Caminó unos
100 metros desde el Hotel Hilton. Se sentó. Suspiró. Había sido un día
agotador. Sábado 7 de septiembre. 14 horas en Buenos Aires. La Princesa Letizia
bajaba las revoluciones después de escuchar a su marido, el Príncipe Felipe,
exponer la candidatura de Madrid 2020 ante los 106 miembros del Comité Olímpico
Internacional (COI). Una prueba de fuego cargada de tensión.
La Princesa de Asturias se acomodó en un sillón blanco del salón… y
sorprendió a todos: se descalzó sus zapatos rojos y, durante unos quince
minutos, reposó sus pies en una mesita baja.
“Nos
quedamos todos con la boca abierta”, dijo una empleada, la misma que relató la
escena, fuera de todo protocolo. Letizia se sentía como en casa. La Princesa
estaba en Calima, un salón de eventos (http://www.calimabuenosaires.com.ar/fotos_corp_mad.php)
alquilado por la delegación española y que sirvió como lugar de reunión para
la tropa olímpica. Allí se ofrecía desayuno, almuerzo, merienda y
cena a unos 300 españoles que llegaron a Buenos Aires para apoyar el proyecto.
Lugar no faltaba. El coqueto salón, decorado con piedra natural, cuenta con 452
metros cuadrados para organizar este tipo de eventos.
Estancia en
Buenos Aires
Pese al
fracaso ante el Comité Olímpico, la delegación española se permitió algunos
gastos en Buenos Aires. Dispuso de un hotel cinco estrellas para 300 personas,
contrató un salón exclusivo para eventos, pagó el viaje de más de 100
periodistas y arrendó un piso de 200 metros cuadrados en el barrio más caro de
la ciudad. Hasta trajo desde España 170 kilos de ibérico y hospedó al mejor
jamonero del mundo bajo el mismo techo que el Príncipe Felipe. El hotel y los
viajes formaban parte de intercambios con patrocinadores.
Calima fue
el escenario de la derrota. Los carteles con la leyenda “Madrid 2020” colgados
de la pared quedaron inmediatamente fuera de juego. El sueño había terminado.
Mariano Rajoy, los Príncipes de Asturias, Ana Botella y Alejandro Blanco lo
observaron por televisión desde una pantalla gigante. “La más angustiada era
Doña Letizia”, repiten los empleados del local, que todavía recuerdan su
decepción.
Fueron
jornadas full time en Calima. Aunque desde el salón ocupado
por la delegación hispana no quisieron revelar el coste de esta instalación, su
alquiler cuesta 2.000 euros por día. La comida y la bebida para todos los
invitados elevan el presupuesto hasta casi 10.000 diarios, según fuentes del
sector.
La ubicación
de algunos de los lugares que frecuentó la delegación española era
estratégica: estaban en el corazón de Puerto Madero, la zona más cara de la
ciudad de Buenos Aires. Desde allí se puede observar, por ejemplo, la Torre YPF
construida por el reconocido arquitecto César Pelli o la Casa Rosada. Una zona
cómoda incluso para recorrer a pie el circuito entre el Hilton y el Hotel NH
Tower (http://www.nhhotels.com/nh/en/hotels/argentina/buenos-aires/nh-city–and–tower.html),
lugar de hospedaje en el distrito histórico de la candidatura española.
Un cinco
estrellas sólo para la delegación española
Jueves por
la noche. Doscientas personas esperaban su turno en el lobby del
Hotel NH Tower. Uncheck-in multitudinario. Desembarcaba el chárter
de Air Europa, esponsor de Madrid 2020. Llegaron deportistas, periodistas y
algún político, todos a la espera de subir a las habitaciones.
Durante tres
días, este hotel de cinco estrellas estuvo cerrado al público. Todas las
habitaciones estuvieron a disposición de la comitiva madrileña. “Llegaron a ser
casi 300 personas hospedadas”, asegura Diego Montero, gerente corporativo de El
Corte Inglés Viajes, que organizó parte de la excursión a Buenos Aires. Fueron
369 habitaciones y 11 salas a disposición, afirman fuentes consultadas por este
periódico.
Allí se
hospedaron todos. Los miembros de la Casa Real. Las estrellas del deporte, como
Pau Gasol y Sergio “Maravilla” Martínez. La comitiva política. Sólo hubo dos
excepciones: Ana Botella prefirió dormir en la residencia del embajador en
Argentina, Román Oyarzún Marchesi, en el barrio de Palermo; y Alejandro Blanco,
que se alojó en el Hilton, epicentro del lobby olímpico.
Durante una
semana, el NH Tower se transformó en “La Casa de España”. También se utilizaron
sus salones, como el Gaudí, para las conferencias de prensa. El sábado por la
noche, después de la última aparición pública frente a los periodistas, también
se usaron para hacer la fiesta final de Madrid 2020. Un agasajo para 400
personas, entre ellos Rajoy y el Príncipe.
El Príncipe
se alojó en una suite, resaltó un miembro de la comitiva poco acostumbrado a
tratarlo. Fuentes del hotel confiesan que esperaban que se hospedara en la
suite presidencial, la habitación más lujosa del edificio, que después fue
ocupada por Mariano Rajoy.
Consultados
por El Confidencial, desde El Corte Inglés se negaron a revelar el
coste de la estancia en Buenos Aires. Según pudo saber este periódico, la
habitación más económica del hotel cuesta 125 dólares, la suite que usaron los
Príncipes, 175, y la suite presidencial se cotiza hasta los 400 dólares.
170 kilos de
jamón ibérico
“Era
muchísima gente. Incluso había más de 100 periodistas que llegaron todos juntos
y se alojaron ahí. Estaba Televisión Española, pero también medios privados”,
comentó una fuente que vivió el día a día de la delegación. Desde El Corte
Inglés, Montero ratificó que muchos periodistas se hospedaron en el NH, aunque
evitó dar detalles. “No podría precisiones la cantidad. El viaje en avión
fue cortesía de Air Europa. En realidad, fue parte de la negociación como
esponsor de Madrid 2020”.
Del buen
comer tampoco se privó la delegación española. Trajo a Buenos Aires 170 kilos
de jamón ibérico. Por eso, la comitiva incluyó a Florencio Sanchidrián, el
mejor cortador de jamón del mundo, que también se alojó en el NH.
“Más
austeros no podíamos ser. Nos hubiese gustado traer más miembros del equipo de Madrid
2020. Eran menos de diez”, dice Montero, quien evitó responder por qué había
tan pocos miembros de la candidatura Madrid 2020 en una delegación de 300
personas.
Los salones
del hotel NH y los 452 metros cuadrados de Calima no fueron suficientes. La delegación
española también alquiló el cuarto piso del edificio Porteño Plaza I. Una torre
de oficinas construida justo enfrente del Hotel. Eran 200 metros cuadrados,
distribuidos en siete habitaciones y un salón. Un espacio al que sólo tenían
acceso unas 50 personas, dedicado exclusivamente para hacer lobby.
Algunos miembros del Comité Olímpico, como el norcoreano Chang Ung y el
uruguayo Julio César Maglione fueron vistos mientras cruzaban la calle Olga
Cossenttini y atravesaban la impactante entrada vidriada del edificio.
El metro
cuadrado de una oficina en el barrio más caro de Buenos Aires cotiza 4.500
euros. Según fuentes del mercado inmobiliario, el alquiler del inmueble sin el
equipamiento supera los 2.000 euros.
Esa oficina
del cuarto piso también fue utilizada como sala de ensayos y planificación.
Allí entrenaron las exposiciones que el sábado se hicieron ante los miembros
del COI en la asamblea definitiva. “Sí, escuché el ensayo de Botella. Es
increíble que en la exposición sonaba igual y nadie le haya dicho nada”,
confiesa una fuente que tuvo acceso al edificio durante toda la semana.
Los gastos no se limitaron al
alquiler. “Trajeron de todo. Perdí la cuenta de la cantidad de muebles que
subieron. También trajeron muchas cosas de electrónica y sonido. Equiparon la
oficina a nuevo”, confiesa un conserje del edificio. Y agrega: “Nos quedamos
con todo lo que sobró. Todavía tengo el vino que el Príncipe se hizo traer
desde España. ¿Lo querés?”.
elconfidencial.com

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