La memoria económica del proyecto del Gobierno remitida al Consejo
Económico y Social contempla ahorros anuales de 5.000 millones a partir de
2019, cuando se introduce el llamado Factor de Sostenibilidad
EUROPA
PRESS Madrid 16/09/2013 19:21 Actualizado: 16/09/2013 20:28
La ministra de Empleo, Fátima Báñez, con la
vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el pasado viernes,
antes de iniciar la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros.EFE.
El
Gobierno estima que la aprobación en sus actuales términos de la reforma de las
pensiones presentada la pasada semana permitirá a la Seguridad Social ahorrar
810 millones de euros ya en 2014 con la aplicación del nuevo índice de
revalorización anual de las pensiones. Desde 2015 estos cambios permitirían
aumentar el ahorro de forma progresiva hasta alcanzar los alrededor de 5.000
millones de euros anuales a partir de 2019, cuando también entre en vigor el
factor de sostenibilidad (FS), hasta 2022.
En
total, 33.000 millones de euros menos a
pagar en el capítulo de pensiones en los próximos nueve años, según la
memoria del impacto económico del anteproyecto de Ley para la regulación del
Factor de Sostenibilidad y del índice de revalorización del sistema de la
Seguridad Social remitido al Consejo Económico y Social (CES). Fuentes del
Ministerio de Empleo han subrayado que dicha cantidad será lo que el sistema de
Seguridad Social se ahorrará en dicho periodo, equivalente, por ejemplo, al
déficit acumulado del sistema de protección en los últimos años, que ronda los
35.000 millones. De hecho, según las fuentes del Departamento de Fátima Bañez,
uno de los objetivos de la reforma es corregir los números rojos en las cuentas
de la Seguridad Social. Estas fuentes insisten en que no se producirá un
recorte de las prestaciones, y que el gasto global del sistema seguirá
aumentando, por la incorporación de los nuevos jubilados (supuestamente, con
pensiones mayores que las que perciben los actuales beneficiarios del sistema).
El
anteproyecto de ley de reforma de las pensiones, remitido al CES para su
dictamen, establece que en 2014 sea de
aplicación ya este nuevo indicador de revalorización, que sustituirá al IPC y
que tendrá en cuenta no sólo la evolución de la inflación, sino también los
ingresos y gastos del sistema para garantizar en todo momento que el sistema
paga a los pensionistas el importe que puede soportar.
A
partir de 2014, las pensiones ya no subirán con el IPC, y en 2019 ya se
aplicará el Factor de Sostenibilidad
Concretamente,
para revalorizar las pensiones de un determinado año se considerará el total de ingresos y gastos agregados del sistema por
operaciones corrientes de los seis años anteriores y la estimación de
ese año y los cuatro siguientes (un total de 11 años), a excepción de los
correspondientes al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) y del
Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). Además, se deducirán de
estos capítulos los ingresos y gastos referidos a las prestación por cese de
actividad de los trabajadores autónomos y a las pensiones no contributivas,
salvo los complementos a mínimos.
Así,
en los años en que el saldo resultante de estos cálculo gastos e ingresos sea
menos favorable las pensiones, se revalorizarán previsiblemente por debajo del IPC interanual, aunque
siempre con un mínimo del 0,25%. Por el contrario, en los momentos de bonanza
éstas podrán incrementarse hasta un 0,25% por encima de la inflación.
El
Gobierno, que en su último cuadro macroeconómico prevé que la Seguridad Social
cierre todos los ejercicios hasta 2016 en déficit, asegura que con este nuevo indicador el sistema podría
reducir sus desequilibrios en 809,6 millones de euros en 2014, en 1.640
millones en 2015, en 2.490 millones en 2016, en 3.359 millones en 2017 y en
4.242 millones en 2018, según figura en la memoria económica de la
reforma de las pensiones.
Más
adelante, el Gobierno espera aplicar el Factor
de Sostenibilidad para las pensiones de jubilación que se causen a
partir del 1 de enero de 2019, con el objetivo de ajustar la cuantía de las pensiones a la esperanza de vida de los
jubilados en cada momento. Este factor de "equidad
intergeneracional" se aplicará una única vez para calcular la pensión de
esas nuevas altas, de manera que la prestación que recibirán (previsiblemente
durante más años al aumentar la esperanza de vida) será equivalente a la
obtenida por quien se haya jubilado con anterioridad.
Una
vez entre en marcha este mecanismo en 2019, el Gobierno espera que la reducción
de los desequilibrios de las cuentas de la Seguridad Social ronde ya los 5.000
millones anuales hasta 2022.
Mientras
el informe de impacto del anteproyecto de Ley de reforma de las pensiones deja
claro que la Seguridad Social ahorrará miles de millones actuando sobre la
cuantía de las pensiones, la ministra
de Empleo, Fátima Báñez, ha asegurado este lunes en declaraciones Onda
Cero que "las pensiones ganarán
poder adquisitivo a medio y largo plazo con toda claridad".
Fuente: www.publico.es

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