Organizaciones
sociales y Gobierno andaluz critican la ampliación del copago farmacéutico a
medicamentos de dispensión hospitalaria para tratar enfermedades como la
leucemia, la hepatitis C o el cáncer de mama.
Pablo Fraile / Sevilla /
21 sep 2013
El nuevo
sistema de copago indigna a los pacientes. // Junta de Andalucía
“Tengo VIH. Tengo diabetes,
colesterol y varias cosas. No tengo ni un duro”, cuenta Manuel desde el Centro
de Encuentro y Acogida de La Línea de la Concepción (Cádiz) mientras espera el
almuerzo. Manuel, que también tiene hepatitis C, aunque no se la trata, reclama
comprensión al Gobierno: ”Que aflojen más”. Denuncia que no puede
comprarse el tratamiento para sus múltiples dolencias todos los meses y asegura
que conoce a muchos en su situación: solo gracias a la ayuda de familiares
pueden hacer frente a sus tratamientos: “Con eso compran algunos meses sí,
otros no”.
Pese a que los
retrovirales no entran dentro del listado de nuevos medicamentos de
dispensación hospitalaria sujetos a copago, la Federación andaluza ENLACE -que
trabaja en el ámbito de la exclusión social- alerta de los problemas que
tendrán los pacientes drogodependientes con VIH que además estén infectados con
hepatitis C, algo frecuente según la organización. “Llueve sobre mojado”,
denunciaba ayer Antonio Escobar, presidente de la Federación a
andalucesdiario.es. “En la mayoría de los casos no es que haya una situación
económica complicada, es que no hay situación económica”, afirma.
Salvador Rojas, enfermero
del centro, asegura que la nueva medida dificultará aún más el tratamiento de
drogodependientes con hepatitis C. “La gente es reacia”, cuenta, factor al que
habría que sumar ahora el económico. Según denuncia ENLACE, pese a que el
límite de 4,20 euros no sea demasiado elevado, se hace cuesta arriba para
pacientes con enfermedades crónicas y múltiples tratamientos. “La suma del
copago de varios medicamentos provocará una carga muy importante en la economía
de estas personas”. “De nuevo recibimos otro mazazo. Los más perjudicados son
los más desfavorecidos”, critica Escobar. “No entiendo qué se pretende
conseguir. ¿El ahorro es tan inmenso que no importa la vida?”.
El paso adelante del Gobierno
en el sistema de copago farmacéutico ha despertado la inquietud y la
indignación de organizaciones sociales y la Junta de Andalucía. A partir del
uno de octubre, un grupo de 42 medicamentos de dispensación hospitalaria dejará
de ser gratuito. Para su obtención, el paciente deberá pagar un 10% del coste,
hasta un límite de 4,20 euros -salvo los grupos exentos, como parados a los que
se ha agotado la prestación-. Se trata de fármacos que, entre otros, sirven
para tratar el cáncer de mama, la leucemia o la hepatitis C. “Estamos muy
preocupados”, confesaba ayer una representante de la Asociación Española contra
el Cáncer a este periódico. La Junta de Andalucía calcula que, solo en la
comunidad, afectará a más de 90.000 pacientes.
La medida, publicada el
jueves en el BOE, da una vuelta de tuerca a un sistema que el ministerio
justificó para “poner en valor el medicamento y crear un efecto
disuasorio”. El argumento, sin embargo, no convence en esta ocasión. “Ningún
enfermo pide esa medicación a su capricho”, explica Antonio Bellido, presidente
de la Asociación Andaluza de Lucha contra la Leucemia Rocío Bellido. “En el
cáncer hablamos de medicamentos complejos y es el médico el que siempre
dispensa”.
Para Bellido, la novedad
que introduce el sistema de copago solo sirve para mezclar salud y hacienda
pública, aspectos que, en su opinión, deberían quedar apartados. “Todo lo
que conlleve un esfuerzo por parte del paciente es un retroceso”, denuncia.
Enfermedades como la leucemia, potencialmente mortales, deberían quedar libre
de carga, opina.
El tipo de pacientes a los
que se impone la nueva tasa es la principal crítica que ha despertado la
medida. Afecta a personas con enfermedades graves o crónicas que en ocasiones
tienen más gastos asociados a la enfermedad o problemas laborales. “Son
personas muy desfavorecidas y el Gobierno que no lo tenga en cuenta no tiene
sensibilidad”, se lamenta. “Una sociedad debe ser más receptiva”. La
organización de consumidores FACUA va más allá y habla de “otro ejemplo de la
crueldad del Ministerio de Sanidad con los más débiles”.
La Junta de Andalucía, que
ya ha anunciado que estudiará el margen de la Administración ante la norma, se
mostraba ayer muy preocupada por el efecto que el copago pueda tener en la
continuidad del tratamiento de muchos enfermos. Puede convertirse, decía la
Consejería de Salud, “en un obstáculo para que los pacientes con rentas más
bajas puedan asumirlo, no sólo por el coste, sino por el riesgo de que
abandonen sus tratamientos, con el peligro que ello conllevaría sobre el
control de la enfermedad o la propia vida de los pacientes”.
Fuente: http://www.andalucesdiario.es/

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