselas. "Aquí
hemos tenido muchos cambios, el 15-M se ha diversificado", asegura esta
joven. "Aquí en Bruselas estamos viendo un movimiento que está surgiendo
en forma de marea europea, hay asociaciones que se están juntando para luchar
contra un fin común, el fin de acabar con la austeridad y crear una sociedad
más humana", declara Morales a Público. Esta integrante del
15-M Bruselas cree que es necesario un llamamiento a "la conciencia
social", para conseguir "una sociedad más solidaria".
"A
partir de ‘No nos vamos, nos echan' se ha unido más gente", asegura una
participante Carlos Lancharro empezó el movimiento en Barcelona. "Cuando
desalojaron la plaza Catalunya yo ya estaba en Bruselas", cuenta a Público.
"Buscamos asambleas y grupos de trabajo en Bruselas, la gente de Madrid o
de España en general estaba muy animada, contagió al resto de Europa",
asegura este miembro. Lancharro coincide con Morales en que el 15-M se ha
diversificado y ha sido capaz de desarrollar nuevos proyectos autónomos. Para
este indignado lo más importante ahora reside en poder organizar manifestaciones
"a nivel europeo", para así "poder luchar juntos, un país
sólo no tiene la misma fuerza", subraya.
Este
grupo sigue recibiendo a personas, nuevos integrantes participan en asambleas.
"A partir de ‘No nos vamos, nos echan' se ha unido más gente", asegura
Sara López, miembro de 15-M Bruselas desde hace dos meses. Esta joven llegó a
Bruselas por unas prácticas y desde entonces ha participado activamente en el
movimiento. "El hecho de que la gente se vea obligada a irse de Espala
está provocando que haya más gente con las mismas vivencias, con situaciones
precarias que comparten y que les hacen unirse", señala López.
"En Bruselas estamos trabajando en la distancia, pero
creo que habría que darle un giro para trabajar por lo local e intentar
involucrar a otras nacionalidades", asegura una indignada
Para
ella, el 15-M ha pasado "del despertar con la protesta a pasar a
actuar". "Los siguientes pasos del 15-M Bruselas son temas de los que
tenemos que hablar más", declara a Público. "La voz no se da,
si no que se toma", reivindica esta joven, "en Bruselas estamos
trabajando en la distancia, pero creo que habría que darle un giro para
trabajar por lo local e intentar involucrar a otras nacionalidades que están
viviendo la misma situación que nosotros y que todavía tienen que despertar",
zanja López.
El 15-M Bruselas también
celebra sus dos años de movilizaciones
La
capital europea también ha querido celebrar los dos años de movimiento, por
ello han organizado una marcha desde la Place d'Espagne hasta la Bolsa. Con la
pancarta de Euope Rise Up han guiado la manifestación por las calles de
Bruselas. "Se va a acabar, se va a acabar, se va a acabar la paz
social", es uno de los gritos que se han escuchado durante la protesta. Al
llegar a la Bolsa, los miembros del 15-M Bruselas han realizado una
performance. "Hemos representado a los países europeos vestidos de negro y
con una estrella en la espalda", dice Sara López. En un círculo, los
‘países' tenían los ojos vendados y tres personas, que simulaban la troika,
giraban en torno a ellos. "Con las jeringuillas queremos simular cómo
la troika ha desangrado a los países europeos con las políticas de
austeridad", añade López.
Después
de que los países cayeran por las políticas de la troika, un país ayuda al
resto a "despertar", señala López. En la performance los países
se unen y consiguen acabar con la troika.
Tras
esta interpretación, en la que han participado personas de distintas
nacionalidades, un miembro del 15-M Bruselas ha leído un manifiesto en el que
recordaban las palabras de José Luis Sampedro. "Me ilusiona ver que los
receptores del mensaje, muy certeramente, habéis comprendido que no basta
con indignarse, que es necesario convertir la indignación en resistencia y
dar un paso más", han leído en las escaleras de la Bolsa en Bruselas,
citando a Sampedro.
Fuente: www.publico.es

No hay comentarios:
Publicar un comentario