viernes, 13 de septiembre de 2013

EMPLEO AHORRA 50 EUROS AL MES POR PARADO UN AÑO DESPUÉS DE RECORTAR LAS PRESTACIONES

El Gobierno rebajó en julio de 2012 la cuantía de la prestación por desempleo a partir del sexto mes de cobro.
La maniobra consigue reducir el gasto medio por beneficiario para los Servicios Públicos de Empleo a niveles anteriores a 2006.
El pasado 13 de julio de 2012 el Gobierno aprobó el principal ajuste que se ha operado sobre el sistema público de cobertura por desempleo en esta crisis: la reducción de la cuantía de la prestación contributiva a partir de su sexto mes de vigencia desde el 60% al 50% de la base reguladora.
La disposición fue publicada en el BOE el sábado 14 de julio y entró en vigor el lunes 16. Todos los desempleados que vieron aprobada su prestación contributiva con posterioridad a esa fecha se vieron afectados por este nuevo esquema. No afecta a los que ya la estuvieran cobrando antes.
Nada cambiaba para los afectados durante los seis primeros meses de prestación. Del mismo modo que sucedía antes del decreto del 13 de julio la cuantía de la misma sería equivalente al 70% de su base reguladora, según establece la normativa.
El ajuste venía después. Si según la legislación previa al Real Decreto a partir del sexto mes el parado tenía derecho a cobrar una prestación del 60% de la base reguladora, con la modificación promovida por el Ministerio de Empleo esa cuantía se reducía al 50%.
La justificación ofrecida entonces desde el Gobierno fue doble. Por una parte, se pretendía reducir la factura derivada del pago de las prestaciones por desempleo, que por aquellos días andaba disparada y amenazaba el cumplimiento del objetivo de déficit.
Por otra, eliminar cualquier posible desincentivo a la búsqueda de empleo que se pudiera esconder en la cuantía de las prestaciones.
Una circunstancia -esa supuesta generosidad del sistema público de cobertura del desempleo en España- que había sido puesta de manifiesto por la OCDE y por la Comisión Europea, que habían exigido al Ejecutivo alguna reforma en ese sentido.
Las consecuencias
El Ejecutivo sorteó las exigencias de las instituciones internacionales con esta medida, que según sus propias estimaciones afectaría al 55% de los perceptores de prestación.
Con los datos sobre prestaciones por desempleo de julio de 2013 ya en la mano, es decir con un recorrido de doce meses en perspectiva, es posible empezar a perfilar cuáles han sido los efectos de la disposición sobre las prestaciones por desempleo.
El más relevante de ellos es que el gasto mensual medio por beneficiario de prestación por desempleo para las arcas del Servicio Público Estatal de Empleo (SEPE) se ha reducido en unos 50 euros.
Dado que entró en vigor el 16 de julio de 2012 y sólo se activaba a partir del sexto mes de vigencia de la prestación, la modificación no empezó a surtir efectos hasta el mes de febrero, cuando los primeros desempleados afectados por la medida ingresaron su nómina correspondiente a enero.
¿Qué ha ocurrido desde entonces? Varias cosas. Primera. El gasto medio mensual por beneficiario para el SEPE ha caído de 917 euros (febrero 2013) a 867 (julio 2013), es decir, 50 euros.
Dos. Ese gasto medio mensual por parado para las arcas públicas se ha reducido a niveles que no se veían como poco desde 2006 (la web de Empleo no ofrece datos anteriores a esa fecha).
Tres. La nómina mensual media que perciben los perceptores de prestación contributiva se ha reducido en más de 30 euros, de 855 a 821.
Cuatro. La factura mensual en prestaciones que afronta el SEPE ha caído progresivamente desde los 2.777 millones de euros registrados en enero hasta 2.429 millones, nada menos que un 12,5%. Hay que decir que aquí ha influído también la reducción del número de perceptores: 86.000 menos desde enero.
Es difícil determinar qué parte de esos ajustes se han debido a esta modificación normativa y qué parte a otros factores, como la eventual reducción del salario medio de los españoles que llegan al paro u otras modificaciones menores que afectan al subsidio no contributivo o la renta de inserción.
Pero lo cierto es que mientras hasta enero el gasto mensual por prestaciones mantenía una senda ascendente, desde entonces ha iniciado una senda descendente que en julio ya era cercana al 6%.
La factura del paro continúa preocupando
Que el Gobierno ha conseguido reducir la factura del desempleo con esta medida es evidente, pero el ajuste logrado no parece ser suficiente para alcanzar el objetivo de gasto previsto para este año.
Hasta el mes de julio, el gasto en prestaciones por desempleo ha ascendido a 18.015 millones de euros, a razón de 2.573 millones de euros al mes.
La previsión del Gobierno en los Presupuestos de 2013 es que en el conjunto del año el gasto por este concepto fuera de 26.993 millones, para lo cual el gasto mensual medio no debería superar los 2.250 millones.
Con estas cifras sobre la mesa, la patronal de agencias de colocación (Asempleo) advirtió ayer de que es más que probable que el gasto por prestaciones por desempleo termine el año en el entorno de los 30.000 millones de euros y vuelva a exceder la previsión gubernamental.
 lainformacion.com




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